4 ideas para decorar una boda en otoño

Sofía Sangrador · 11 noviembre, 2018
Según los expertos, el otoño es un época ideal para celebrar las bodas. Nosotros te enseñamos cómo lograr la mejor decoración para el evento.

Aunque no son muchas las parejas que optan por celebrar su boda en otoño, la verdad es que, según los expertos en este ámbito, es una opción que conlleva más ventajas de las que puede parecer a simple vista.

Sin lugar a dudas, en nuestro país, cerca del 70% de las parejas decide celebrar su boda entre abril o finales de septiembre. Pero celebrar tu boda fuera de esos meses también tiene su parte positiva. Por ejemplo, verás que los costes son más bajos, ya que en esa época del año no hay tanta demanda.

En relación con eso mismo, te será más fácil escoger el día, lugar, fotógrafo, servicio de catering o restaurante, sin tanto problema porque vaya a estar reservado justo para el día que preferías tú. Por tanto, verás que tu abanico de posibilidades será bastante más amplio.

Por otro lado, hay que pensar en el tiempo: el otoño nos ofrece unas temperaturas bastante flexibles y, al menos en nuestro país, bastante días soleados, por lo que no debes dejar que el temor a que llueva te impida celebrar tu boda en otoño. El mes de octubre, por ejemplo, es una buena opción.

En cuanto al tema de las fotos, los profesionales y expertos aseguran que en otoño, el sol está más alejado de nosotros, por lo que la luz será más difusa, evitando así tantos brillos o sombras. Y, además, el servicio del fotógrafo será más barato.

Después de haberte dejado las principales ventajas de celebrar tu boda en otoño, queremos darte algunas ideas para lograr la decoración perfecta para el evento.

Ramo de flores otoñal para una boda.

1. Conoce la paleta de colores otoñales

Como ya te hemos contado en otros artículos estas semanas, la paleta cromática ideal para esta época del año es la que está compuesta por marrones, dorados, ocres y rojizos, aunque también podemos encontrar algunos granates, morados o verdes (siempre oscuros).

Obviamente, escojas los colores que escojas, puedes combinarlos con pequeños toques de colores más claros, como beige, arena o incluso color blanco. De lo contrario, los espacios quedarían demasiado oscuros. El resultado debe ser cálido, luminoso y acogedor, para crear un ambiente cómodo, confortable.

2. Escoge los materiales más adecuados

Sin duda, la madera debe tener gran parte del protagonismo. Siguiendo un poco las líneas actuales, te recomendamos que mantenga, en la medida de lo posible, su estilo natural. De este modo, las líneas, nudos y vetas harán que cada pieza sea única. De hecho, muchas veces nos encontramos con troncos de árboles, a los que les podemos dar distintos usos. Con ellos, lograremos también dar un toque más rústico, más natural.

Aunque por lo general quedan genial las maderas claritas, en este caso las más oscuras son completamente válidas: darán un toque de elegancia y calidez al espacio. Por eso, puedes plantearte adquirir mesas, bancos o sillas de madera, aunque luego coloques un mullido sobre ellas que vaya a ocultarlas parcialmente.

Otros posibles materiales son el metal envejecido (para la estructura de una carpa o para mobiliario) o cristal (para los accesorios o piezas de la vajilla).

3. Presta atención a los pequeños detalles

Regalos para los invitados.

Esto es algo que no debemos olvidar en ningún evento de este tipo. Con ello, queremos hacer referencia a esos pequeños toques que hacen más bonito un lugar. Por ejemplo: unas hojas secas en un tarro de cristal, pequeñas guirnaldas de luces dentro de un bote transparente, un ramito de flores atado a las sillas o los bancos de la iglesia, unas velas…

También puedes hacer centros o senderos de mesa, incorporando frutas (bayas, por ejemplo), hojas secas, flores ya marchitas… Asimismo, nos referimos a las invitaciones, a los cartelitos en las mesas con los nombres de los invitados, etc. Respecto a esto último, es muy usual usar hojas secas para escribir los nombres o llevar los anillos de los novios. 

No olvides que son los pequeños detalles los que marcan la diferencia. Y, cómo no, esto se puede aplicar también al exterior, es decir, a la zona de acceso al espacio donde se va a realizar la celebración o a celebrar el banquete. Un ejemplo son carteles hechos en madera que indiquen la dirección o las iniciales de los novios a tamaño gigante con alguna guirnalda decorativa.

4. Apuesta por las flores de la temporada

Ramo de novia para una boda.

Por último, piensa que las flores de otoño son menos usuales que las de primavera o verano, que son a las que estamos más acostumbrados, ya que es cuando se celebran más las bodas. Algunos ejemplos son: girasoles, dalias, hortensias o los crisantemos. 

Si sumamos a estas la presencia de bayas, frutos de la temporada u hojas secas, el resultado será simplemente perfecto. Pueden aparecer en los centros de mesa, dispuestos de manera aleatoria sobre las mesas o decorando el detalle que se da a los invitados.

Piensa que, aun siguiendo estas pautas, puedes aplicarlas teniendo en cuenta el estilo que más te guste: el rústico, el boho chic o el shabby chic son muy usuales en este tipo de eventos pero, obviamente, se puede aplicar a todos los demás estilos.

Además, recuerda que siempre puedes contar con la ayuda de profesionales, que podrán ofrecerte muchísimas posibilidades hasta dar con la más adecuada para ti.