Cómo es la distribución de tuberías de una vivienda

Pilar 6 junio, 2018
Abrir el grifo y ver salir el agua es un gesto cotidiano, pero ¿sabes cuál es el recorrido que realiza el agua?

El agua es un elemento fundamental en nuestro día a día por lo que es fundamental un correcto funcionamiento de las tuberías de la vivienda. El agua llega a nuestras viviendas tras un proceso de captación y almacenaje. Es entonces cuando llega a las tuberías y se distribuye por la vivienda. A continuación te contamos cómo es la distribución de tuberías de una vivienda. 

Las tres instalaciones de tuberías

La distribución de tuberías de una vivienda está dividida en tres partes claramente diferenciadas. Cada una de ellas forma parte de una instalación diferente, ya que tiene una función distinta y transporta un determinado tipo de agua.

Tuberías en la vivienda.

  • Instalación de agua caliente. A través de esta distribución el agua caliente llega desde el punto en el que alcanza la temperatura deseada hasta el grifo de la cocina o el baño.
  • Instalación de agua fría. Esta segunda instalación es más amplia que la de agua caliente y se encarga de llevar el agua limpia y fría a todos los puntos de la vivienda.
  • Instalación de saneamiento. Esta instalación se encarga de transportar desde la vivienda hacia el exterior las aguas residuales y de lluvia. Por estas tuberías pasa el agua que ya ha sido utilizada y por lo tanto ya no tiene ninguna función dentro de la vivienda. Algunos ejemplos son el agua del inodoro, de los desagües de la ducha, del lavabo o de los fregaderos.

Otros elementos de la distribución de tuberías

Ya hemos visto que la distribución de tuberías está formada por tres instalaciones diferentes. Dos de ellas se encargan de transportar agua limpia y la tercera de expulsar el agua sucia de la vivienda. Aunque las tuberías son el elemento principal hay otros elementos que intervienen y que también son fundamentales en la distribución.

Llave de paso.

El sistema de distribución de aguas es mucho más que tuberías.

  • Llave de paso. Permite cerrar o abrir el flujo de agua que entra a la vivienda. Se encuentra en la entrada de la casa y con tan solo girarla se cambia de una posición a otra. Además, en el baño y la cocina está instalada otra llave de paso. Se encuentran en un sitio escondido por estética pero a la vista. Permite que el flujo de agua recorra toda la casa excepto una estancia. Se utilizan en caso de avería.
  • Contador. Al igual que la llave de paso, se sitúa en la entrada de la vivienda. Su función es controlar el consumo de agua de la vivienda. Posteriormente con esos datos se emiten las facturas.
  • Sifón. Se coloca en cada uno de los desagües de la vivienda. Por ellos se transporta el agua sucia que ha sido utilizada y ya no tiene ninguna función en la vivienda. El sifón tiene forma curva y tiene como misión que los malos olores no salgan fuera de los tuberías y lleguen a la vivienda.

Todos estos elementos se encuentran en la vivienda. En realidad la red de distribución es mucho más amplia y comprende más elementos y procesos. Hay que tener en cuenta que también existe previamente un proceso de captación y distribución. Una vez que el agua sale de la vivienda recorre el alcantarillado hasta llegar a las depuradoras, donde se limpia.

Tipos de tuberías de una vivienda

Tipos de tuberías.

Dentro de la distribución de tuberías de una vivienda, estas pueden ser de diferentes grosores y materiales. Depende de la zona en la que se encuentren -interior o exterior- y del volumen y tipo de agua que transporten. Principalmente los tipos de tuberías presentes en una vivienda son los siguientes:

  • Cobre. Son las tuberías más usadas en la construcción de viviendas. Su principal ventaja es que son muy resistentes a la corrosión y el paso del tiempo.
  • Polipropileno. Se usan cada vez más en instalaciones interiores. Esto es debido a que trabajar con ellas es mucho más sencillo. El prolipopileno soporta perfectamente temperaturas de hasta 90 grados, por lo que también son útiles para transportar el agua caliente.
  • Polietileno. son más flexibles y resisten mejor la corrosión que las tuberías de prolipopileno. Su inconveniente es que no soportan las altas temperaturas ni la luz solar. Por ello están recomendadas para instalaciones exteriores bajo tierra.
  • PVC. Se utilizan para la red de saneamiento ya que no está recomendado su uso en distribuciones destinadas al consumo humano.
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