La diferencia en la distribución de las casas modernas y las antiguas

Francisco · 25 octubre, 2018
A lo largo del siglo XX se ha comprobado un claro cambio en la manera de construir las viviendas. No es lo mismo una casa en un pueblo que en una ciudad; pero también, ha cambiado la manera de vivir y los hogares se han adaptado a los nuevos estilos de vida de las familias.

Probablemente, tus antepasados tenían una casa muy diferente a las que se hacen hoy en día, especialmente en el aspecto formal y estructural. Pasaremos a explicar cuál es la diferencia en la distribución de las casas modernas y las antiguas.

Una casa de principios del siglo XX no es lo mismo que una actual. Los materiales empleados son diferentes, las maneras de construir también y el estudio previo es, por supuesto, un claro ejemplo de que ha cambiado la sociedad.

Así, no cabe duda que la arquitectura en ciudades y pueblos ha evolucionado; pero la gran pregunta es, ¿A mejor o a peor? En realidad, hay unos aspectos que pueden haber ido a mejor, pero también otros muchos han ido a peor.

Características de una casa antigua

Cocina antigua.

Por casa antigua nos referimos a una construcción realizada a finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX; es decir, las casas de nuestros abuelos son el referente que debemos tomar, especialmente si han vivido en un pueblo.

  • Son casas con una distribución de pasillo, no muy largo, y espacios muy amplios. Por ejemplo, el salón es un lugar muy espacioso, donde puede entrar la mesa comedor y otra parte con sofá y televisión, pero sin que haya diferencia de las partes.
  • También suele haber otro pequeño salón que se suele denominar “sala de estar”. Es un lugar de recepción de invitados y más práctico; además, las dimensiones son más reducidas y no tiene tanta decoración como el otro salón.
  • En cuanto a los dormitorios, suele tener más de 3, principalmente porque las familias solían ser numerosas. Podía haber una sala donde se sitúan las alcobas y otra habitación con el dormitorio de matrimonio.
  • La separación de los lugares no tiene porqué ser siempre con puertas estrechas, a veces se encuentran puertas correderas, e incluso, cortinas que diferencien un lugar de otro, como puede ocurrir con las alcobas.
  • La cocina no suele poseer una decoración interesante, ya que es un lugar funcional donde se encuentran los típicos recursos, pero hay que destacar uno: la cocina bilbaína. Otro elemento a destacar en estas cocinas es la despensa.

De este modo, la organización interior es más compleja y no tan privatizada como hoy en día, donde las habitaciones no se abren tanto a otros espacios.

Salón antiguo.

Características de una casa moderna

La distribución interna en una casa moderna suele ser más sencilla, funcional y útil. Hay que tener en cuenta que las familias, hoy en día, son más reducidas y no suelen superar los 3 hijos.

  • Pasillo no muy largo pero práctico para acceder a cada lugar. Se trata de no generar demasiado recovecos.
  • Un único salón donde situar el mobiliario principal y también la mesa comedor; es decir, un estilo más clásico. No son salones demasiado amplios pero sí útiles para pasar el tiempo en familia al ser el lugar de encuentro.
  • Cocina práctica, no demasiado grande, incluso más larga que ancha, y con estética más cuidada. La decoración incide en este espacio muy directamente.
  • Dormitorios: tal y como se ha dicho, no suele haber demasiados y se privatizan más al tener una puerta que da al pasillo;es decir, se ha individualizado más el concepto de habitación. Resultan ser más estrechos y con luz natural.

Este tipo de casas suele ser el prototipo que se encuentra en las ciudades. No cabe duda que un chalet del campo tendrá una distribución muy diferente en comparación con una casa de la ciudad, especialmente en la organización de dos pisos.

– Antiguamente, las casas era más amplias; ahora se ha reducido el concepto de vivienda.-

Casa moderna.

Búsqueda de la funcionalidad y la estética en la actualidad

En el fondo, lo que se ha conseguido desde los años 80 hasta ahora es cambiar la manera de distribuir las casas mediante un sistema más privatizado y funcional.

Hay que se prácticos y no tratar de abrir demasiados espacios que, en ocasiones, pueden quedar inservibles. En las ciudades, casi ninguna vivienda tiene desván; pero en los pueblos, es bastante común que sí se tenga.

Por eso, la búsqueda de una distribución funcional y básica es muy diferente a cómo se hacía antiguamente, principalmente por dos motivos: reducción del núcleo familiar y el mucho tiempo que pasamos fuera de casa tanto por cuestiones de ocio como de trabajo.

– El hombre ha evolucionado y con él la manera de construir y la forma de vivir.-