¿Luz blanca o luz cálida para el interior de tu casa?

Estefany Hurtado · 29 junio, 2018
Una buena iluminación es fundamental para que todas las estancias de nuestra casa sean seguras y funcionales. ¿Luz blanca o cálida? Hoy te contamos todo sobre estos tipos de luz.

Elegir entre luz blanca o luz cálida para nuestro hogar no siempre es tarea fácil. A menudo nos decantamos por una u otra sin tener en cuenta de qué zona se trata. Y es que hay diferencias, no es lo mismo la cocina que las habitaciones o el despacho.

Por ello, debemos analizar muy bien qué zonas son las que queremos iluminar y cómo deberíamos hacerlo en función de su utilidad.

Elegir bien la iluminación de nuestra vivienda es muy importante. Por ello, antes de comenzar con esta ardua tarea es importante analizar el tipo de iluminación, bombillas, etc. conveniente para cada estancia.

Porque conocemos lo difícil que es, hoy en este artículo te ayudamos a elegir entre la luz blanca o luz cálida.

Diferentes espacios, diferente iluminación

Como adelantábamos antes, la iluminación debe ir en función de la estancia a iluminar y por ende de las actividades que en ella se realizan.

A menudo solemos tener la misma iluminación en todas las estancias de nuestro hogar. A no ser que tengamos alguna que otra lámpara.

Iluminación en el dormitorio.

La iluminación es una de las partes olvidadas en la decoración de las viviendas, aunque últimamente son cada vez más los que se preocupan por este aspecto.

Tener una buena iluminación en cada área de la casa es fundamental ya que no siempre podemos contar con la luz natural y las actividades nocturnas no deben cesar por falta de luz. Dentro de nuestras hogares encontramos diferentes espacios con diferentes funciones.

Así pues, encontramos espacios de trabajo como la cocina o el despacho. También espacios de relax y descanso como las habitaciones.

Pero también podemos encontrar espacios multifuncionales, por ejemplo el salón. Este puede ser un lugar de relax y esparcimiento o un lugar de reuniones o de trabajo.

Para cada una de ellas necesitamos o luz blanca o luz cálida porque cada tipo de luz tiene su objetivo. En alguna estancias incluso necesitaremos los dos tipos de luz.

Luz blanca o luz cálida

Cuando hablamos de luz blanca o luz cálida estamos hablando de la temperatura del color de la luz. O sea, cómo percibe el ojo humano la luz.

La luz cálida se percibe como una luz de color ámbar, y se asemeja a la luz que emitían las bombillas incandescentes (hoy en desuso).

Iluminación baño.

Este tipo de luz es aconsejable para estancias en las que queremos una iluminación suave como dormitorios o salón. Una de las características de la luz cálida es que aporta mucha calidez y hace que los lugares sean acogedores y relajantes.

La luz cálida también ayuda a resaltar detalles tanto arquitectónicos como decorativos ya que una de sus cualidades es que destaca relieves, texturas y colores.

La luz blanca, por otro lado, se percibe como una luz de color acercándose a los tonos azules. Este tipo de iluminación es perfecta para zonas de trabajo donde se requiera una iluminación que permita ver con claridad.

Por ejemplo, la cocina o el despacho. En el garaje o baño también se recomienda este tipo de luz. Una de sus cualidades es que incentiva la concentración. Como hemos mencionado anteriormente, ambos tipos de luz se pueden combinar según las necesidades.

En el salón como iluminación principal se puede colocar una luz cálida, pero en el rincón de lectura podemos añadir una luz blanca para leer a modo de lámpara.

Además, combinar la luz blanca y la cálida hace que la iluminación de nuestra casa sea homogénea. Ya que situándolas en los lugares adecuados evitaremos sombras incómodas y también evitaremos la sobreiluminación.

¿Cómo elegir bien?

Elegir nunca es fácil.  Lo mejor de todo es que en cuestión de iluminación no tendrás que elegir entre luz blanca o cálida porque como hemos dicho antes ambas luces se pueden complementar perfectamente y ninguna es peor ni mejor que otra.

Iluminación en despacho.

Eso sí, debes tener claro qué estancias quieres iluminar. También qué actividades llevas a cabo en estas estancias habitualmente.

Por supuesto, elegir bien las bombillas también es fundamental para tener una buena iluminación. En este enlace podrás saber más sobre las diferentes bombillas.

Conclusión

La iluminación del hogar es fundamental para que las actividades que llevamos a cabo a diario se produzcan sin contratiempos. Ya que una buena iluminación en lugares como pasillos o zonas de trabajo ayuda a evitar accidentes.

Por otro lado, una buena iluminación nos ayudará a ahorrar en la factura. Por último, no siempre es necesario elegir entre luz blanca o cálida ya que ambas se pueden combinar para dar lugar a espacios con una iluminación multifuncional.