Conoce el arte mukimono para decorar una fiesta

Yamila Papa · 1 diciembre, 2018
El arte mukimono se puede ver en restaurantes asiáticos o en fiestas formales. Se trata de una técnica de decoración en frutas y verduras realmente asombrosa. ¡Y la puedes aprender para sorpresa de tus invitados!

Quizás lo hayas visto en un restaurante de comida japonesa o en alguna fiesta algo ‘original’, pero no sabías su nombre ni sus principales características.

Es por ello que en el siguiente artículo te contamos todo lo que debes saber sobre el arte mukimono, perfecto para decorar cuando tenemos una reunión, una cena o una celebración en casa.

Características y orígenes del arte mukimono

Sandia tallada, arte mukimono.

Antes que nada deberíamos definir al arte mukimono: se trata de una técnica para decorar frutas y verduras mediante el uso de diferentes herramientas. Se les da nuevas formas y se armonizan los colores de las piezas, las cuales pueden ser usadas para fines decorativos (por ejemplo centros de mesa) o servidas como postre o guarnición.

El arte mukimono surgió en Japón, y al principio tenía fines religiosos, ya que todas las ‘obras’ eran usadas como ofrenda en agradecimiento a los dioses. Se basa en el arte floral nipón conocido como ‘ikebana’, que permite simbolizar la unión entre el cielo, la tierra y el hombre.

Ya que los orientales agasajaron a los griegos con banquetes cuando arribaban a sus tierras y ofrecían esta decoración, la técnica pasó a Europa y continuó durante la antigua civilización romana. Desde allí viajó a Egipto donde fue refinada nada menos que por Cleopatra.

Arte mukimono

Fruta tallada, arte mukimono.

Lo cierto es que este arte se usa mayormente en Asia y cada país tiene sus propias técnicas, según sus tradiciones y enseñanzas ancestrales. Además de las variantes japonesa y china, otra de las más conocidas es la tailandesa. ¡Y entre ellas no se parecen en nada!

Los vegetales que más se usan en el arte mukimono son la zanahoria, el pepino, la berenjena, los pimientos, el apio, la calabaza, la cebolla y el rábano. En cuánto a las frutas, se suelen emplear la sandía, la piña, la manzana, el melón, la papaya y todos los cítricos (sobre todo la naranja y el limón).

El objetivo del arte mukimono es que sobresalgan los colores y las formas de las frutas y verduras, pero también que podamos disfrutar de sus aromas y sabores de una manera diferente. Y por supuesto, no podemos dejar de lado el componente decorativo, que es por lo que se conocen estas verdaderas esculturas.

Técnicas del arte mukimono

Entre las más usadas técnicas en el arte mukimono podemos encontrar el alto relieve, en el que se talla para que la figura sobresalga más de la mitad de la pieza. También podemos encontrar el medio relieve (a la mitad de la pieza) y bajo relieve, con un tallado por debajo de la mitad de la pieza.

A su vez, otro de los mecanismos es la concatenación, la cual incluye la unión entre varias piezas para conseguir una obra más elaborada, más grande y por supuesto más asombrosa y mejor presentada.

¿Qué se talla en el arte mukimono? Básicamente imitaciones de plantas, flores, adornos, paisajes, letras, hojas, figuras geométricas y animales.

Arte mukimono frutas.

Para poder tallar o cortar la pieza todo dependerá de la textura que esta tenga y de las herramientas que se utilicen. Las espátulas y los cuchillos son muy finos y están extremadamente afilados. Son similares a los utensilios que se usan para tallar madera y hacer retablos religiosos.

En Japón, aquellos que se dedican al manejo de los cuchillos y puntas para el arte mukimono son considerados artistas. Y de verdad lo son. ¡Al ver esas obras nos da lástima comer las frutas!

Una vez que se tallan las piezas, algunas de ellas deben mantenerse en agua o hielo para no perder sus propiedades y evitar que se oxiden. Otras son conservadas en zumo de limón o en vinagre.

Cuando pensamos en la palabra gastronomía seguro se nos viene a la mente la imagen de nuestra comida favorita o de un restaurante famoso. Sin embargo, el arte mukimono también forma parte de este maravilloso mundo, aunque para muchos es algo que merece estar más en un museo que en una mesa.

Di Clemente, E., Hernández Mogollón, J. M., & López-Guzmán, T. (2014). La gastronomía como patrimonio cultural y motor del desarrollo turístico. Un análisis DAFO para Extremadura. Educación.