La Chaise, cuando el arte cobra forma

2 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Este asiento se configura como un ejemplo de unión entre creatividad y comodidad, demostrando, además, vanguardismo e innovación.

El mundo del interiorismo ofrece todo tipo de posibilidades creativas. Cada vez son más los diseñadores que llevan a cabo producciones completamente innovadoras; por eso, queremos hacer mención especial a La Chaise, cuando el arte cobra forma a modo de asiento.

El siglo XX ha dejado un legado muy importante en cuanto a mobiliario. No cabe duda que la manera en que se representan los recursos decorativos son una innovación para lo que tradicionalmente se venía desarrollando desde el siglo XIX.

Evidentemente, han influido las vanguardias, ya que son un punto de referencia y un modelo a seguir en cuanto a innovación. Es en esta corriente donde los artistas dan rienda suelta a su imaginación y comprenden que los límites han de romperse para buscar, así, nuevas fórmulas decorativas.

Contexto histórico de La Chaise

Historia de La Chaise.
La Chaise / deplain.com

Realizada por Charles y Ray Eames en 1948 para un concurso de mobiliario low-cost en el MOMA de Nueva York, se ha configurado como una de las obras más interesantes del mundo del interiorismo. Esto se debe básicamente a la sutileza del diseño.

¿De dónde sacaron la inspiración para semejante creación? Tras observar la escultura Floating figura de Gaston Lachaise, tratan de hacer una butaca en la que el sujeto que la utilice pueda recostarse de la misma manera que lo hace esta escultura del artista.

A su vez, se ha querido ver en la propia forma cierta vinculación con el surrealismo de Salvador Dalí. Por tanto, puede comprobarse la relación directa con las corrientes artísticas que están en plena ebullición a mediados del siglo XX. Es una manera de introducir las vanguardias en las viviendas.

La percepción estética que tienen los Eames nos refleja la innovación y creatividad propia de sus obras.

5 puntos fundamentales para entender La Chaise

Características de la silla Chaise.
Silla Chaise / nuevo-estilo.micasarevista.com/

A la hora de analizar La Chaise, debemos prestar seria atención a cuestiones de forma, color, diseño, estética y tamaño. Es entonces cuando podremos comprender qué puede aportarnos en un interior y de qué manera puede contribuir a nivel decorativo.

  1. La irregularidad del asiento queda patente desde un primer momento. No se quiere alcanzar el grado de simetría, sino que existe una libertad más original de las líneas para que adopten una forma que se sale de lo que comúnmente se conocía.
  2. El material del que estaba hecho era fibra de vidrio pintado de blanco; en cambio, hoy en día se realiza con poliuretano lacado de este mismo color.
  3. La estructura inferior sobre la que se sostienen las varillas de acero cromado hace que gane estabilidad y firmeza. En este sentido, queda la seguridad de que la sujeción está perfectamente establecida. Tenemos entonces los conceptos de equilibrio y consistencia.
  4. El asiento posee líneas curvas con un respaldo que proporciona comodidad y ligereza al tener una abertura en la parte inferior. Por otro lado, se expande la forma por un lado para que podamos recostarnos y que queden las piernas soportadas en todo momento.
  5. Bien es cierto que ocupa bastante espacio. Lo más importante es que coloquemos este mueble en un lugar en el que obtenga protagonismo y que pueda dinamizar el espacio. Debe convertirse en un eje estético dentro de la decoración del lugar.

¿Dentro de qué estilos encaja mejor?

Estilo de la silla Chaise.
Silla Chaise / mobiliariodeoficinamadrid.blogspot.com/

Por supuesto, La Chaise no es un asiento que pueda disponerse en cualquier tipo de decoración. Puede tener cabida en gran número de espacios, pero estos deben corresponderse con su estética.

Algunos estilos en los que encaja correctamente son el minimalista y el contemporáneo, teniendo en cuenta que estos son los que mejor desarrollo tienen dentro de la época en que se crea el asiento.

Sin embargo, no hay que cometer el error de introducirla en espacios rústico, clásicos, tradicionales o campestres. La modernidad queda presente en su estética; por este motivo, contrastaría de forma radical con los recursos que tengamos en los estilos que acabamos de señalar.

Ofrece una elegancia cautivadora

Al margen de los aspectos estéticos que hemos mencionado hasta ahora, también hay que tener en cuenta que este asiento es muy cómodo. Se adapta perfectamente al cuerpo y transmite paz y relajación.

Contiene una elegancia en su formato que resulta verdaderamente atractiva. Por eso, el punto de colocación en el espacio es algo a tener en cuenta.

  • Fiell, Charlote; Fiell, Peter: Design of the 20th Century, Taschen, 1999.