Consejos para mantener tu desván en orden

Maite Córdova · 8 noviembre, 2018
Ubicado en la parte superior de las casas, el desván es un lugar al que se le puede dar múltiples usos. También es conocido como ático, buhardilla, guardilla o altillo.

En muchas casas, el desván se convierte en un lugar de almacenamiento para objetos varios o, incluso, víveres. En estos casos, resulta muy común ver cómo la acumulación da paso al desorden y, con ello, comienza el agobio. Para evitarlo, es necesario poner en práctica algunas medidas.

El orden no solo permite visualizar rápidamente todo aquello que se busca en caso de necesidad, sino que también facilita el aprovechamiento del espacio. De allí la importancia de mantenerlo. A continuación, te presentamos cuáles son las técnicas que te ayudarán a conseguirlo.

Mantén el orden en tu desván

1. Limpia tu desván

Aunque parezca mentira, visualizar el desván completamente vacío, ayuda a recuperar la perspectiva del espacio y su capacidad. Para conseguirlo, retira todo aquello que esté guardado en el desván y realiza una limpieza a fondo. Luego, clasifica los distintos artículos que hayas guardado en tres pilas:

  • Artículos útiles.
  • Recuerdos u artículos de valor sentimental.
  • Desechos que los que debes deshacerte (porque estén en mal estado, ya no cumplan su función, no utilices o cualquier otra razón).
Limpiar el desván.

2. Introduce estanterías

Instalar repisas e introducir estanterías o muebles de almacenamiento puede ayudarte a mantener el orden en tu desván. También puedes optar por una solución muy sencilla: los organizadores. Estos pueden armarse y desarmarse fácilmente y se ajustan muy bien al tipo de objetos a almacenar.

Cabe destacar que los organizadores pueden variar en tamaño y en número de compartimentos. Asimismo, hay que recordar que pueden ser de madera, tela, plástico, entre otros materiales. Elige los que te resulten más prácticos.

Eso sí, procura tener en cuenta que, en el caso de que los organizadores vayan a almacenar víveres, debes evitar los modelos tipo ‘caja’, ya que con estos se tiende a olvidar lo que hay dentro. En cambio, los recuerdos (como los juguetes de la infancia, por ejemplo), sí pueden colocarse en cajas para evitar su deterioro.

Las estanterías que van del suelo hasta el techo permiten aprovechar al máximo la superficie de las paredes.

3. Distribuye los artículos

Puedes distribuir los artículos por frecuencia de uso, o bien por secciones. En este sentido, si en tu desván almacenas víveres, herramientas de jardinería, recuerdos y otros objetos, es conveniente que asignes un sitio a cada uno de estos grupos. Las secciones te ayudarán a ubicarlo todo con facilidad y a prevenir el desorden.

En cambio, cuando se tiene un mismo grupo de artículos, como los víveres por ejemplo, será mejor organizarlos por frecuencia de uso, para así asegurarnos de consumirlos en el periodo de tiempo indicado en los respectivos envases.

Otras ideas útiles

Desván organizado.

  • Coloca etiquetas o letreros en las cajas.
  • Evita las cajas de cartón, ya que son más susceptibles a la humedad. 
  • En vez de recurrir a cajas grandes y voluminosas, opta por cajas de menor dimensión, que sean más fáciles de manipular.
  • A la hora de distribuir los muebles y artículos, procura dejar siempre el área de entrada y salida bien despejada. El acceso es clave para poder disponer apropiadamente del desván.
  • En caso de que tengas muchos artículos, evita abarrotar el espacio o volverás al desorden inicial. En lugar de ello, trata de volver a realizar un proceso de selección para cerciorarte de qué es lo que realmente necesitas conservar.
  • La distribución de los muebles y objetos de almacenamiento debe ser funcional, pero también debe resultarte cómoda a la hora de limpiar.
  • Todos los artículos pesados deberán colocarse en las partes bajas o bien, en el suelo. Por su parte, los artículos más livianos, deberán colocarse en la parte central, ya que de colocarse en las partes superiores, podrían caerse con facilidad.
  • Los objetos frágiles deben embalarse en un material que los proteja (papel periódico, papel de burbujas, etcétera).

Aplica estos consejos para mantener tu desván en orden y procura programar algunos repasos cada cierto tiempo. De esta manera, conseguirás conservar los artículos de tu interés y evitar la acumulación de objetos inútiles.