Convertir una habitación en un aula para dar clases

Francisco · 30 octubre, 2018
Si eres profesor y tienes una habitación en desuso, puedes transformarla en un aula para poder trabajar e impartir tus clases de una manera funcional y sofisticada.

¿Eres profesor y te gustaría tener una habitación destinada únicamente para impartir docencia? Convierte una habitación en un aula para dar clases y decórala de una manera sofisticada e ilustrativa.

Normalmente, los profesores de clases particulares tienen que llevar a sus alumnos a la mesa del salón o al escritorio de un despacho. En realidad, es importante que la habitación-aula cambie la estética y se diferencie del resto de la casa.

Además, el alumno lo agradecerá, ya que podrá sentirse en una auténtica aula donde el ambiente es el apropiado; en cambio, cuando hay que dar clase en un salón, muchas veces se desvía la atención y se pierde la concentración.

Selección de la habitación

Habitación convertida en aula.

¿Tienes un cuarto que está en desuso y necesitas un aula donde impartir mejor tus clases? En el fondo, tener intimidad ayuda mucho, tanto para dar las clases como para recibirlas.

La típica habitación que no sabes qué hacer con ella, que en ocasiones ha sido espacio de almacenamiento, puedes emplearla para este fin.

Si eres profesor particular, tu casa la van a considerar como una especie de academia, pero si no le aportas el toque diferenciador para ser un aula lectiva no se alcanzará la esencia académica.

– La lección se enseña mejor si el espacio es el apropiado para el aprendizaje.-

Limpieza de la habitación

Retira todos los artilugios y elementos que no sean necesarios; de hecho, es importante que quede prácticamente vacía, salvo que se encuentre algo que pueda servir para el nuevo uso.

  • Realiza una limpieza a fondo, tirando a la basura todo aquello que sea inservible y reciclando lo que pueda ser útil. Siempre viene bien tener un pretexto para hacer limpieza de un sitio.
  • Una vez que se ha vaciado la habitación, se deben limpiar las paredes y el suelo.
  • También pueden pintarse las paredes. Algunos colores favorecen la concentración y el estudio, es el caso del verde y el gris.

Conversión decorativa para ser un aula

Aula en casa.

Ante la pregunta, ¿qué debo aportar en la habitación para que llegue a ser un aula? Simplemente hay que hacer memoria de la estética de las academias o los colegios; eso sí, disponiendo una estética decorativa adecuada y cuidada.

  • Mesa central: un componente fundamental, situado justo en el centro de la habitación. Se recomienda que sea de forma rectangular y que sea funcional, de estilo minimalista (líneas rectas y forma depurada).
  • Sillas: puede ser de distinto tipo, pero el principal objetivo es alcanzar la practicidad y funcionalidad. Por eso las sillas no tienen que ser con formas decorativas, pero sí tener un color destacable y uniforme: azul, rojo, verde, blanco…
  • Pizarras: preferiblemente que sea vitrificada y de color blanco. Su tamaño no debe ser demasiado amplio y debe situarse a un lado de la habitación. Hay que eliminar ya las pizarras de tiza, puesto que ensucian demasiado e impregnan la ropa de polvo blanco.

Por lo que respecta al mobiliario funcional, estos son los principales elementos a tener en cuenta. Por supuesto, siempre se pueden añadir otros recursos como la mesa del profesor, en el caso del que sea un lugar espacioso.

Decoración para las paredes

En este caso, la decoración no debe ser mediante abundante mobiliario u objetos que estén en estanterías; más bien, hay que darle un toque sofisticado e intelectual, a través de cuadros o pósteres.

  • Cuadros pictóricos: en el caso de que no se tenga claro qué poner en la pared, pueden disponerse algunos cuadros que le darán un toque neutral a la decoración.
  • Pósteres o paneles: pueden colocarse varios cuyos contenidos sean relativos a las clases que se imparten. Por ejemplo, si se dan clases de música, pueden ponerse instrumentos o alguna representación artística de la clave de sol.
Decoración de las paredes de un aula.

La luz: fundamental para la concentración

Por supuesto, la luz debe jugar un papel imprescindible en las aulas. No hay que olvidar que durante el tiempo que se está en una clase hay que tener concentración y atención continua.

De este modo, pueden disponerse luces de tonalidad blanquecina, ya que una luz cálida puede generar un ambiente distendido, relajado, tranquilo…

Lo que se pretende es que haya una luz directa, efectiva y muy visible, que no quede ningún rincón sin iluminar. Esto ayudará a que se mantenga la atención y sean eficientes las clases.