Decora como un profesional: cómo crear un punto focal

Sonia Budner · 22 octubre, 2018
Sin puntos focales nuestras estancias carecerían de armonía y sentimiento, nos daría la sensación de que están vacías.

Para que la decoración de un espacio transmita sensación de equilibrio hay que crear un punto focal. Un elemento que capte toda la atención y a partir del cual organicemos el resto de la estancia. Todos los demás muebles y elementos decorativos se ubican teniendo este punto focal como referente. Este es uno de los conceptos básicos en decoración de interiores. De otra manera, la habitación puede resultar aburrida, sin carácter e incluso caótica, por más elementos decorativos que queramos añadirle.

Los puntos focales más efectivos podemos encontrarlos en las características más interesantes de cada espacio. Puede ser desde una chimenea o un gran ventanal. También podemos elegir elementos arquitectónicos que nos resulten llamativos. Basta con observar el espacio a decorar y encontrar el punto más destacable. Pero también podemos crear un punto focal con otros elementos. Te damos las claves para crear un punto focal en cada estancia.

Utilizando los muebles como punto focal

Muebles para crear un punto focal.

Una opción muy interesante para crear un punto focal son los muebles y accesorios decorativos. Hay estancias como el dormitorio donde el punto focal primario puede ser la cama, o el sofá en el cuarto de estar. Pero hay muchas posibilidades. En el baño, el uso de diferentes materiales y texturas o un simple, pero llamativo rincón de toallas, hace perfectamente las veces de punto focal.

Puedes crear un punto focal con una butaca de época tapizada en un color brillante y ubicada de manera estratégica para que capte toda la atención. Una mesa de café bien ornamentada o una mecedora. Lo importante es que sea el primer lugar donde se dirigen las miradas al entrar en una habitación.

Crear un punto focal a través de una temática

Cuando una habitación tiene una temática específica, los puntos focales deben ser más llamativos. Por ejemplo, en una habitación decorada con un estilo étnico, un grupo de esculturas iluminadas estratégicamente puede funcionar como punto focal. En una decoración minimalista, un simple jarrón grande en el suelo colocado en un rincón puede servirnos como punto focal. En el estilo Glam las posibilidades son infinitas, desde un mueble cubierto de espejos, una gran lámpara de pié, hasta una pieza de arte importante harán de punto focal inmediato.

Usando los colores

El color es una herramienta muy poderosa en decoración de interiores. A veces basta con cambiar el color de una de las paredes del espacio que vayamos a decorar para llevar allí toda la atención. También jugando con el colorido de alfombras y tapicerías. Un sofá tapizado en un vibrante color rosa o una buena butaca en color guinda. Un original estampado geométrico o Art Déco en las sillas del comedor. Las posibilidades son muchas. Si hemos agrupado varios muebles para crear una zona, podemos usar una alfombra llamativa para delimitarla.

Colores para crear punto focal.

Las chimeneas

Las chimeneas son un punto focal siempre interesante. Llaman de inmediato la atención si además le hemos añadido un gran espejo en la parte superior o un cuadro relevante. Decoradas con flores en el interior cuando no se usan es otra forma de intensificar su atracción. Si no se dispone de chimenea siempre puede agregarse una falsa chimenea que cumpla con el propósito de punto focal. Son siempre atractivas y evocan sensación de hogar.

En el dormitorio

El punto focal suele ser la cama. Es aconsejable vestirla de manera especial para convertirla en la protagonista por excelencia de la estancia. Podemos centrar nuestra atención en un gran cabecero, un dosel, o en grandes almohadas y atractivos cobertores. El armario puede ser otro punto focal que usemos en esta habitación. Basta con darle protagonismo empapelando o tapizando sus puertas con bonitos motivos y colgando grandes nudos de pasamanería de las cerraduras.

La cocina

El punto focal más espectacular de una cocina suele ser una isla en el centro. Si no se dispone de espacio para colocar una isla de trabajo, siempre podemos centrarnos en crear zonas exclusivas. Podemos organizar un rincón para los desayunos añadiendo un simple mueble con persiana que mantenemos abierta mientras lo usemos y que incluso estando cerrada acapara la atención en primer lugar.

Isla de cocina con fuegos

Estanterías y vitrinas

Estas son dos piezas de mobiliario que generalmente no se eligen en primer término, y es un error. Elegir una vitrina grande e importante y con estilo donde ubiquemos desde colecciones de cerámica hasta esa vajilla familiar, puede servirnos para crear un punto focal a partir del cual decorar el resto del espacio. Las estanterías no deben contemplarse como elementos accesorios. Una estantería diseñada o planificada para cubrir una pared, que denote calidad y presencia, es el lugar idóneo para centrar toda la atención de una habitación, además de decir mucho sobre nuestra personalidad.

Como ves, crear un punto focal no es un concepto tan difícil ni tan técnico. Es una cuestión de visión global de la decoración. Ni siquiera requiere de elementos nuevos. Muchas veces podemos conseguirlo reubicando los elementos que ya tenemos y dándoles otro protagonismo. Seguro que ahora te apetece echar un vistazo a tus habitaciones con una nueva mirada.