Es uno de los nombres que se revela con gran peso en la industria del diseño de interiores. Sophie Peckett,…
Decoración de una cafetería de estilo rústico
El ambiente rústico se logra a través de aquellos recursos que nos recuerden al ámbito campestre y que despierten, a su vez, la nostalgia por el pasado.
Un establecimiento comercial debe guardar unos parámetros estéticos que resulten atractivos. La idea de envolver al cliente en un espacio singular nos permite potenciar en mayor medida el producto que se vende. Por eso, vamos a conocer cómo es la decoración de una cafetería de estilo rústico.
El mundo de la hostelería requiere sacrificio y dedicación. Los buenos resultados podrán comprobarse si mostramos una buena atención, si ofrecemos calidad y, sobre todo, una imagen que sea identificativa y definitoria.
Las personas suelen acudir reiteradamente a los comercios en los que se sienten a gusto. Esto no se logra únicamente por el correcto trato hacia el público; se debe, además, al ambiente que esté presente en el lugar. Es aquí donde juega un papel muy importante la decoración.
¿Qué es el estilo rústico?
En primer lugar, debemos tener bien claro qué es este estilo. Podríamos considerarlo como el mejor medio para introducir el ambiente campestre en un espacio. Para ello, vamos a hacer uso de recursos decorativos que, sin duda alguna, nos recordarán al ámbito rural.
Algunos materiales como la madera son imprescindibles. Esta ha sido una pieza fundamental, a lo largo de la historia, en la arquitectura y en el diseño de interiores, especialmente en los pueblos. Es fácil de trabajar y ofrece una fuerte resistencia al paso del tiempo.
De la misma manera, la piedra y el ladrillo tienen cabida, como también la aplicación de ornamentos tradicionalistas y elementos que nos recuerden a las labores del campo. Todo esto, combinado de una forma adecuada, nos ayuda a generar un ambiente pintoresco.
Cada vez es más habitual encontrar decoración rústica en espacios urbanos.
5 recursos para una cafetería de estilo rústico
Los recursos que escojamos para adornar la cafetería deben mantener, entre sí mismos, una sintonía. De nada sirve mezclar elementos de diferentes estilos sin una finalidad concreta. El objetivo es que se establezca un ambiente que conmueva y resulte agradable.
- El mobiliario en madera o en forja es muy interesante, tanto por las posibilidades estéticas que ofrece como por la relación con el mundo rural. La línea estética a seguir no consiste en una perspectiva clasicista, sino castiza y popular.
- Los aperos de labranza son útiles para adornar las paredes, las columnas, la barra, etc. Con ellos despertamos la curiosidad de los clientes y, a más de uno, los recuerdos del pasado. Es una manera de incidir en el lado más sensible de las personas.
- Suelo de madera que sea resistente y duradero, principalmente porque va a sorportar el tránsito continuado de personas. Además, combina perfectamente con el resto del mobiliario.
- Lámparas pequeñas dispuestas en distintos ángulos. La luz debe ser cálida y tenue. En este caso, se pretende transmitir una serenidad permanente, con el fin de apaciguar los ánimos en la gente, generar tranquilidad y que se sientan cómodos.
- Estanterías para guardar las botellas, cuadros o fotografías para las paredes y algún recurso típico, como puede ser un arcón, un baúl o alguna cómoda. En el fondo, son elementos que contribuyen de manera positiva en el ambiente.
Las vigas que queden a la vista
Una cafetería de estilo rústico debe diferenciarse de otros espacios hosteleros tanto por su decoración como también por la infraestructura. A nivel arquitectónico, las vigas a la vista nos recuerdan a las viviendas del pasado.
Pueden ser estructurales o, simplemente, de adorno. En realidad, sirven para completar el espacio en altura y, a su vez, podemos colgar otros elementos decorativos sobre ellas.
Además, se puede establecer un contraste cromático con el propio techo. Si este lo pintamos de blanco y lo diferenciamos de las propias vigas, llamará más la atención, puesto que los elementos constructivos también forman parte del conjunto.
La vegetación toma presencia en la cafetería
Para completar el diseño interior no debemos olvidarnos de la aportación verde; es decir, las plantas que permitan purificar el ambiente y producir una sensación de mayor naturalismo. De hecho, combinarán muy bien con la madera y la calidez de las luces.
No es cuestión de completar todos los rincones con vegetación. El propósito es que tomen presencia de forma anecdótica y, si es posible, que alguna adquiera cierta connotación salvaje, como podría hacerse mediante una enredadera en la pared.
Imagen principal: pinterest.es
Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, posee conocimientos en distintas ramas del arte y la historia, concretamente en los campos del patrimonio histórico, la arquitectura, la pintura y la escultura; además, amplía su formación en el ámbito del diseño de espacios de interior, principalmente en la concepción espacial interna de las viviendas, cómo repercute la iluminación y la aplicación de las artes decorativas.
En su trayectoria profesional, ha combinado sus dos grandes pasiones: la docencia en materia de arte e historia y los museos. Actualmente, trabaja como profesor de instituto y como redactor para Grupo M Contigo. Posee una amplia experiencia en el ámbito de la gestión cultural y la musealización de espacios expositivos, habiendo trabajado dentro de esta rama en el Museo del Ejército (Toledo). Sus investigaciones se centran en la comprensión de los principios fundamentales que rigen las artes, su exposición visual y su aplicación en el mundo del interiorismo. Por otro lado, ha trabajado como guía y gestor de sala de exposiciones en Romanorum Vita (La Caixa). A su vez, se especializa en la redacción de contenidos vinculados en distintas temásticas culturales y artísticas.
Se considera un apasionado del cine, la música, la historia y la aplicación y desarrollo de las artes en sus distintas vertientes con presencia fundamental en las arquitecturas del presente.
