Decoración de paredes a rayas, el resultado te encantará

Sofia 27 julio, 2018
Con las paredes a rayas conseguiremos un fuerte impacto visual. En el siguiente post te dejamos algunas ideas.

Las paredes a rayas pueden ayudarnos a dar un cambio en la decoración de nuestros salones, dormitorios, etc. A lo largo del siguiente artículo te dejamos algunas ideas.

Como veremos, tienen mucho peso visualmente hablando, así que es muy importante tener en cuenta la decoración del resto de la estancia. En ocasiones será mejor dejar libre la pared, sin cuadros, láminas, fotos… Cuanto más libre quede, mejor.

Por otro lado, debemos tener en cuenta qué tipo de raya quedará mejor en nuestros espacios, ya que podemos encontrarlas con distintos grosores y diferentes combinaciones de colores.

Para que el resultado final no sea muy agobiante, una buena opción es dejar tres de las paredes lisas y solo una con rayas. De este modo, el resultado quedará más equilibrado. También debes procurar que no haya otro tipo de estampado en el espacio, no quedaría muy bien.

A continuación, te vamos a explicar qué efecto tienen las rayas (tanto verticales como horizontales) en las habitaciones.

Paredes a rayas verticales

Son una buena manera de hacer que el espacio parezca más amplio, ya que dan sensación de mayor altura. Esto es ideal para espacios pequeños: pensemos que uno de los problemas más comunes en las casas suele ser la falta de espacios amplios.

Para conseguir paredes a rayas, encontramos dos opciones: o papeles pintados para pared o pintura

Si las vas a pintar tú mismo, lo mejor será que pintes la pared en cuestión del color más claro. Cuando esté seca, utiliza cinta o bandas para tapar las zonas en las que queremos las rayas del color claro, pintando el espacio libre de los otros colores. Es importante que la cinta sea de buena calidad, para que se retire sin problemas.

salón con pared a rayas verticales

En cuanto al grosor de las líneas, escoge el que más te guste. Eso sí, piensa que cuanto más finas sean las rayas, más estilización conseguirás.

Si no, puedes combinar distintos grosores, jugando también con los colores. Una posibilidad sería crear combinaciones monocromáticas con las rayas. Para ello, habrá que tener muy en cuenta la decoración de esa habitación, ya sea el tipo de muebles o el color de los complementos, desde cojines o recipientes hasta fundas de sofá o alfombras.

Además, ayudarán a que haya mayor sensación de orden en la habitación, sobre todo si están dispuestas siempre dejando la misma distancia entre unas y otras y además tienen el mismo grosor.

Paredes a rayas horizontales

En cambio, las rayas horizontales achatan los espacios. Por eso, solo son recomendables en espacios bastante amplios y/o altos, ya que el efecto quedaría un poco más disimulado: el espacio, aun así, seguiría pareciendo grande.

Sin embargo, si optas por rayas muy gruesas y de colores claros, también puedes conseguir sensación de amplitud e incluso de perspectiva. Para estos casos lo mejor es elegir solo dos colores para irlos alternando. Si es posible, procura que uno de ellos sea blanco o un tono muy claro. Si los colores van a ser más llamativos u oscuros, será mejor que las rayas tengan menos grosor.

Por tanto, las rayas horizontales pueden estilizar también, siempre que tengamos un poco de cuidado. Ten en cuenta la psicología de los colores, para conseguir un resultado equilibrado y armónico y poder sentirte cómodo en el espacio. Si escoges colores muy chillones o que contrasten en exceso, te cansarás rápido de las rayas.

Rayas horizontales en la pared de una cocina.

Como hemos dicho anteriormente, si optas por las rayas, será mejor que no haya rayas en otros complementos o muebles de la habitación. Si no, deberíamos procurar que sean del mismo grosor y colores, pero mejor solo en pequeños toques: mejor en cojines que en alfombras o cortinas, que tienen mayor impacto visual.

Un acierto seguro

Como has visto, al decorar una o más paredes con rayas puedes dar un giro a la decoración de tu hogar. Para ello, es importante tener en cuenta el tamaño de la habitación, para intentar que parezca más grande. Si ya es grande de por sí, podemos permitirnos escoger rayas horizontales, que probablemente hagan que el espacio parezca más pequeño.

Piensa en todas las posibilidades que existen; solo debes variar el grosor, la distancia entre unas rayas y otras y los colores para cada una. Aunque lo habitual es combinar dos colores, puedes hacerlo con muchos más, con cuidado para que el espacio no quede muy recargado.

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