Consejos para lograr una biblioteca ordenada

Maite Córdova · 5 septiembre, 2018
Conseguir una biblioteca ordenada no implica elaborar planes complejos ni a técnicas extrañas. En la práctica, es mucho más sencillo de lo que pueda parecer.

Una biblioteca ordenada puede ser un verdadero paraíso para un lector, pero también para las personas más metódicas. Sin embargo, los métodos para conseguir el anhelado orden no siempre son los más apropiados y, en algunos casos, incluso pueden llegar a ser contraproducentes.

Ante todo, lo que un lector desea es funcionalidad y eficacia. Y es que una biblioteca ordenada permite visualizar de forma práctica cada título, con lo cual se evita perder tiempo en su búsqueda. En otras palabras, la funcionalidad viene a reducir el número de dificultades que pueden presentarse a la hora de querer iniciar (o retomar) la lectura de un libro.

La funcionalidad se puede desglosar de la siguiente manera: orden, facilidad para colocar y retirar títulos y mantenimiento sencillo. Por supuesto, esto no deja de lado un aspecto llamativo, armonioso, original y agradable a la vista.

Aspectos preliminares que tener en cuenta

Hay algunas consideraciones que deben realizarse antes de comenzar a idear o aplicar un determinado método de organización. Para empezar, ¿qué hay en la biblioteca? ¿Solo libros? ¿O también hay revistas, fanzines, cómics y otros textos? Y, por otra parte, ¿qué hay de los accesorios que también se incluyen en las estanterías?

Cuando la biblioteca no solo tiene libros, sino otros objetos, es necesario ver cómo estos interactúan en el espacio. Es decir, ¿qué tan bien funcionan en conjunto? ¿Su agrupación permite aprovechar el espacio de la estantería? ¿O quizás sería conveniente retirarlos o redistribuirlos?

Estantes con cajones de frutas

Por otra parte, hay que considerar que muchas veces se acumulan títulos que ya no se aprovechan de ningún modo. Por lo general, los textos académicos, guías, papeles varios y afines inutilizan espacios y hacen que las estanterías tiendan a lucir desordenadas.

En estos casos, se puede realizar una donación de los textos que estén en buen estado y se mantengan vigentes a bibliotecas públicas o instituciones educativas. De esta manera, se podrá liberar espacio en el hogar y contribuir positivamente al bienestar cultural y social.

En cuanto a los libros que presenten un deterioro considerable por humedad, infestación de ciertos insectos u otras formas de degradación, será necesario tomar ciertas medidas. Por ejemplo, se puede llevar los libros a un restaurador, o bien, apartarse del resto de textos para prevenir que estos también se deterioren.

Pasos para conseguir una biblioteca ordenada

En primer lugar, retira todos los libros y vacía por completo la biblioteca. A continuación, limpia cada sección del mueble y luego haz lo mismo con cada libro. Una vez que puedas visualizar todo el espacio libre del cual dispones, te resultará mucho más fácil establecer un orden concreto.

En segundo lugar, considera de qué forma te gustaría encontrar tus libros: por color, tamaño, grosor, editorial, autor, género, etcétera. Y en caso de que sea por un rasgo físico, considera si quieres visualizar solo los lomos o si quieres dejar a la vista alguna portada de tu preferencia.

Por lo general, se recomienda evitar apilar los libros en torres, es decir, uno sobre otro, ya que esto, en realidad, no ayuda a mantener el orden. De hecho, puede impedir la visualización de cada uno de los títulos y también puede resultar un tanto agobiante a la vista, pues supone un problema para la consulta de los volúmenes inferiores.

En tercer lugar, hay que limitar el espacio. Muchas veces, cuanto más limitado es el espacio, más fácil resulta colocar los libros de una forma ordenada. Por supuesto, no es necesario irse a los extremos en este aspecto.

pasos para una biblioteca ordenada

¿Cómo se puede limitar el espacio de una estantería? Muy fácil. Se puede colocar un accesorio que ocupe una parte de la estantería y que, a su vez, sirva como punto de apoyo para mantener los libros verticales. Dicho accesorio puede ser una pieza de arte, un reloj, una planta, etcétera.

Como medida adicional, en caso de que se acostumbre a tomar prestados libros, se les puede asignar un pequeño espacio para conservar la biblioteca ordenada. Se recomienda disponer de las estanterías más bajas, ya que resulta mucho más sencillo colocar y retirar los libros.

El método KonMari para organizar tu biblioteca

El famoso método de la autora japonesa Marie Kondo incluye un apartado especial para la organización de los libros y, en suma, propone evaluar con detenimiento qué es lo verdaderamente se desea conservar para disponer de ello con mayor facilidad.

Anímate a poner en práctica estos consejos y a buscar las opciones que mejor se adapten tanto a tu espacio disponible como a tu estilo decorativo. Te sorprenderá lo mucho que puede llegar a contribuir una biblioteca ordenada a tu ambiente y a tu buen ánimo.