5 pasos para hacer un saco térmico

Ivana Jerman · 6 febrero, 2019
Un saco térmico resulta muy útil a la hora de aliviar dolores e inflamaciones y también, para entrar en calor durante los meses de invierno.

Un saco térmico es una bolsa de tela rellena con distintos tipos de semillas en su interior y, a menudo, con elementos aromáticos. Viene a ser muy útil durante los meses más fríos del año.

Evidentemente, se trata de un objeto que se utiliza sobre todo para calentar el cuerpo, aunque también para relajar, calmar dolores musculares o articulares.

Y si bien es cierto que un saco térmico no es precisamente un objeto decorativo, hoy en día es difícil no prestar atención a su estética; por ello, muchos fabricantes se esmeran en emplear telas llamativas y en coserlos con formas más allá del cuadrado y el rectángulo.

Así que, para elaborar tu propio saco térmico, debes tener en cuenta tus preferencias en cuanto a diseño para que puedas tener a tu disposición un objeto completamente personalizado. ¡Manos a la obra!

Pasos para elaborar un saco térmico

5 pasos para elaborar un saco térmico.
Foto cortesía de: Pinterest.

Es importante aclarar que, a pesar de que se ha recomendado mucho la utilización de arroz y otros elementos para la elaboración de sacos térmicos, estas no son las mejores opciones.

Tras utilizarse varias veces, el saco hecho con arroz puede llegar a tener un olor desagradable y albergar insectos. Por ende, no se recomienda utilizar arroz para elaborar sacos térmicos.

El inconveniente de utilizar otros rellenos, como los huesos de cereza o aceituna, radica en que estos elementos no son del todo ergonómicos y, en vez de promover el bienestar, pueden limitarlo.

1. Reunir los materiales

  • Hilo.
  • Regla.
  • Tijeras.
  • Tiza o jabón.
  • Aguja o máquina de coser.
  • Relleno: semillas de mijo.
  • Retazo de tela (algodón, lino, etcétera).
  • Opcional: 2- 3 puñados de plantas aromáticas.

Prepara todos los materiales que te hemos mencionado para realizar tu saco térmico. Puedes utilizar un retazo de tela que tengas en casa. Ya sea algodón, lino, un trozo de tela (unicolor o estampado) o bien, una camiseta vieja, entre otros.

Sacos térmicos.
Sacos térmicos / cosmosartesania.es

2. Preparar la tela

En primer lugar, debes tener claro el diseño que quieres para poder estructurar la forma del saco. recuerda que debes tener en cuenta la cantidad de tela con la que cuentas. Por otra parte, debes tomar las medidas de la tela, antes de comenzar a cortar. 

Dado que el saco térmico suele calentarse en el microondas, por cuestión de comodidad lo mejor es hacerlos de tamaño pequeño.

Para elaborar tu primer saco, lo más recomendable es que optes por una forma rectangular y un tamaño mediano. Y una vez hayas definido las medidas, con ayuda de la regla y la tiza, marca las líneas por las que luego realizarás los cortes.

Al momento de marcar con la tiza o jabón, deja un margen de costura de al menos 1 centímetro. Además, ten en cuenta que deberás realizar dos rectángulos de la misma medida para armar ambas caras del saco.

Tela para un saco térmico.

3. Cortar y coser

Una vez cortada la tela, deberás colocar un trozo de tela sobre el otro y comenzar a coser. Este proceso lo podrás realizar en forma manual (con aguja e hilo) o a máquina.

Deberás dejar el extremo superior del saco abierto para luego proceder al rellenado del mismo. Una vez que hayas cosido los laterales y el extremo inferior del saco, deberás darle vuelta para que las costuras queden ocultas.

Deberás realizar una costura que sea resistente, ya que al rellenar luego el saco, su contenido generará cierta presión por los laterales; esto evitará que se descosa con facilidad.

Cortar y coser un saco térmico.

4. Rellenar el saco

Una vez que te hayas asegurado de haber realizado unas costuras resistentes, podrás proceder a rellenar el interior del saco térmico. Para no exceder su capacidad, te recomendamos que rellenes el saco con un 85-90% de semillas. 

Además, si lo deseas, puedes agregar un poco de lavanda, azahar, romero o eucalipto para perfumar tu saco térmico. Al calentarse las semillas, estas te ayudarán a reducir dolores musculares.

Otra opción consiste en impregnar la tela del interior del saco con un poco de aceite esencial con el aroma de preferencia.

5 pasos para elaborar un saco térmico.

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5. Cerrar y decorar al gusto

Una vez que hayas introducido todas tus semillas en el interior del saco, podrás coser el extremo superior del mismo para cerrarlo. A continuación, puedes comenzar a decorar el saco a tu gusto; para ello puedes emplear lentejuelas, botones e, incluso, lentejuelas, lazos, etcétera.

Saco térmico terminado.
Saco térmico / con20deditos.com

Aspectos a considerar

A la hora de utilizar tu saco térmico en el microondas, introduce también un vaso de agua tibio; esto evitará que el saco se queme. Adicionalmente, recuerda no calentarlo por más de 3 minutos.

Como te hemos mencionado anteriormente, podrás utilizar tu saco térmico tanto para calentar tu cama por las noches como para aliviar molestias corporales varias.