Técnica de craquelado para restauración de muebles

Este artículo fue redactado y avalado por la técnico en Decoración de Interiores 3D Sonia Budner
7 marzo, 2019
Te traemos hoy otra técnica de restauración de muebles que convierte cualquier pieza en una obra de arte. El craquelado es un efecto que consigue dar a los muebles el aspecto del paso del tiempo. Hoy te enseñamos cómo hacerlo.

Vamos a ver cómo se realiza una de las técnicas más usadas en restauración de muebles. El craquelado es un efecto que imita el paso del tiempo, y aporta a los muebles un aspecto vintage muy especial y envejecido.

En realidad, se trata de conseguir el aspecto agrietado en las superficies, pero que a la vez resulta muy elegante y aporta mucho carácter y personalidad a cualquier pieza que queramos resaltar. La técnica del craquelado tiene algunas variantes dependiendo del tipo de cuarteado que queramos conseguir.

Es una técnica relativamente sencilla que solo requiere de los materiales adecuados y algo de práctica. Además, puede aplicarse sobre diferentes tipos de superficie, no hay que limitarse solo al efecto de craquelado en la madera. Queda también espectacular aplicada sobre resina, escayola e, incluso, cartón. ¡Pon a trabajar tu creatividad!

Un dato muy importante a tener en cuenta antes de empezar es que no es una técnica que resulte aconsejable para cualquier tipo de mueble o complemento decorativo. Hablamos de dar apariencia envejecida a una pieza decorativa. Es una forma fantástica de reciclar muebles.

Los muebles o accesorios clásicos o de estilo vintage son perfectos para ser sometidos a esta técnica. Pero para muebles de estilo más moderno, no es aconsejable, ya que el efecto estético resultaría realmente extraño.

Preparando la pieza

Técnica de craquelado en los muebles.
Técnica craquelado / restauraycrea.blogspot.com

Aunque existen algunas variaciones en la técnica, a la hora de preparar el mueble, la pieza o la superficie que vayamos a craquelar, los pasos son los mismos. Empezaremos limpiando y retirando el polvo y la suciedad acumulada en el mueble. Nos sirve un paño húmedo o una esponja suave.

Ahora pasaremos a preparar la imprimación. En este paso debemos considerar el tipo de madera o el material que vamos a imprimar. En algunos casos, conviene decapar la madera, o simplemente lijarla para asegurar que la capa de imprimación de adhiera adecuadamente.

Aplicamos una capa de imprimación, y una vez seca volvemos a lijar. A continuación, limpiamos la superficie para retirar el polvo que se haya podido acumular, y ya se puede aplicar la pintura acrílica del color base que hayamos escogido.

Hay que aplicar dos capas de pintura, respetando el tiempo de secado de cada una. Hay que recordar que el color base es el que se verá por debajo del craquelado, y que conviene que sea de un color diferente a la pintura final. Los resultados con pintura chalk paint son fantásticos, porque se adhiere muy bien a cualquier superficie.

Técnica del craquelado

Mesilla con la técnica del craquelado.
Mesilla / pinterest.es

Es muy importante haber dejado secar completamente la pintura acrílica antes de comenzar a craquelar si queremos que el resultado se vea profesional.

El barniz craquelador es el secreto de esta técnica. Es fácil de conseguir en cualquier establecimiento especializado. Hay que aplicar el craquelador con una brocha plana, sobre toda la superficie que queramos. Hay que dejar que se seque por completo, siguiendo el tiempo que indique en las instrucciones de uso.

Una vez que se haya secado, es el momento de aplicar la pintura que hayamos elegido como color final. Debería ser de un color diferente a la capa de pintura base. Si la pintura base es de color claro, la pintura final deberá ser de un color más oscuro, y al revés. Es la forma de conseguir el contraste del efecto craquelado.

El efecto de craquelado se consigue por la diferencia en las velocidades de secado. Las pinturas de base acrílicas son de secado lento, mientras que el barniz craquelador es de secado muy rápido. Esto permite que se cree de inmediato el efecto de craquelado.

Si la pintura y el craquelador tuvieran la misma velocidad de secado, el efecto no se produciría. Podemos ayudarnos de un secador de mano para conseguir un efecto más rápido.

Las variantes del craquelado

Caja craquelada.
Caja / pintarsinparar.com

Hasta ahora hemos visto el proceso general de craquelado, pero podemos conseguir diferentes efectos jugando un poco con los materiales. Es en este punto donde las variantes de esta técnica empiezan a cambiar dependiendo del tipo de efecto que queramos conseguir. Hay pequeñas diferencias entre un craquelado pequeño, uno regular y uno grande.

  • Pequeño craquelado: en este caso se aplica el barniz craquelador y secamos nosotros la superficie, que puede ser con un secador de mano. A continuación, se aplica la pintura final, pero lo haremos con una esponja húmeda. Se aplica otra vez calor con el secador.
  • Craquelados regulares: para conseguir este efecto, hay que aplicar el craquelador y dejar que se seque completamente. Aplicamos encima la pintura, en este caso con un pincel, pero debe estar un poco diluida en agua. Dejamos secar por completo. Este craquelado tiene un dibujo más lineal y más natural.
  • Craquelado grande: aplicamos el craquelador con una brocha grande, y en vez de dejar que se seque por completo, aplicamos la pintura diluida en agua cuando el craquelador está aún húmedo. Con esta técnica conseguiremos que las grietas sean más gruesas.

Empieza ya

Y ya está listo nuestro craquelado. En realidad, es una técnica no demasiado compleja y con resultados espectaculares. Así que, si tienes por casa algún mueble, pie de lámpara, marco de espejo, o algo que te resulte aburrido, es la pieza perfecta para empezar a practicar esta bonita técnica.