Cómo convertir una habitación infantil en una juvenil

Pilar · 24 febrero, 2019
El dormitorio de nuestros hijos debe cambiar según van creciendo. Te enseñamos a adecuarlo a su nueva etapa de vida, con elementos decorativos apropiados.

Aunque en muchas ocasiones nos cueste asimilarlo, es innegable que nuestros hijos se hacen mayores. Con el paso de los años, sus necesidades, gustos y aficiones cambian. Es entonces cuando llega el momento en el que toca convertir su habitación infantil en una juvenil.

En este post te proporcionamos cuatro consejos que te ayudarán a modificar el dormitorio de tu hijo para adaptarlo a su situación actual. Lee atentamente esta guía para que el resultado sea un espacio cómodo y dinámico en el que tu hijo se sienta cómodo.

1. Crea una zona de estudio

Zona de estudio en una habitación juvenil.

Uno de los principales cambios que toca hacer en el dormitorio es crear una zona de estudio. Hasta ahora, apenas tenía deberes y todavía no tenía que estudiar para los exámenes. En cambio, cada vez es más importante que tenga su propio espacio en el que encuentre la concentración y cree hábitos de estudio.

Por todo ello, resulta fundamental que en la habitación esté presente una mesa amplia en la que poder estudiar. Además, debes comprar una silla de estudio cómoda y resistente. Hay infinidad de modelos que le darán un aspecto juvenil a la habitación.

En esta zona puedes colocar un corcho o un calendario para crear hábitos de organización. En cuanto a la decoración, es importante, ya que no hay que olvidar que estamos en un espacio juvenil. Elige colores alegres y formas modernas para que el resulta no parezca un aburrido despacho.

2. Retira los elementos más infantiles

Decoración de un dormitorio juvenil.

Para dar paso a una nueva etapa es necesario pasar página. Si tu hijo necesita una zona de estudio, y el maquillaje, los pósteres o las fotos con sus amigos quieren entrar en la habitación, tendrán que salir otros elementos. Los libros infantiles que ya no son de su nivel, los peluches o los juguetes deben dejar paso a otros elementos más acordes con su edad.

También puede que tengas que retirar otros elementos más costosos. Los papeles de pared demasiado infantiles, cortinas o alfombras son algunos de ellos. Otra etapa comienza y debes utilizar otros colores, estampados y tonos más juveniles.

3. Haz que tu hijo participe en el proceso

Elementos de un dormitorio juvenil.

Durante todo el proceso tienes que tener presente que tu hijo es una persona madura y capaz de tomar decisiones. Además, se trata de su habitación, y por lo tanto tiene que estar a su gusto. Es por ello que debes hacerlo partícipe de cada decisión que tomes.

Con esto no queremos decir que le des total libertad para escoger mobiliario y decoración. Tan solo tienes que lograr el consenso y dejar que tome sus propias decisiones.

Puede ser que quiera mantener alguna muñeca o peluche. Quizá los vea demasiado infantiles y quiera cambiarlos por pósteres de sus cantantes favoritos o por un pequeño set de belleza. Deja que decida y crea junto a él un espacio en el que se fusionen su comodidad y personalidad.

4. Incorpora elementos de almacenaje

Elementos de almacenaje juveniles.

Si algo necesita tu hijo a medida que va creciendo, es espacio. Su ropa y calzado cada vez ocupan más espacio, por lo que es probable que el armario se quede pequeño. Además, los libros y el material escolar aumentan curso tras curso.

La mejor opción es colocar unas estanterías encima del escritorio, el lateral de la cama, o cualquier otro lugar en el que se pueda acceder de forma sencilla. Son perfectas para dejar libros y al mismo tiempo decorar.

Si la habitación de tu hijo es pequeña, también existen soluciones. Comprar una cama con cajones en la parte inferior, o un armario empotrado son solo un par de ellas. Nuestro consejo es que no escatimes con los elementos de almacenaje. Aunque te parezca excesivo, verás como con el paso del tiempo vas ocupando todos cajones y estanterías.

Conclusión

Los hijos crecen y sus dormitorios tienen que modificarse para seguir siendo funcionales. No olvides tener en cuenta la opinión de tu hijo a lo largo de todo el proceso, o crear una zona de estudio. Con los consejos que te hemos dado en este post ambos podéis crear una habitación juvenil y cómoda en la que tu hijo se sienta a gusto. No esperes más y ponte manos a la obra para darle al dormitorio un aspecto mucho más acorde a la edad de tu hijo.