5 razones para tener en casa una piscina de inmersión

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la arquitecta de interiores Raquel Sánchez el 11 abril, 2019
María Pilar Gimeno Landa · 11 abril, 2019
Las piscinas de inmersión son estéticas y prácticas a partes iguales. Si todavía no conoces cuáles son sus beneficios, aquí te los contamos.

Hasta hace unos años, las piscinas de inmersión apenas se conocían. En cambio, hoy en día se encuentran en muchos hoteles, apartamentos y viviendas particulares. No es de extrañar, ya que existen muchas razones por las cuales merece la pena tener en casa una piscina de inmersión.

Si todavía no estás muy convencido, o no conoces muy bien los beneficios de las piscinas de inmersión, estás a tiempo de ponerte al día. A continuación te contamos todos los detalles.

¿Qué es una piscina de inmersión?

Piscina de inmersión.
Piscina de inmersión / pinterest.es

La primera duda que se suele tener es la diferencia entre una piscina convencional y una de inmersión. La principal de todas ellas es el tamaño. Las piscinas de inmersión tienen un espacio bastante más reducido. De hecho, en ocasiones, este tipo de piscinas tan solo tienen 1,5 metros cuadrados.

Otra de las diferencias es la profundidad. A pesar de ser de pequeñas dimensiones, cuentan con una profundidad considerable. Esto es debido a que resulta fundamental que la persona que se introduce en ella pueda cubrirse de agua totalmente.

Ahora que ya ha quedado un poco más claro qué es una piscina de inmersión, vamos a analizar las principales razones por las cuales merece la pena tener una en casa. Te vas a sorprender de todo lo que puede dar de sí una piscina tan pequeña. Además, ni te imaginas todos los beneficios que tiene.

Razones por las que instalar una piscina de inmersión

Podríamos estar horas y horas hablando de los motivos por los que instalar una piscina de inmersión es una buena idea. A continuación hemos enumerado los más importantes.

1. Caben en cualquier jardín

Piscina de inmersión en jardín.
Piscina de inmersión / easyimagedit.com

El tamaño del jardín es, en muchas ocasiones, un problema para instalar una piscina. En cambio, tal y como hemos comentado anteriormente, las piscinas de inmersión ocupan un espacio muy reducido, por lo que no habrá este tipo de problemas.

No tendrás que estar midiendo el jardín, ni sacrificando otros espacios para lograr uno para la piscina. Las piscinas de inmersión caben en cualquier esquina y hasta dentro de un porche.

2. Pueden instalarse en el interior

Piscina interior.
Piscina interior / interempresas.net

¿No tienes jardín? No pasa nada. Las piscinas de inmersión también pueden instalarse en el interior de la vivienda. Si eliges esta opción, podrás disfrutar de tu piscina todos los días del año. Además, también tendrá un papel decorativo. El resultado será parecido a instalar una fuente.

Lo único que tendrás que tener en cuenta es que pueden aparecer problemas de humedades. Es por ello que debes utilizar materiales compatibles con la piscina que vayas a instalar.

3. Son el complemento perfecto a una sauna

Limpieza de la sauna.

Si tienes en casa una sauna y la utilizas de forma habitual, probablemente también te interese una piscina de inmersión. En este caso se suelen utilizar las piscinas portátiles. Son una especie de tanques de madera con una escalera para facilitar la entrada y la salida.

La combinación de sauna y piscina de inmersión es muy beneficiosa y está altamente recomendada. De hecho, estos dos elementos se utilizan de forma conjunta en los países nórdicos.

Si te gusta la decoración nórdica y también su estilo de vida, puedes decorar tu casa de este modo al mismo tiempo que te beneficias de todas sus propiedades.

4. Alivian el dolor de las articulaciones

Dolor de las articulaciones.

Los problemas de articulaciones son bastante comunes, sobre todo a partir de la tercera edad. Una forma natural de paliar este molesto problema es sumergirse en una piscina de inmersión. Al flotar, nuestro cuerpo tiene que hacer muy poco esfuerzo. Las articulaciones se relajan y el dolor disminuye.

Además, los cambios de temperatura son muy beneficiosos, y aunque al principio te parezca demasiado fría, después te darás cuenta de que merece la pena. Estos cambios de temperatura también son muy recomendables en casos de problemas de circulación.

5. Una piscina de inmersión acelera la recuperación muscular

Recuperación muscular.

Si realizas deporte de forma habitual, debes saber que una piscina de inmersión puede ser el complemento perfecto. Después de entrenar te sentirás cansado y tus músculos se tendrán que recuperar. No hay que olvidar que los períodos de descanso son tan importantes como el propio entrenamiento.

Es por ello que merece la pena invertir el tiempo que sea necesario en esta fase. Sumergirte durante unos minutos en una piscina de inmersión acelera la recuperación muscular. Nuestro cuerpo se relaja y se recompone después del esfuerzo que ha realizado.