Araceas y Pileas: dos especies de plantas para hacer terrarios

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
· 3 febrero, 2019
Muchas veces pensamos en que las plantas pueden ser un recurso interesante para decorar el hogar; sin embargo, dudamos cuáles pueden darle un toque interesante. Te mostramos dos tipologías poco comunes y muy originales.

Hemos podido comprobar que las plantas son un recurso de decoración realmente interesante; por eso, en esta ocasión te presentamos las Araceas y Pileas: dos especies de plantas para hacer terrarios y hacer de tu hogar un lugar hermoso.

El color verde de las plantas proporciona frescura, libertad, desasosiego y embellececimiento. Cualquier espacio puede ser apropiado, pero sí es cierto que requieren luz natural; por tanto, no les beneficia nada que estén encerradas en lugares oscuros.

Lo bueno de las plantas es que pueden aportar aromas, color y estética; es decir, se convierten en un recurso decorativo muy útil, ya que una de ellas proporciona todo aquello que no pueden conseguir otros objetos y elementos del hogar.

Los terrarios: decoración y naturaleza

Tipos de terrarios.

Debemos comenzar, lo primero de todo, con una explicación sobre la importancia que tienen los terrarios a nivel decorativo. En el fondo, son recipientes de cristal en los que se crea vida y, además, ofrecen muchas posibilidades a nivel estético.

Se construyen dentro de recipientes de cristal; sin embargo, también existe otra posibilidad que puede resultar muy curiosa: reutilización de recipientes de vidrio. Aunque aparentemente no sean algo sutil, pueden transmitir un aspecto innovador.

Es fundamental que se introduzcan al menos 3 centímetros de arena de río mezclada con perlita en el fondo del terrario. Encima se depositan unos 10 centímetros de compost aproximadamente y después se siembran las especies vegetales en su interior.

– Si ves que no puedes sembrarlas con la mano, ayúdate de una cucharilla.-

De las Araceas, ¿cuál podemos escoger?

Aracea planta.
Aracea / es.123rf.com

Dentro de la familia de las Araceas, podemos escoger una que se cultiva muy bien en casa y que puede dar resultados realmente sorprendentes, ofreciendo una estética realmente original y curiosa; nos estamos refiriendo a la Aglaonema Trevi:

  • Debido al poco sustrato de que dispone en el terrario, su tamaño no supera los 20 centímetros de altura; en otras palabras, se adapta muy bien a espacios reducidos.
  • Cabe destacar su morfología externa, con una tonalidad verde que denota frondosidad. A su vez, produce flores blancas muy pequeñas que aparecen durante el verano y contrastan mucho con el verde más oscuro de la propia planta.
  • Requiere bastante luminosidad, aunque no es necesario que haya luz solar directamente; de ahí la importancia de que se encuentre en espacio amplios donde pueda haber grandes ventanas que permitan la entrada de luz natural.
  • Se puede regar dos veces a la semana en verano y una sola vez cada 10 días en invierno; eso sí, depende de la calefacción del hogar, ya que si el ambiente es muy caluroso, puede requerir algo más de agua.
  • Cada 15 día en verano necesita abono líquido y necesita una atmósfera limpia sin humos ni vapores.

– Merece la pena que decoremos el hogar con los tonos naturales.-

La Pilea, una especie poco común

Planta Pilea.

En el centro del terrario puede situarse la planta anteriormente descrita, tratando de que sobresalga por el orificio superior; pero alrededor podemos situar esta otra especie que posee un tamaño menor y no llegará a superar a la otra.

Se la denomina vulgarmente como Pilea, pero su nombre científico es Pilea Cadierii. En el fondo, es una planta que consta de varias hojas y combina los tonos blancos y verdes en la superficie.

  • Puede llegar a alcanzar los 30 centímetros de altura, aunque con el sustrato del que dispone en el terrario lo normal es que no llegue a superar los 20 centímetros; por tanto, estamos hablando de una planta pequeña y muy sutil.
  • Las flores son de tamaño reducido, siendo realmente algo discretas y pueden llegar a pasar desapercibidas entre las hojas verdes, principalmente en verano que es cuando alcanza mayor frondosidad y plenitud.
  • También requieren luz, pero quizá no tanta como las Araceas. Es preferible que no haya exposición directa al sol durante mucho tiempo, así evitaremos sequedad y deterioro de la planta.
  • Requiere riegos dos veces por semana en verano y uno quincenal en invierno. De nuevo, debemos tener cuidado con la temperatura de la calefacción; interesa que no sea muy alta, ya que, si es así, entonces debemos aplicar algo más de agua.

En definitiva, estas plantas se han convertido en un recurso para los terrarios; no obstante, también pueden disponerse en macetas o en cualquier otro lugar donde puedan crecer plenamente.

Güther, Heide: Plantas de interior: rápido y fácil, Hispano Europea, 2003.