Los bonsáis: bonitos árboles en miniatura

Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
8 julio, 2019
¿Quién dijo que los árboles de dimensiones pequeñas no son capaces de expresar la belleza? Para demostrar que no es así, están los bonsáis, esos árboles de estética peculiar.

Los bonsáis son fruto de una larga tradición oriental que se remonta a la China del siglo II antes de Cristo. Pero fue Japón quien introdujo en Occidente este arte milenario basado en cultivar plantas en macetas.

La palabra japonesa bonsái deriva del término «bon», que significa bandeja, y «sai», que es planta; y designa al árbol o planta cultivada en maceta que, manteniendo unas dimensiones diminutas, es capaz de expresar gran belleza.

Cómo conseguirlo

Bonsáis de interior.

Un bonsái es una planta de tronco leñoso que puede conseguirse directamente de la naturaleza, a partir de un esqueje del árbol que se desee emular. Pero para iniciarse en su cultivo, lo ideal es adquirir un ejemplar ya formado en un vivero.

La esencia del éxito de su cultivo radica en aplicar las técnicas de poda, alambrado y composición con suficiente cuidado y creatividad como para reproducir las condiciones en las que viviría la especie en su ambiente.

¿Dónde colocamos los bonsáis?

Bonsái para jardín.

Hay bonsáis que necesitan estar en el exterior para desarrollarse óptimamente y otros que no aguantan el frío y deben cultivarse a resguardo. En función de la especie que se elija, esta se adaptará mejor a un interior o a un exterior.

Las especies tropicales son las únicas que se deben cultivar bajo techo: los ficus, el bambú o la araucaria son algunos ejemplos.

Estilos de bonsáis para todos los gustos

Decorar con bonsáis.

El cultivo de estos árboles intenta reproducir lo más fielmente posible los efectos que los condicionantes naturales tienen sobre el desarrollo de los árboles: troncos inclinados en busca de luz, posturas extremas a causa del viento, siluetas rígidas gracias al sol…

Esto ha dado lugar a los distintos estilos de bonsáis, siendo más de 30. Algunos de los estilos más representativos son los siguientes:

  1. Yose-ue o bosquete: es el nombre que se da a la plantación en grupo que se asemeja al paisaje natural.
  2. Kengai o bonsái en cascada: representa a los árboles que crecen entre las rocas de una montaña escarpada y que caen en vertical por su propio peso.
  3. Fukinagashi: el bonsái aparece inclinado por fuertes vientos que soplan en la misma dirección.
  4. Shakan: es un bonsái inclinado que solo posee ramas en la dirección en la que el tronco se tuerce.
  5. Chokkan: es el que crece recto, como si la naturaleza le hubiera dado un lugar privilegiado.

Si se tiene afición por el cultivo de bonsáis, no hay que obsesionarse en conseguir que tome un determinado estilo. No hay dos bonsáis iguales, su forma varía con cada árbol. Es el autor el que debe moldearlo siguiendo su inspiración.

Cómo plantar un bonsái por esqueje

Podación de un bonsái.

Para plantar un bonsái, es necesario elegir árboles que se reproduzcan bien por esqueje, como el chopo, el sauce o el abedul.

El enraizamiento de esquejes es un buen método para empezar a cultivar bonsáis. Un esqueje puede obtenerse de un tallo verde a principios de verano, o de un tallo leñoso en otoño. Ten en cuenta los siguientes pasos para no fallar:

  1. Quita unas hojas del esqueje, unta la base en hormonas y envuélvela en arcilla.
  2. Forma una bola y entiérrala en un buen sustrato, protege el esqueje del sol y del viento y humidifícalo. Para ello tienes que pulverizar con agua frecuentemente.

No obstante, es importante recordar que todas las especies no responden igual a este tratamiento. Por ejemplo, la mayoría de coníferas lo rechazan. Así que documéntate bien de cuáles son las especies más indicadas para plantar utilizando este método.