Ideas para pintar el salón en 2019

Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
· 14 mayo, 2019
Un salón en el 2019 nos debe transmitir emociones. Por este motivo, vamos a darte algunas ideas para pintarlo y no fallar.

En muchas ocasiones nos hemos preguntado qué ideas necesitamos para pintar el salón en 2019. Vamos a proponer algunas que te servirán para que esta estancia pinte muy bien. No importa si no eres diseñador de interiores, lo que interesa es que inicies el proceso de elección de colores siguiendo unas pautas. De esta forma, lograrás tu objetivo final.

Antes de pintar tu salón hay que tener en cuenta sus dimensiones, sus usos y su ubicación dentro de la vivienda. Deberemos decidir si lo pintaremos de un único color o usaremos combinaciones de colores, si la pintura será telón de fondo o si solamente participará en la decoración.

Por ser un espacio dedicado al relax, el ocio y la vida familiar, debe resultar especialmente acogedor y transmitir sensación de bienestar. Por este motivo, el color del salón debe ajustarse más que en ninguna otra habitación de la casa a los gustos personales.

Esta estancia se convierte en el escaparate de nuestras emociones. Es por ello que hay que seleccionar muy bien la tonalidad de los paramentos, ya que deberán ir en consonancia con cada mueble, cada tela y cada detalle decorativo.

Ideas para pintar el salón en 2019

Paredes naranjas del salón.

Si se tienen pocos muebles, se puede probar con colores atrevidos que contrasten, y si el salón cumple diferentes fines, una buena opción es elegir colores o tonos diferentes para distinguir los ambientes. En cambio, si el espacio es pequeño y alberga mucho mobiliario, es preferible optar por paredes lisas y tonos pastel.

Cuando se quiera resaltar el protagonismo de los muebles de madera, se pueden pintar las paredes en tonos crudos o beige. El amarillo funciona muy bien, ya que transmite alegría y calidez; y el blanco aportará resplandor y luminosidad.

En salones amplios, opta por acabados de textura rugosa, estos acabados absorben la luz y ayudan a hacer más acogedor el espacio.

Las técnicas como el esponjado, el trapeado y el peinado son ideales por sus sutiles efectos de luces y sombras. En tonalidades suaves y colores naturales crean un efecto que agranda el espacio.

Un salón más grande visualmente se consigue pintándolo de colores clarosbeige, crema, marfil- porque crean sensación de lejanía. El efecto es más pronunciado si pintas techo y paredes del mismo color.

Otra posibilidad para ganar frescor es pintar el salón de tonalidades suaves de azul, verde, malva con un acabado liso y mate. Si el techo es de vigas vistas, puedes pintarlas de blanco o crema para aligerar el ambiente.

Si queremos transformar nuestro salón sin gastarnos mucho dinero, se puede utilizar un esquema simple de tonos claros y neutros en las paredes y los techos e introducir colores fuertes en cortinas, alfombras, lámparas y algún mueble.

Pistas para no fallar

Paredes grises para el salón.

Algunas recomendaciones y pruebas previas pueden contribuir a acertar en el esquema de color. Antes de seguir adelante con el proyecto, hay que comprobar especialmente el efecto del color en las paredes de nuestro salón.

Es muy recomendable hacer tres o cuatro pruebas de color. Hay que pintar cuadrados de 100 x 100 cm con los colores elegidos y dejarlos secar antes de valorar los resultados. Generalmente, la pintura se aclara entre uno y dos tonos al secarse.

Cuando en todas las paredes de nuestro salón se emplea el mismo color, este siempre se intensifica. Conviene, por tanto, elegir un tono más claro del que nos gusta en la carta de colores y rectificar si fuese necesario.

Siempre que sea posible, se debe tomar muestras de todos los colores que se desean utilizar y ponerlos juntos para poder estudiar su efecto. También resulta útil disponer los muebles y las telas o muestras de ellas para analizar el conjunto y así decidir si seguir adelante con nuestra idea, con la seguridad de que la combinación va a resultar armoniosa.

Al pintar nuestro salón nos pueden surgir dudas sobre cuántos colores diferentes es prudente reunir para que la paleta cromática no resulte excesiva. Por lo general, dos, o como máximo tres, resultan más que suficientes para las principales superficies, es decir, para paredes, suelos y también para muebles, sofás, cortinas…

Por último, es muy importante tener en cuenta el color de las puertas y ventanas de nuestro salón, ya que podemos pintarlas y, así, agregar contraste con las paredes.