Hamacas de interior

Estefany Hurtado · 13 febrero, 2018

Las hamacas están asociadas a descanso, relax y verano. Son perfectas para descansar, leer o pasar las tardes de verano. Pues bien, desde hace algunos años este tipo de mobiliario ha encontrado su lugar dentro de casa, dando lugar a las hamacas de interior. 

Las hamacas de interior traen todo el concepto de descanso, relax y vacaciones dentro de casa. Lo cual es perfecto para sentirnos en vacaciones durante todo el año.

Eso sí, para incorporarlas a la decoración de nuestra casa hay que hacerlo con cuidado.

En el artículo de hoy te contaremos todo sobre las hamacas de interior para que te animes a tener una dentro de casa. 

Un poco de historia

El origen de la hamaca tiene lugar en los pueblos indígenas de América Central.

Eran tejidas con fibras naturales y cortezas de árboles y colgadas de los árboles para evitar los peligrosos reptiles y roedores. Además, usualmente, colocaban brasas debajo para mantenerse calientes durante la noche.

La hamaca inspiró el diseño de la Silla Acapulco

Silla Acapulco derivada de la hamaca

Por su origen también solemos asociarlas a lugares paradisíacos como la selva tropical o playas que parecen de otro planeta. 

Tipos

Hay muchos tipos de hamacas de interior. Hemos hecho una clasificación en función de dos criterios: según su forma y según su tipo de agarre.

Si atendemos a su forma, podemos encontrar, básicamente, 2 tipos de hamacas de interior.

  • Forma tradicional: aquella que es alargada y en la que cabe una persona acostada.
  • Silla o columpio: este tipo de hamacas ocupan menos espacio que las tradicionales y también tienen formas diferentes de agarre.
Hamaca a modo de columpio

Por otro lado, según su tipo de agarre pueden ser de dos tipos.

  • Colgante de los extremos: este tipo de agarre es perfecto para casas con vigas visibles, porque solo se tiene que amarrar y listo. Pero en el caso de que las vigas no sean visibles conviene consultar con un especialista para saber dónde están y saber si es conveniente anclar la hamaca ahí.

También se puede anclar directamente a la pared.

Las hamacas que a menudo se cuelgan de los extremos son las tradicionales.

  • Al techo: en este caso, la cuerda o cadena de la hamaca sale desde el techo. Es importante que te asegures que el techo es resistente, no sea que se te desplome. Si tienes techo de pladur o falso techo, este tipo de agarre no es el adecuado.

Dentro de este tipo de hamacas de interior, encontramos aquellas que se cuelgan desde un único punto, es decir, desde el centro al techo. Este tipo de cuelgue hace que la hamaca se pueda mover en todas las direcciones y girar.

Por otro lado, encontramos las hamacas que tienen dos puntos de sujeción, por lo tanto, el resultado es una hamaca-culumpio.

Otra opción de hamaca de interior

Sin embargo, si eres de los que prefiere no hacer una pequeña obra en las paredes o techos también existe la opción de tener una hamaca de interior con base en el suelo. 

Este tipo de hamacas de interior tienen varias ventajas, una de ellas es que al no estar ni amarrada ni anclada a ningún sitio puedes moverla de estancia y ponerla dónde tú quieras. 

Además, el hecho de que tengan base no significa que no tengan balanceo. Este tipo de hamacas con base están diseñadas y pensadas para que el concepto de hamaca, que es el de balanceo, permanezca. 

Materiales

Al ser hamacas de interior, no estarán expuestas a los cambios del tiempo, ni tendrán que soportar altas temperaturas o lluvias. Esto hace que exista una variedad de materiales más grande que para hamacas de exterior.

  • Tela: puede ser algodón o lino. Son materiales resistentes y a la vez transpirares.
  • Cuerdas en los extremos: este tipo de hamaca recuerda a películas como la de Tarzán.
  • Rejilla: son sencillas y perfectas para familias descomplicadas.
  • Puntilla o crochet. 
Hamaca hecha con puntilla blanca

Podríamos decir que las citadas anteriormente son materiales más tradicionales en la fabricación de hamacas, sin embargo, en el mundo moderno en que vivimos, es cada vez más común ver hamacas más sofisticadas.

La sofisticación en los materiales está más presente en las hamacas tipo silla o columpio. Así, podemos encontrar hamacas de interior de:

  • Mimbre.
  • Madera.
  • Basalto.
  • De hierro o bronce.

Sin duda alguna las hamacas hechas de otro material diferente a la tela son una alternativa muy moderna a la hamaca tradicional.

Conclusión

Las hamacas de interior son perfectas para ambientar alguna zona de la casa. Son ideales para colocarlas junto a nuestra biblioteca, o en un rinconcito del salón. 

En las habitaciones infantiles tienen un éxito rotundo, ya que es una alternativa muy novedosa al tradicional sofá de lectura.

Por otro lado, las hamacas de interior tienen todo un mundo de posibilidades, desde colores, estampados a diferentes materiales. Por lo tanto hay para todos los estilos de decoración, desde el clásico al minimalista pasando por el industrial o el rústico.