La tendencia de las minicasas

Estefany Hurtado 6 febrero, 2018

Las minicasas son espacios pequeños y famosos que han captado la atención de millones de personas.

En parte, gracias a numerosos programas televisivos que han visibilizado este tipo de casas.

Es preciso dejar claro de antemano que un gran porcentaje de los propietarios de minicasas tienen un sueldo que está por encima de la media de su país.

Es decir, puede parecer que el tamaño de la casa está asociado al tamaño del bolsillo sin embargo no hay una correlación tan directa entre ambos hechos. 

¿Qué son las minicasas?

Las minicasas son viviendas pequeñas, de entre 20-30 metros cuadrados. Ofrecen las mismas comodidades que una casa de dimensiones normales.

Es decir, las minicasas tienen baño, cocina, habitación, salón, lavadora, etc.

En la actualidad no hay una medida mínima a partir de la cual se considere minicasa, pero las hay incluso de 13 metros cuadrados.

Plano del interior de una minicasa

El diseño de este tipo de vivienda ha variado a medida que pasan los años. No se trata de los clásicos bungalows sino que tienen un diseño minimalista en el que se aprovecha cada centímetro. 

A menudo son espacios modernos y muy funcionales

También se las conoce como “tiny houses” y surgieron hace más de 20 años en países como Japón, Estados Unidos o Reino Unido. 

¿Por qué son tendencia?

Las minicasas se han hecho populares en, prácticamente, todo el mundo. Sin embargo el boom de estas casas tuvo lugar en Estados Unidos. 

Muchas personas vieron en este tipo de vivienda la única opción para poder tener acceso a una vivienda propia.

Su precio es mucho más inferior que el de una vivienda de dimensiones normales.  Por lo tanto son más accesibles y permiten olvidarse de tener una hipoteca. 

Siguiendo la linea económica, las personas también se decantan por las minicasas porque las facturas también son mini. 

El objetivo de las personas que desean vivir en una minicasa es simplificar su rutina y también sus facturas ahorrando más dinero para otras cosas como viajar.

Por otra parte, las minicasas son más ligeras, personalizables, portátiles y lo que más importa: respetuosas con el medio ambiente.

Minicasa hecha con materiales respetuosos con el medio ambiente

Cabe destacar que en España, el boom de las minicasas comenzó tímidamente en el año 2005. Sin embargo la idea de vivir en un espacio tan reducido no ha terminado de calar en los españoles.

Otro de los factores que ha impedido que en España sea una tendencia como en otros países es el vacío legal en el que se encuentra este tipo de vivienda. 

En muchas comunidades autónomas la normativa vigente dice que no son consideradas viviendas las edificaciones menores de 50 metros cuadrados.

Es por ello, que muchas empresas venden minicasas como remolques o búnquers y recomiendan colocarlas en fincas privadas para no tener ningún tipo de inconveniente legal. 

Precio

El precio de las “tiny houses” varía mucho en función del tamaño, de los materiales utilizados en su elaboración así como su eficiencia energética y su impacto medioambiental.

En lineas generales, podemos encontrar minicasas de 36 m2 por, mínimo 20.000€. 

Según los expertos, cada año el precio del metro cuadrado irá subiendo pues la demanda está cada vez aumentado más.

Por otro lado, los materiales que cada vez más se usan son materiales más caros porque son más duraderos y ecológicos. 

También hay minicasas elaboradas con materiales reciclados.

Aunque sea un precio elevado, la ventaja es que no se tiene la atadura de una hipoteca. Eso en los tiempos que corren es un privilegio. 

¿Quienes sacan más provecho a las minicasas?

Quienes más disfrutan de pasarse a vivir a pocos metros cuadrados son los jóvenes. 

Personas que quieren ser independientes sin estar “atados” ni a una hipoteca, ni a un lugar.

No olvidemos que las minicasas son transportables por lo que es muy fácil cambiar de ciudad o incluso país. 

Las minicasas pueden reubicarse dónde tu quieras, son portátiles

Los propietarios potenciales son jóvenes que tienen un espíritu aventurero y a quienes les importa su huella ambiental.

No son necesariamente personas de escasos recursos. Por el contrario, suelen ser personas con un nivel adquisitivo alto que transforman su estilo de vida.

Conclusión

Vivir en una minicasa, según sus habitantes, cambia la visión que se tiene sobre la vida. 

El estilo de vida de las grandes ciudades nos lleva a vivir una vida ajetreada, enfocada en el trabajo, pagar las facturas y muy poco disfrute.

Las minicasas hacen que quienes viven en ellas se concentren en disfrutar de lo que realmente importa.

Vivir sin prisas, sin deudas, cuidando el medio ambiente . Disfrutando de la espontaneidad que puede generar vivir un día aquí  y otro allá.

Te puede gustar