La relación del azul, verde y naranja en el espacio

29 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
La combinación cromática entre estos colores puede resultar compleja. No obstante, la relación que establezcamos puede generar armonía, siempre y cuando estudiemos detenidamente su aplicación en los recursos decorativos.

La combinación de colores en el espacio resulta bastante complicada si queremos utilizar distintas gamas con variedad de intensidades. En esta ocasión, abordaremos la manera de trabajar la relación del azul, verde y naranja en el espacio.

Generalmente, cometemos numerosos errores en la decoración cromática de los interiores. No controlamos la correcta adecuación de los tonos en cada uno de los espacios ni generamos un buen diálogo. Esto puede acarrear tensiones y discordias entre los recursos decorativos.

No cabe duda de que conviene controlar las fórmulas con las que relacionar los colores. De esta manera, tonalidades frías o cálidas pueden entablar relación y ofrecer un contenido dentro del hogar. Siempre que se mantenga la armonía, se conseguirá un buen resultado.

¿Qué nos transmiten el azul, verde y naranja en el espacio?

Decorar con azul y naranja.

Cada uno de ellos ofrece unos significados y transmite unas sensaciones. Cada persona puede percibirlos de una manera distinta. Sin embargo, cuando se unen entre sí pueden llegar a crear un buen equipo entre ellos y proporcionar un ambiente determinado en el hogar.

El azul no deja de ser un color frío que necesita ser contrarrestado con otros colores, sobre todo con los neutros. Evidentemente, relacionándolo con uno cálido puede haber cierta tensión. Por eso, es importante saber dónde colocar cada uno de ellos en los espacios.

El verde nos recuerda a la naturaleza y a la esperanza. Sin duda, es más fácil de relacionar con un todo cálido. No obstante, ¿cómo podremos hacerlo con el naranja? Esta tipología se encuentra dentro de la familia de los cálidos e intensos, y requiere una aparición más limitada que los anteriores.

La utilización de los tres colores debe estudiarse con detenimiento.

5 claves para relacionar el azul, el verde y el naranja

Dormitorio naranja y azul.

Tal y como se ha comentado anteriormente, para relacionar estos colores debemos saber en qué puntos deben situarse. Esto no quiere decir que no podamos incluir algún otro color. Funcionarían muy bien algunos como los neutros o el blanco, ya que contribuirán positivamente.

  1. Si deseas aplicar una temática hindú o alternativa, el color naranja puede disponerse sobre las paredes y, a partir de ahí, utilizar los otros dos tonos en distintos recursos, como el sofá y la mesa. Es indiferente su utilización.
  2. Otra posibilidad es combinar la seriedad del azul ultramar y el naranja en las paredes. No es necesario que muestren intensidad en su apariencia; así pueden relacionarse mejor. Por otro lado, el empleo de plantas ofrecería un toque verde en el espacio.
  3. Los cojines y las cortinas de color verde convierten a la habitación en un lugar más apacible, mientras que el naranja puede tener presencia en las paredes combinándolo con otras partes en blanco. El azul, sin embargo, debería aparecer solamente en objetos más pequeños.
  4. En el caso de que se prefiera llamar la atención de algún mueble en particular, puede establecerse el naranja en el sofá, mientras que el azul encajaría muy bien en las paredes y el verde a través de las plantas.
  5. La calidez que ofrece un naranja tenue es útil para que domine sobre el espacio y que los verdes y azules tengan presencia de forma anecdótica. Esta es probablemente la mejor fórmula para alcanzar una estética juvenil, moderna y enriquecedora.

Errores que se deben evitar

Salón verde, azul y naranja.

Comúnmente caemos en algunos errores que generan malestar ambiental. Debemos evitar este tipo de problemas para que reine la armonía en cada espacio. Solo de esta manera alcanzaremos el grado de bienestar y armonía en casa.

Es importante que no domine un color de forma exagerada sobre los demás. Debe existir concordancia, equilibrio y estabilidad. El reparto de colores hará que las habitaciones muestren ese aspecto cuidado.

El uso de estas tres tonalidades es más que suficiente para la decoración. Como se ha comentado anteriormente, el blanco también puede tener cabida, pero no es necesario introducir otros colores que produzcan desequilibrio y tensión, como el rosa, el rojo o el amarillo.

La importancia del contraste

Contraste azul, verde y naranja.

La vinculación que existe entre ciertos colores se comprueba, principalmente, a través del contraste. Cuando se entabla un buen diálogo, es porque se diferencian entre sí pero, a su vez, se necesitan el uno al otro para conformar un contenido en el espacio.

Cuando relacionamos el azul, el verde y el naranja, se configura una distinción cromática que, por otro lado, produce un efecto estético realmente atractivo. Eso sí, siempre y cuando se destine cada color a un punto determinado que esté bien estudiado.

  • Atkins, Caroline:Colorea tu hogar, Londres, Ceac, 2003.