¿Cómo elegir el material de la fachada de tu casa?

Francisco · 7 febrero, 2018

Debemos cuidar el aspecto exterior de nuestro hogar, pero para ello no se debe olvidar que tanto estética como resistencia deben ir de la mano. Por eso, te ofrecemos algunas pautas sobre cómo elegir el material de la fachada de tu casa.

Las inclemencias meteorológicas, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento pueden hacer que la imagen exterior de nuestras casas se deteriore progresivamente.

En realidad, la imagen pública de una construcción no solamente debe ofrecer una estética adecuada y reluciente; también debe poseer las infraestructuras necesarias para soportar cualquier tipo de adversidad externa.

Veamos a continuación algunos ejemplos de materiales y consejos útiles para el diseño de fachadas.

Piedra

La piedra se configura como un elemento que ofrece dureza, robustez y buena apariencia externa. Este material nos garantiza unos muros resistentes que aislan a la perfección el interior del hogar.

Se puede trabajar de diferentes maneras. Por un lado se encuentra la disposición en mampostería, aplicando también argamasa, que ofrece un diseño desigual y campestre, pero sin perder la capacidad de conservar el calor en el interior.

Otro caso sería la piedra bien labrada, colocada a soga y tizón, y mostrando una estética simétrica sin aleatoriedad en la estructura; es decir, organización de cada bloque. De nuevo, un sistema fiable, elegante y funcional.

La pizarra es otro recurso que ofrece resistencia y, a su vez, embellece, por su color y textura. Suele ser muy empleada en pueblos de montaña, como por ejemplo en la zona de León. Es más recomendable utilizarla para el tejado.

En el caso de que se desee un sistema tradicional, el ladrillo puede aportar esa sensación rústica que, en cierta medida, se ameja al estilo de la piedra de mampostería, especialmente si se utilizan ladrillos desgastados o más oscuros.

Sin lugar a dudas, existen numerosos materiales de construcción que muestran diversas estéticas; por tanto, se ofrecen posibilidades que están a tu disposición, pero sobre todo hay que tener presente el tipo de objetivo que se quiere alcanzar.

Hormigón

Otro recurso interesante es el hormigón dispuesto a simple vista, sin tapujos ni rebocos que puedan ocultar la infraestructura.

¿Cuál es la finalidad de dejar el hormigón desnudo al exterior? Sería exactamente funcionalidad estética. No se pretende embellecer ni buscar líneas o colores destacables que reflejen un estilo concreto.

En realidad, demuestra un sentido más urbano, contemporáneo y simplista; es decir, la idea constructiva es muy elemental, siguiendo una línea racionalista y muy próximo al pensamiento de Le Corbusier.

La sensación que transmite lisura, sencillez, de líneas rectas y formas básicas. A su vez, este material es robusto, consistente y protege al domicilio de cualquier riesgo externo.

Fachada de hormigón estilo Le Corbusier

Cristaleras

La apertura al exterior del hogar se puede realizar a través de cristales o ventanas corridas de gran amplitud. Esto ayuda a que exista una conexión abierta al mundo; así, el interior no es tan hermético como ocurre con los otros materiales.

Evidentemente, una fachada no se va a sostener únicamente de cristales. Los grandes edificios de oficinas o rascacielos sí funcionan así, pero para un domicilio familiar es importante que no exista solamente cristal.

El esqueleto estructural debe ser consistente, como por ejemplo de hormigón, contrastante con el cristal. Se genera apertura de luz y reduce la masa arquitectónica; de esta manera, se convierte la vivienda en una estructura más ligera.

Estéticamente denota un estilo original, diferente a lo habitual. Además, se ahorra mucho en luz, al tener la mayor parte del día iluminación natural.

Fachada combinada con cristaleras y hormigón.

 

Estilo combinado

¿Por qué no combinar materiales? La mezcla de dos materiales puede ser otra solución al problema de cómo elegir el material de la fachada. No hay que ponerse límites a la hora de diseñar.

A continuación se enumeran algunos ejemplos de mezcla de materiales que combinan a la perfección:

  • Piedra y mortero.
  • Ladrillo y mortero.
  • Piedra y cristal.
  • Hormigón y cristal.
  • Metal y hormigón.
  • Madera y piedra.

Por supuesto, existen múltiples posibilidades, siempre a gusto del consumidor; sin embargo, no se deben mezclar de forma aleatoria, es mejor amoldar bien los colores de los materiales y que exista armonía.

Hay que hacer mención especial a un material que no ha sido explicado con anterioridad pero que puede jugar un papel interesante en una fachada: el metal.

Este material debe ser combinado; por eso, no hay que cubrir una fachada únicamente de este material. Su aplicación se debe realizar tan sólo en algún punto concreto. Hay que presentarlo de forma más exclusiva, que tenga presencia pero no protagonismo.

Fachada de piedra combinada con mortero en la planta baja y en la planta superior madera combinada con mortero.

El metal no debe tener carácter simétrico, sino anecdótico, situado en una esquina o para revestir alguna parte de un muro. Además, lo bueno que tiene es que puede ser moldeado y trabajado a gusto del inquilino.

Conclusión

Los materiales con los que se trabaja en una fachada pueden ser múltiples; no obstante, teniendo presente estos consejos se puede obtener un éxito rotundo en la estética externa.

El estudio del diseño no solamente se limita a los interiores, sino que los propios exteriores son el preámbulo de lo que se puede encontrar dentro de la casa. Por eso, es necesario hacer una correcta elección de los materiales.