3 tips para combinar los cojines de tu sofá favorito

Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Sofía Sangrador del Río
· 30 septiembre, 2018
Los cojines no pueden faltar en ninguna casa. Por eso, es importante saber cómo combinarlos con tu cama o sofá.

En el siguiente post queremos enseñarte a combinar los cojines de manera ideal. En este caso, vamos a ver cómo colocarlos en nuestros sofás. Sin duda, son complementos que nunca deben faltar en una vivienda.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, nunca debemos olvidarnos de dar a los complementos y accesorios la importancia que se merecen. Aunque pueda no parecerlo, tienen un impacto visual considerable, y más todavía si queremos usarlos para decorar nuestro sofá favorito. 

Ten en cuenta que este tipo de accesorios pueden dar mucho juego a la hora de decorar. Además, obviamente, deben ser prácticos y funcionales, es decir, deben hacer que nos sintamos cómodos (al igual que con las fundas nórdicas, el tipo de relleno es muy importante). Es lo mismo que puede ocurrir con las almohadas, el colchón, las mantas o los plaids: todos ellos ayudan a que nos sintamos más agusto en nuestra cama o sofá.

Lo que sí que es cierto es que debemos tener en cuenta una serie de normas o criterios a la hora de colocarlos, para que el resultado final sea totalmente equilibrado y homogéneo. A continuación, te dejamos algunos consejos.

Salón beige con cojines de colores.

1. Ten en cuenta las dimensiones del sofá

Como es obvio, no es lo mismo colocar cojines en un sofá de 2  o 3 plazas que en un sofá chaise longue, por ejemplo. En función de ello, los escogeremos de un tamaño u otro, para que queden bien combinados y el resultado sea equilibrado. Si colocamos demasiados cojines, nuestro sofá apenas quedará visible. 

Si buscas cojines con un tamaño estándar, los de 50 x 50 cm son los más ideales. Son los que se adaptarán con mayor facilidad a cualquier espacio de la casa, en este caso, el salón. Aun así, nosotros te recomendamos que combines cojines de distintos tamaños, para que el resultado sea más dinámico.

Y en función del tamaño del sofá, deberás optar por un número concreto de cojines. Lo más recomendado es poner, al menos, uno o dos cojines más que el número total de plazas, es decir, si es de cuatro plazas, coloca por lo menos 5 o 6 cojines. Muchas veces es preferible dejar un número impar.

2. Busca la mejor combinación de colores

Es muy importante tener en cuenta el color/colores de nuestro sofá, al igual que los tonos predominantes en el resto de la estancia: salón, despacho, dormitorio… Esto es básico para lograr un estilo decorativo totalmente homogéneo, armónico.

Cojines de fuera hacia dentro.

También debes tener en cuenta el material de nuestro sofá: si es de cuero, si está tapizado en piel (como los de Angel Cerdá), si tiene una funda de colores…

No es lo mismo combinar los cojines de un sofá blanco, que de uno rosa o verde, por ejemplo. En función de ello, debemos inclinarlos más hacia unas decoraciones monocromáticas u otras. En ningún caso te recomendamos que escojas cojines del mismo color que el sofá, al igual que ocurre con el color de la pared más cercana. Debes intentar generar una mínima sensación de contraste.

Los colores más suaves o pastel son más fáciles de usar para decorar, sin embargo, otros, como el rojo, pueden traernos algún que otro quebradero de cabeza.

Piensa que, como poco, nuestro sofá va a tener cuatro cojines, así que podemos escogerlos de uno o dos colores, por lo menos. Solo debemos colocarlos de forma estratégica para que el resultado sea perfecto, agradable a la vista.

3. Atrévete a combinar los cojines con diferentes texturas, estampados…

Aunque para gustos los colores, por lo general queda muy bien colocar los cojines por parejas. Eso sí, empieza siempre desde fuera hacia dentro, dejando cada cojín en uno de los extremos. Esto es ideal para la gente a la que le gusta la simetría.

Combinar cojines.

Tampoco tienen por qué ser totalmente iguales, pero procura que tengan características muy similares. Por poner un ejemplo: los dos cojines no tienen por qué ser exactamente del mismo color, pero sí tener los mismos pompones en cada esquina.

Por eso, sería ideal que te animaras y combinar estampados y texturas, siempre dentro de una misma gama cromática. Lo más importante es que los combines de manera equilibrada, escogiendo unos lisos y otros con texturas, o unos con estampados y otros con un solo color.

Esperamos que estas ideas sobre cómo combinar los cojines te hayan servido de ayuda. Recuerda siempre dar importancia a este tipo de accesorios: pueden ayudarte a cambiar por completo el estilo de una habitación. Por eso, muchas personas cambian las fundas de los cojines en función del momento o estación, para dar un toque decorativo original y diferente.