Cómo diseñar tu clínica médica

María Pilar Gimeno Landa · 27 enero, 2019
Diseña tu propia clinica médica siguiendo estos consejos

¿Eres médico y estás pensando en montar tu propia clínica médica? Una vez que tengas un local adecuado, te quedará un gran trabajo por delante.

Para que el proceso sea más sencillo, a continuación te explicamos los aspectos que debes tener en cuenta para obtener una clínica médica funcional donde puedas realizar tu trabajo de forma cómoda y tus pacientes se sientan a gusto.

Es importante que no te abrumes por la situación y te tomes el proceso con calma. Son muchas decisiones que no van a ser fáciles de cambiar una vez que las hayas tomado. Hazlo paso a paso y reflexiona acerca de cada decisión que tomes. Es preferible que la apertura se demore unas semanas a que el resultado sea una clínica médica con fallos de diseño.

1. Diseña la distribución de tu clínica médica

Distribución de una clínica médica.

Lo primero que debes hacer es realizar una distribución del espacio en papel. Enumera las estancias que debe tener la clínica médica y después debes distribuirlas a lo largo del local, de modo que estén conectadas unas con otras de la forma más apropiada.

Recuerda que se trata de una clínica médica, y que por lo tanto, hay dos aspectos que tienes que tener en cuenta por encima de ningún otro.

Comodidad, clave para realizar correctamente el trabajo

Comodidad en una clínica médica.

Los médicos necesitan tener un espacio amplio para trabajar. Están constantemente moviéndose de un espacio para otro y resulta fundamental tener todos los elementos al alcance de la mano.

Es por ello que la sala destinada a la atención médica debe ser amplia y cómoda. Esta es la única forma de que el profesional pueda realizar su trabajo de forma eficaz y de que el paciente se sienta cómodo.

Cuando elijas el mobiliario, tienes que tener en cuenta el espacio que ocupa en la posición habitual. Además, debes asegurarte de que todas las puertas, armarios y cajones se abran con comodidad y sin necesidad de tener que apartar ningún otro elemento.

Privacidad, imprescindible para asegurar la intimidad de los pacientes

Privacidad de una clínica médica.

Otro aspecto que debes tener en cuenta a la hora de diseñar la distribución de los espacios es la privacidad de los pacientes. Estos acuden a la clínica en momentos delicados, y hay que respetar su imagen ante todo. Debes asegurarte de que los espacios están divididos de manera tal, que el resto de pacientes ni oyen ni ven al que está siendo atendido.

2. Escoge materiales adecuados

Materiales para una clínica médica.

Una vez que hayas decidido cuál es la distribución del espacio, debes escoger los materiales con los que vas a crear las diferentes estancias. Lo habitual es hacer paredes de ladrillos, pero cada vez más se usan otros materiales que permiten crear paredes sin apenas realizar obras y a un precio mucho más económico.

Si optas por paneles de este tipo, debes asegurarte de que son totalmente compatibles con la protección de la intimidad del paciente. Es por ello que no deben ser transparentes ni translúcidos.

Además, deben impedir que se escuche algún tipo de ruido. Si esto fuera así, los pacientes que estén esperando podrían escuchar la conversación entre el enfermo y el doctor.

3. Centro médico libre de barreras

Barreras de una clínica médica.

Hoy en día, a la hora de abrir cualquier establecimiento, hay que tener en cuenta las barreras arquitectónicas. Este aspecto es más importante si cabe en los centros médicos. Esto es debido a que se trata de un espacio en el que es muy probable que acudan personas con problemas de movilidad.

Para que puedan acceder al centro sin ningún problema, es imprescindible que no existan barreras arquitectónicas. Coloca un rampa en el acceso principal para facilitar la entrada a personas de edad avanzada o con silla de ruedas. Los aseos son otros espacios que deben estar especialmente acondicionados. Su diseño debe ser amplio y de fácil acceso.

Conclusión

Para diseñar un centro médico, es fundamental tener las ideas claras. Para evitar errores posteriores, debes llevar las ideas al papel antes de comenzar a realizar ningún tipo de obra. Si te dejas asesorar por un profesional, este te ayudará a distribuir el espacio de una forma óptima.

Recuerda también preservar la intimidad de los pacientes para que se sientan cómodos y adaptar el espacio a las personas con movilidad reducida.