El color negro para la pared, ¿dónde aplicarlo?

Francisco · 19 octubre, 2018
Para darle a tu hogar un toque serio, elegante, alternativo y refinado, el color negro puede ser el recurso idóneo para las paredes.

Para darle un toque serio e interesante a una habitación, no es necesario aplicar un tono intenso; en realidad, uno neutro puede servir perfectamente, como por ejemplo el color negro para la pared.

Normalmente, aplicamos a los dormitorios y salones colores más claros y vivos, con el fin de transmitir sensaciones positivas mediante el color y promoviendo un sentido más apacible.

¿Qué ocurre con el negro? Parece que hay temor a utilizarlo en una vivienda; pero, en realidad, lo que hay que hacer es saber aplicarlo en la superficie adecuada. Hay que ser conscientes de las limitaciones que tiene y que no puede aplicarse de cualquier manera.

Aportación estética del negro

Salón negro.

El color negro ofrece un carácter muy serio. Evidentemente no transmite viveza ni tampoco calidez, sino que más bien ofrece un toque oscuro y más ensimismado, como si el lugar estuviera más enclaustrado.

Es el caso contrario a los tonos más claros como el blanco que transmite pureza y limpieza. El negro, en cambio, oscurece más la zona y elimina cualquier atisbo de profundidad o apertura.

Además, suele ser elegante y encaja a la perfección con cualquier estilo decorativo. Así, los colores que estén a su alrededor pueden complementarse perfectamente con el negro.

– El negro pega con todo, tanto a nivel de moda textil como en el mundo del interiorismo.-

Habitaciones donde poder aplicar el negro

Si la duda es dónde poder aplicar el color negro, puede ser en cualquier espacio de la casa; sin embargo, la clave está en combinarlo adecuadamente con colores para que, así, haya una correcta distribución cromática sin que se saturen las zonas.

  • El salón: por supuesto, no pintes todo el salón de negro, ya que puede llegar a ser muy intimidatorio y generar cierto rechazo por parte de los invitados. Lo que sí se puede hacer es disponerlo en una sola pared y que el resto tenga otro tono.
  • Dormitorio: en este caso, sí puede tener mayor viabilidad el negro, gracias a que recibirá un contraste directo de otros recursos decorativos y especialmente de la cama y su cabecero. Preferiblemente, que se combine con el blanco.
  • Cocina: este espacio en negro puede llegar a ser demasiado estricto, como que no queda del todo bien. Es preferible pintar una única pared y que haya contraste con el mobiliario.
Cocina en pared negra.

  • Entrada y pasillo: de la misma manera, puede haber una pared en negro, pero no todos los muros. Lo que puede quedar muy bien es pintar solo media altura en negro, concretamente la mitad inferior.
  • Baño: puede tener cierto sentido siempre y cuando contraste con los sanitarios de color blanco. Tanto los azulejos como la pintura pueden ser en negro.

En definitiva, en todos los lugares puede haber este color; no obstante, hay que saber combinarlo y no hacer que se convierta en el protagonista del lugar; en realidad, hay que hacer todo lo contrario, que sea un complemento secundario pero que participe de la decoración.

Complementariedad del negro con otros colores

A la hora de pintar una pared, tal y como se ha dicho, no se debe de hacer en todos los muros de un espacio; es mejor hacerlo en uno solo y que el resto tenga otro color, salvo que se quiera hacer un lugar muy serio y contundente: dormitorio, salón, baño…

  • El negro puede encajar muy bien con el blanco. Se produce un contraste directo entre ambos y, por supuesto, resalta más el blanco tomando mayor protagonismo.
  • Combinación con marrón: mejor que no sea muy oscuro; preferiblemente que sea más claro, que se aproxime más al ocre. Caso ejemplar sería combinarlo con madera.
Negro con madera y blanco.

  • Buena relación con el gris: tanto uno como el otro establecen una sintonía muy oportuna para una casa; eso sí, se consigue una seriedad muy determinante.
  • El negro con colores intensos: combinarlo con un rojo, amarillo, verde o naranja va a hacer que cualquiera de estos tomen un protagonismo tal que resaltarán de una manera muy directa.
  • Con el morado: ambos denotan seriedad pero, a su vez, elegancia; sería un tipo de decoración más chic, original y alternativa. El morado no destacará tanto como otros tonos más claros.

No hay que olvidar que el negro es un recurso muy bueno para la correcta combinación interior. Sin embargo, hay que trabajar adecuadamente la relación del conjunto.