Ideas para decorar las paredes de tu casa

Mónica Heras Berigüete·
Nos ponemos manos a la obra con las paredes para que las casas luzcan su mejor cara.
 

Durante estos días de confinamiento, hay algo en las casas en lo que hemos puesto más atención de la habitual. Nuestras mirada se fija en ellas y son capaces de transmitirnos sensaciones, recuerdos y emociones. Son las paredes que, con su decoración, captan la atención y pueden estar repletas de detalles que nos conecten con nuestros gustos y aficiones.

Son un claro reflejo de lo que somos, una especie de museo personal que vamos creando con el transcurrir de nuestros días y no se nos ocurre mejor momento para dedicarles un extra de atención que este.

Las paredes son un maravilloso lienzo en blanco que nos ofrece un mundo de posibilidades y queremos explotar al máximo su potencial. Para ello, nos hemos apoyado en las ideas que IKEA nos ha lanzado.

Si las paredes hablasen 

Una composición de cuadros

Cuadros contemporáneos en las paredes

Tenemos que reconocer que colgar cuadros no es algo que a todos se nos dé de forma natural. ¿Dónde los ponemos?, ¿cómo podemos crear una composición armónica y bonita? Se nos hace cuesta arriba. Pero el beneficio que nos va a proporcionar esa tarea una vez que esté finalizada, será enorme y disfrutaremos a diario del resultado. 

 

Primero, conviene que reflexionar acerca de lo objetivos: qué se quiere mostrar, dónde se desean poner los cuadros, etc. Después, es recomendable hacer pruebas antes de hacer ningún agujero, hasta estar seguro de que la composición se ve bien. 

Para esto, una buena opción es poner los cuadros en el suelo e irlos moviendo hasta que se encuentre la combinación ganadora. Tomar una foto de la composición ayuda a imaginar cómo quedaría en la pared. 

También, es posible elaborar plantillas del tamaño de los cuadros (incluido el marco) y pegarlas con un poco de celo en la pared. Así, se podrá ver cómo queda exactamente en el espacio. 

Cuando se vaya a colgarlos, primero, es necesario hacer una pequeña marca en la pared con lápiz atravesando la plantilla de papel y, a la hora de hacer agujeros, no hay que olvidarse de utilizar un nivel para que queden rectos. 

Buscando armonía en las paredes

Cuadros infantiles con huellas.

A la hora de crear una composición de cuadros, hay muchas opciones y, una vez más, se trata de transmitir vida y armonía al espacio que vemos cada día. 

 
  • Podemos querer focalizar la atención en dos o tres cuadros y hacer una composición sencilla. 
  • También, podríamos buscar crear una composición en línea que acompañe a un mueble bajo.
  • O tal vez estemos intentado dar una sensación de simetría y orden con una composición en cuadrado. 
  • Hay, incluso, una opción más ambiciosa y compleja que, sin duda, cambiará nuestro espacio de una manera radical. Se trata de crear un fuerte impacto visual con una composición que ocupe prácticamente toda la pared, convirtiéndola así en la protagonista absoluta del ambiente. 

Librerías que visten tus paredes 

Librería cuadrada. Librerías en las paredes

Una de las cosas que más impacto visual tiene en las paredes de nuestra casa son las librerías. Es posible que, durante estos días, hayamos notado que está desordenada. Esta es una excelente oportunidad para reorganizarla tanto desde el punto de vista funcional como estético. 

  • Reservemos una mañana o una tarde y pongamos manos a la obra.
  • Empecemos vaciando totalmente la librería y limpiándola a fondo.
  • Sigamos los consejos de Marie Kondo.
  • Separemos libros, archivadores y objetos decorativos. Pongamos los archivadores en la parte inferior para generar un bloque como base. Organicemos los libros por temáticas, tamaños o el criterio que consideremos oportuno.
  • Coloquemos los libros dejando espacios libres para ubicar objetos decorativos. Seleccionemos los objetos decorativos que verdaderamente nos gusten e intercalémoslos con libros para lograr un buen equilibrio visual entre ambos (esculturas, fotos, plantas). 
  • Dejemos algunos espacios vacíos para no agobiar visualmente y, así, poder tener margen de maniobra si adquirimos nuevos objetos o libros. 
 

En nuestras paredes, cabe todo. Podemos hacer un collage de objetos que nos gusten, como platos, relojes, elementos culinarios, herramientas, etc. Dediquémosles una parte de nuestros tiempo y llenémoslas de cosas bonitas.