Las pérgolas: pequeños refugios en tu jardín

19 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Te has parado a pensar qué ventajas nos aporta la instalación de una pérgola en el jardín? Tenemos que decirte que es un elemento acogedor, que además de adornar, proporciona sombra y sujeción a las especies vegetales.

Las pérgolas son construcciones sencillas basadas en una estructura compuesta por vigas horizontales que descansan sobre pilares. Parece sencillo, ¿verdad?

Pueden estar situadas en diferentes posiciones, por ejemplo, muy próximas a la vivienda, justo en el patio a la salida del jardín, pegadas a un lindero o en mitad de un sendero.

Sirven además de apoyo para el crecimiento de plantas trepadoras que, al cubrir los postes y las vigas, generan una agradable sombra y dan sensación de frescura al ambiente.

Funcionalidad de las pérgolas

Pérgola redonda de madera blanca y tejado gris de pizarra

Precisamente al estar cubiertas, se convierten en un refugio ideal para descansar y en un elemento que protege de los vientos demasiado fuertes y de los rayos directos del sol.

En este sentido, las pérgolas pueden convertirse en un perfecto comedor al aire libre al que se le podría incorporar mobiliario de jardín. También convertirlas en un acogedor rincón de lectura o en una zona de sombra próxima a una piscina.

Estilo y tamaño

De la misma forma que ocurre con los arcos y otras estructuras verticales, las pérgolas deben seguir un determinado estilo para adaptarse al entorno y no desentonar.

En cualquier caso, deben mantener unas proporciones adecuadas a las dimensiones del jardín. No es recomendable sobrecargarlas con cestos de flores porque acabarían creando sensación de caos.

Mínimo mantenimiento

Pérgola Aitana.
Pérgola Aitana / leroymerlin.es

Para evitar el deterioro de una pérgola de madera, se recomienda aplicar una capa de barniz incoloro cada 3-5 años. De esta forma, se garantizará su durabilidad.

No obstante, en el caso de querer ahorrarse las tareas de mantenimiento, conviene colocar modelos de aluminio, que son más resistentes al paso del tiempo.

Las pérgolas: materiales para elegir

Las pérgolas fabricadas en hierro tienen un toque más romántico. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado el uso de pérgolas realizadas en madera o en aluminio.

También hay modelos que alternan estructuras verticales de piedras y superficies horizontales de madera. En otros casos, con la misma idea, pero para darle un toque más rústico se puede recurrir al ladrillo.

De todos modos, tenemos que decirte que las estructuras elaboradas en madera son las más comunes debido principalmente a que se montan rápidamente y a que, por su peso, resultan muy manejables.

En los centros de jardinería, podrás conseguir kits completos con las piezas listas para construir la estructura. No te preocupes porque el montaje no es complicado.

Plantas ideales para pérgolas

Las plantas trepadoras, también conocidas como enredaderas, permiten adornar en poco tiempo una pérgola. Son de tallos largos y laxos por lo que resultan ideales para este tipo de estructuras.

Dentro del grupo de las trepadoras, algunas son herbáceas delicadas y otras leñosas de troncos relativamente fuertes, pero todas se caracterizan por su capacidad de trepar y darle a la pérgola una apariencia selvática.

Las trepadoras de tallo leñoso, como la madreselva y la glicinia, son una buena elección. También quedarán muy bien, las bonitas herbáceas, como la clemátide, por la variedad de formas y colores que proporciona.

¿Cómo montar una pérgola?

Antes de montar esta estructura, debe tenerse en cuenta el espacio disponible, si es demasiado grande, su presencia anulará el resto de los elementos del jardín.

Al instalarla debe verificarse que quede bien sujeta y que resista los embates del viento. Esto es muy importante ya que estará en juego la estabilidad de nuestra pérgola.

Ten en cuenta que hay empresas que ofrecen pérgolas a medida a gusto del cliente, pero si consideras que tú mismo puedes fabricarla, te vamos a dar los pasos para hacerlo. ¡Verás que no es complicado!

  1. Haz un agujero de unos 10 cm en el suelo y fija los postes. A continuación debes rellenar el agujero con cemento.
  2. Comprueba que los postes están perpendiculares al suelo.
  3. Coloca los postes intermedios antes de atornillar las vigas.
  4. Acaba fijando los travesaños a las vigas con tornillos. La distancia entre los travesaños tiene que ser la misma.

Anota ahora los materiales que necesitarás:

  • Postes de madera.
  • Clavos largos.
  • Cemento.
  • Tornillos galvanizados.
  • Atornillador eléctrico.
  • Martillo.
  • Destornillador
  • Nivel de burbuja.
  • Escalera.

Finalmente, ten en cuenta que la pérgola no puede superar la altura de la vivienda y tiene que estar en sintonía con el resto de la carpintería de la casa. ¡Ponte manos a la obra!