Carpintería doméstica: cómo trabajar la madera

15 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la interiorista Goretti Ayubes
En este artículo no te enseñaremos a ser un gran ebanista, ni siquiera un carpintero, pero sí te propondremos algunas técnicas básicas para trabajar la madera.

¿No te consideras un manitas? No te preocupes verás que trabajar la madera no es complicado. El ensamblaje de piezas y la reparación de mobiliario -unir piezas de madera, una silla rota, un cajón que no cierra bien- serán tareas domésticas que no se te resistirán.

Llevar a cabo pequeñas reparaciones y trabajos que tengan que ver con la madera está al alcance de cualquiera. Bastará con adquirir unas nociones básicas y disponer de las herramientas y materiales necesarios para cada tipo de tarea.

Clases de madera

Tipos de madera.

Las maderas se dividen en dos grupos: las blandas, como el pino y el abeto, y las duras, como el haya, el nogal o el roble. Las primeras son más asequibles, pero menos resistentes, y se utilizan principalmente en la fabricación de muebles.

Las segundas son más caras y resistentes, y se emplean para fabricar muebles de interior y exterior, revestimientos para suelos y construcciones exteriores.

Están también las maderas tropicales que son más caras, pero resisten muy bien la humedad. También se utilizan los tableros artificiales: el contrachapado, el aglomerado, el de fibras… Son maderas prefabricadas mucho más baratas y manejables que las naturales.

Herramientas para trabajar la madera

Herramientas para trabajar la madera.

Clavar, atornillar y serrar son algunos de los trabajos de carpintería que se pueden realizar en casa cuando sea necesario hacer alguna reparación. El martillo, el destornillador y la sierra mecánica o manual resultan imprescindibles.

Pero hay más herramientas esenciales, como el formón y la gubia, que sirven para rebajar y entallar la madera. Es recomendable tener siempre a mano el taladro, el punzón, la escofina, el cepillo eléctrico o manual, la lijadora eléctrica, la rasqueta y la cola blanca. Así que ¡manos a la obra!

Técnicas de ensamblaje: unir piezas de madera

Trabajar la madera.

Cuando se trata de ensamblar dos piezas de madera, además de los tornillos y los clavos básicos, es posible que haya que recurrir a los accesorios de fijación con objeto de fortalecer la unión.

Existen varios tipos de planchas de metal y otros materiales muy adecuados para la fijación: las placas triangulares, que se usan para reforzar cajas y cajones, las placas en forma de T, que unen marcos y armazones, las placas con corredera, cuyas ranuras facilitan el ajuste de piezas que se extienden y estrechan.

Pero hay otras técnicas de ensamblaje que no requieren ningún accesorio de fijación. Simplemente, la pieza de madera encaja firmemente con otra. Se trata de una solución limpia y fuerte que puede ser reforzada aplicando cola blanca. Referente a estos tipos de unión cabe mencionar los tres más básicos:

  1. El ensamblaje con espiga y caja: consiste en hacer una espiga que encaje en el hueco de la otra caja.
  2. La unión con espiguillas: se realiza mediante pequeñas clavijas que se insertan encoladas en una madera para que puedan introducirse en los orificios abiertos de otra pieza.
  3. El ensamblaje a media madera: es el resultado de hacer en cada una de las piezas una entalladura de profundidad igual a la mitad de su grosor.

Trabajar la madera: reparar muebles

Reparar muebles.

Antes de desprenderte de un mueble de madera roto o deteriorado, hay que pensárselo dos veces. El desgaste doméstico casi siempre tiene una solución.

Por ejemplo: cualquier silla que sufra la rotura de una pata puede tener fácil arreglo. Hay que examinar primero si se trata de una quiebra limpia y recta. En caso afirmativo, se puede pegar con cola blanca y sujetar con un torniquete hasta que la cola se seque por completo.

En roturas en diagonal, deben encolarse las dos partes y posteriormente clavar tacos de madera en sentido contrario a la rotura. Debemos hacerlo con cuidado para no dañar la madera.

Otra reparación habitual que suele presentarse es un cajón que se atasca y cuesta cerrar. Cuando esto ocurre, lo más adecuado es untar las guías con cera virgen o jabón de glicerina. En el caso de que las guías sean metálicas, es preferible emplear un poco de vaselina.

¡Y no lo olvides! Trabaja con precisión y paciencia las manualidades de carpintería para que obtengas unos resultados satisfactorios.