Consejos para el mantenimiento del césped

El césped natural es el accesorio ideal para el jardín. Hace que se vea más bonito y colorido. Para lucir un césped sano y verde es imprescindible prevenir plagas, enfermedades y malas hierbas. Si esto se realiza de la manera correcta podremos tener un césped en perfecto estado.

Para ayudarte a tener un césped bonito y cuidado, te dejamos unos importantes tips que has de tener en cuenta.

Así regaba, así así

 Es esencial para que la planta viva. Si quiere que el césped esté verde durante todo el verano, es muy importante que lo riegue. Para que no nos excedemos ni nos falte, tenemos que tener en cuenta aspectos como el volumen de agua a aportar, la frecuencia del riego, hora del día apropiada, modos de regar (con manguera o automatizado), calidad del agua, etc…
En cuanto a la frecuencia de riego del césped, depende de la temperatura y la humedad. Lo sabrás ya que cuando la hierba necesita agua, empieza a adquirir un tono azulado y grisáceo y las hojas más antiguas de la planta empiezan a rizarse o marchitarse.
Si has plantado césped nuevo, será indispensable regarlo una vez al día para que las semillas puedan germinar y pueda formarse un sistema de raíces resistente.
La forma de riego puede ser manual o automática, con una automatización parcial o total. Los sistemas de riego automatizados son muy cómodos ya que solo tienes que programarlos y ellos se encargan de todo el trabajo.
Regar el césped mediante aspersores (riego automático).

Llegó la hora de la siega

Es una de las labores más importantes pero más pesadas de hacer. El corte apropiado y la frecuencia son factores esenciales para que el césped se vea sano y bonito.

Es importante saber que se debe hacer una siega semanal. Cuando el césped se levanta dos o tres centímetros del suelo está preparado para que lo cortes. Si dejamos que crezca más, al hacer la siega se debilitaría y no conseguiríamos la densidad adecuada.

Los restos de la siega no los tires. Pueden servir para hacer compostaje.

Segar el césped con máquina.

El tronzado

El tronzado regular ayuda a espesar la hierba y conseguir esa densidad de la que hablábamos antes.

La clave en la técnica de corte está en cortarlo poco y a menudo. Es importante cambiar la dirección y el patrón de corte para que las raíces de la hierba no se presionen en la misma dirección.

El consejo clave para cada corte es reducir el tallo a la mitad o dos tercios, cerca de 5 cm. En la época de verano es aconsejable dejar la hierba un poco más larga. Soportará mejor los periodos de sequía y no amarilleará.

¿Cuándo hay que abonarlo?

Desde principios de la primavera es aconsejable abonar el césped cada cuatro o cinco semanas. En los envases de abono te mostrará la cantidad que debe utilizarse. Lo recomendable es abonar tres veces al año: en primavera, verano y otoño.

Es importante que los abonos que utilices para el césped sean de larga duración, para no contaminar los acuíferos con nitrógeno.

Un problema que puede aparecer en el césped que esté en la sombra, es que empiece a prosperar musgo. En las tiendas especializadas podremos encontrar abonos con un producto especial anti-musgo que recuperarán el verdor del césped.

Este proceso es esencial para el cuidado del césped ya que si no lo hacemos aparecerán malas hierbas. El trébol será un claro indicador de la falta de abono. En este caso es recomendable utilizar un herbicida que elimine estas hierbas.

Abono para el césped.

Controla tus malas hierbas

Las malas hierbas pueden extraerse con máquinas especializadas. No obstante, las más pequeñas pueden quitarse con un escarificador manual, que se utiliza para impedir y dificultar su crecimiento. Cuando las extraigamos debemos sacar la máxima longitud de la raíz para poder impedir que vuelvan a crecer.

Si hay más malas raíces que hierba, no te quedará más remedio que volver a estructurar todo el suelo y cubrirlo con césped en rollo.

Proceso de aireación

Las raíces del césped necesitan aire para crecer. A veces, el suelo no es tan arenoso como para que el aire llegue a las raíces y esto hace que no haya crecimiento.

La solución a esto es utilizar un rastrillo y hacer orificios en el césped. El agua de la superficie podrá fluir y transportar oxígeno hasta las raíces. Esto proporcionará espacio para que las partes inferiores puedan respirar y hacer que los tallos crezcan mejor.

Con estos trucos conseguirás que tu césped sea la envidia de toda la vecindad. Ponlos en práctica y disfruta de un jardín sano y bonito.

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