Guía práctica para elegir el sofá perfecto

Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
Si estás pensando en cambiar el sofá de tu casa y no sabes cuál elegir, vamos a ayudarte con algunos consejos que pueden sacarte de dudas. ¡Sigue leyendo!
 

Elegir el sofá más adecuado hará que el salón de tu casa se convierta en un espacio acogedor y cómodo. Este mueble es uno de los más importantes de la casa, así que merece la pena que estudies bien cuál adquirir.

Antes de decidirte por un modelo determinado, debes tomar correctamente las medidas exactas del espacio donde irá situado, así sabrás el espacio con el que cuentas para poder añadir alguna mesita auxiliar, una lámpara de pie…

Elegir el sofá: consejos para no volverte loca

Es muy importante estudiar el volumen ideal que debe tener el sofá que escojas para comprobar que quede proporcionado con el resto del mobiliario de la estancia.

Una vez elegido un modelo y, antes de decidir su adquisición, hay que medir el espacio en casa para estar seguros de que se adaptará al espacio. Esto es muy importante ya que las apariencias engañan.

Un truco muy sencillo para comprobar que quedará bien en el lugar elegido es disponer en el suelo una cinta con las medidas del sofá, incluida la profundidad. Así visualizarás el espacio real que va a ocupar.

 

Elegir el sofá: cuatro aspectos a tener en cuenta

1. El color y el estampado

Decoración con rayas en los sofás.

Para prever las proporciones, el color y el estampado de la tapicería desempeñarán un papel muy importante ya que marcarán la pauta para decidir si te decantamos por un modelo u otro.

De esta forma, un modelo tapizado en tonos claros o con motivos grandes siempre se verá más voluminoso. Por el contrario, un sofá de colores oscuros, liso o con un estampado pequeño se integrará mejor en la decoración y pasará desapercibido.

2. El armazón

Sofá beige con pared verde detrás.

Es la parte más importante de un sofá. La solidez, el grosor y la flexibilidad de este mueble, dependerá en gran medida de la calidad que tenga el armazón. Por ello, es muy importante tenerlo en consideración.

Los armazones más resistentes y duraderos son de madera maciza: pino, haya… Para comprobar la corpulencia de un modelo es aconsejable levantar un poco el sofá. Si ves que su peso es muy ligero, el armazón no es suficientemente fuerte.

No son aconsejables las estructuras realizadas con madera aglomerada ya que son poco resistentes, aguantan menos el uso continuado y pueden partirse. Su gran ventaja es que son más económicas.

 

En cuanto a las estructuras metálicas, como las de acero o hierro, son una alternativa aconsejable aunque, si son de mala calidad, con el tiempo se terminarán oxidando y no te compensará el haberlas elegido.

Muy importante: en cualquiera de los casos, es aconsejable que las patas estén unidas a la estructura para dar más solidez y equilibrio a tu sofá.

3. El relleno

Sofá Delphi de Erik Jorgensen.
Sofá Delphi / erik-joergensen.com

De su menor o mayor dureza dependerá la confortabilidad del sofá. El relleno puede ser de plumas (duvet, ganso…), de mezcla con espumas o de mezcla de fibras sintéticas.

Las plumas son aconsejables para rellenar los respaldos pero no para los asientos, pues se aplastarían demasiado. En este caso, conviene utilizar una espuma de alta resistencia y guata.

Otra opción es la gomaespuma; si bien es menos resistente y cómoda, es más económica. Eso sí, este material debe recubrirse con capas de poliéster para redondear su forma.

Por otra parte, el sofá ideal debería tener el asiento semiduro, de 25 a 35 kg/m3 y el respaldo blando, de pluma o con mezcla de pluma y espuma. Tenlo en cuenta porque acertarás de lleno.

 

4. Correas y soportes

Se encargan de soportar el peso del cuerpo. De ellos depende la estabilidad, duración y comodidad del asiento. Deben ser ultrarresistentes y flexibles para adaptarse a los movimientos.

Elegir el sofá: detalles útiles y cómodos

Decoración de salón.

Al escoger el sofá también debemos fijarnos en algunos detalles de diseño que a veces pasan desapercibidos y son importantes para darle a este mueble un grado óptimo de confort.

No te olvides de las ruedas. Algunos modelos las incorporan en las patas delanteras para facilitar el traslado del sofá y hacer que su manipulación sea más cómoda.

Merece la pena hablar, además, de los respaldos articulados, abatibles o graduables; estos permiten adoptar varias posturas para descansar mejor. Algunos modelos, por ejemplo, poseen un mecanismo de inclinación con tres posiciones.

Los cajones ocultos para guardar también son muy prácticos para ganar espacio en tu salón; algunos modelos los tienen debajo del asiento. Tenlo en cuenta porque son un plus.

Por último y no menos importantes, considera los accesorios. Algunos sofás incluyen elementos laterales especiales transformables en mesas auxiliares. Otros, cuentan con un pequeño estante en el costado o en la parte trasera.

 

Definitivamente, una buena elección del sofá hará que tu salón gane en comodidad y en atractivo estético. ¿Ya tienes alguna opción en mente?