Cristal de Bohemia para decorar tu hogar

Maite Córdova · 19 octubre, 2018
A pesar de que muchas personas, dentro de la industria vidriera europea, intentaron imitar el brillo y vivacidad de sus reflejos opalinos, no tuvieron éxito. Por ello, el cristal de Bohemia es un artículo único de gran belleza y valor.

El cristal de Bohemia, en sus diversas formas, es uno de los objetos decorativos más interesantes, desde el punto de vista histórico. Su aspecto es majestuoso y, por ello, se le sigue incorporando en la decoración.

Se trata de un tipo de vidrio fabricado en República Checa y Polonia, que antiguamente se conocían como Bohemia y Silesia. Y lo que más llama la atención de este tipo de vidrio es que tiene una transparencia sinigual que imita el cristal de roca.

La historia de un material excepcional

En un comienzo, el cristal de Bohemia se elaboraba de manera artesanal, en los monasterios medievales, a partir de: arena de cuarzo y madera. El primer elemento es lo que conseguía darle un toque ligeramente verdoso, mientras que el segundo, le aportaba firmeza.

Fachada de un castillo.

Cabe destacar que, en vista de que la arena de cuarzo de Bohemia era especialmente rica en potasio, el vidrio resultaba fácil de modelar. Por ello, se podía soplar con una caña y elaborar todo tipo de artículos de uso cotidiano, como copas y jarras.

Por otra parte, se incorporó en la decoración de edificios religiosos, como el caso del mosaico del Juicio Final, en la Catedral de San Vito, Praga. Luego, durante el Renacimiento, se empleó en la decoración de castillos.

Los maestros artesanos utilizaron diferentes elementos químicos para darle color al cristal de Bohemia. Además, utilizaban puntas de diamante para darle forma.

La intervención de un gran mecenas

Rodolfo II de Habsburgo, quien fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico entre 1576 y 1612, tenía un gran interés en el coleccionismo y en la alquimia.

Por ello, al encontrar un proceso único en la elaboración del cristal de Bohemia, decidió promover la fabricación de objetos decorativos. Gracias a su mecenazgo, el cristal de Bohemia alcanzó la popularidad hacia finales del siglo XVI.

Hacia principios del siglo XVII , Caspar Lehman, el cortador de gemas, desarrolló una técnica conocida como Tiefschnitt (que se traduce al español como ‘incisión profunda’) que cambió por completo la historia de este cristal. Dicha técnica consistía, básicamente, en vidriar y grabar una mezcla de cobre y bronce, junto con el vidrio.

Desde finales del siglo XVII, el cristal adoptó colores como el azul turquesa y el amarillo. Luego, obtuvo su coloración rosa, cuando se comenzó a trabajar con la opalina. Finalmente, con la llegada del art nouveau y el arte déco, el cristal de Bohemia obtuvo fama alrededor de todo el mundo.

El cristal de Bohemia en la actualidad

Vasos de cristal Bohemia.

En los últimos tiempos, el cristal de Bohemia se utiliza de un modo distinto en la decoración. Y si bien puede encontrarse ciertas reminiscencias en las formas de antaño, los murales actuales, por ejemplo, no tienen el mismo aspecto.

Se puede decir que, lo que se pretende conseguir con la incorporación de este tipo de vidrio a la decoración, es aportar luminosidad y un aspecto único a los ambientes. Por ello, se le suele encontrar en forma de candelabros, diversos tipos de lámparas y espejos. También se pueden encontrar diversos accesorios, tales como:

  • Floreros.
  • Relojes.
  • Portavelas.
  • Jarrones.
  • Bomboneras.
  • Juegos de ajedrez, tres en raya, entre otros.

¿Cómo introducirlo en la decoración?

Elementos de cristal Bohemia.

Si bien es cierto que muchos de los objetos hechos de cristal de Bohemia suelen tener un alto costo, no es necesario abrumarse a la hora de querer introducirlo en la decoración. En este sentido, se puede simplificar el panorama de la siguiente manera:

En lugar de recurrir a un candelabro de grandes dimensiones, se puede optar por introducir accesorios más sutiles, como una bombonera o un florero. La clave está en situar estas piezas en puntos del hogar donde tengan protagonismo.

Con el paso de los años, el cristal de Bohemia ha experimentado varias modificaciones en cuanto a corte, grabado y color que no hacen más que enriquecer la belleza de sus formas. Por ello, continúa teniendo una alta demanda, incluso fuera del ámbito del coleccionismo.