El azul y el naranja, combinación de dos colores opuestos

13 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
El azul y el naranja tienen mucho que decir en la decoración del hogar; simplemente, hay que tratar de unirlos para establecer un diálogo sutil y bien correspondido.

Si estás pensando en cambiar la decoración del hogar, te proponemos la utilización de dos tonalidades muy interesantes: el azul y el naranja, combinación de dos colores opuestos que pueden generar un destacado contraste.

Alguna vez habrás escuchado la famosa frase: «los polos opuestos se atraen». Pues bien, a nivel cromático, la relación de estos dos colores puede ofrecer un significado original y una sensación refrescante, mucho más que los colores neutros o que los oscuros.

De esta manera, estamos hablando de un contenido decorativo que se sale de la norma y se convierte en un componente innovador que le dará a tu hogar un toque especial. Hay que señalar, además, la aportación juvenil y veraniega que aportan, llegando a ser recursos diferenciadores.

El azul y el naranja: el problema de una mala combinación

Decoración en azul y en cobre.

El principal error que se comete en el mundo de la decoración es la mala combinación cromática. Cuando se emplean tonalidades de forma aleatoria que no tienen relación entre sí, puede generarse un choque estético bastante contundente.

En ocasiones, no importa si dos colores no tienen nada que ver entre sí o si no guardan cierto paralelismo, lo importante es saber utilizarlos y disponerlos de tal forma que puedan entablar diálogo y relación, aunque sean cálidos y fríos.

El paso fundamental es la relación intrínseca entre los recursos; es decir, existe la posibilidad de aplicar los colores en los elementos decorativos de tal manera que establezcan entre ellos un lazo de unión estable.

Lo más importante de la decoración es la relación cromática interior.

Dominio del naranja sobre el azul

Dormitorio naranja y azul.

No es lo mismo el efecto que se produce si domina un color que el otro. A continuación te mostramos algunas fórmulas para relacionar correctamente ambos colores teniendo en cuenta el dominio del naranja.

  • Su aplicación sobre la pared puede generar un ambiente cálido y activo. Además, potencia en mayor medida la iluminación interior, ofreciendo viveza y entusiasmo.
  • Para contrastar el naranja con el azul, debemos utilizar este último de forma más comedida, a través de pequeños recursos, como pueden ser los cojines o alguna silla en el espacio.
  • Otra fórmula sería la relación entre ambos a través de pequeños elementos decorativos: ya sean las butacas, las alfombras o, simplemente, a través de objetos ornamentales.
  • La calidez que se genera en el ambiente produce una sensación más renovada.

Grandes campos de color azul

Dormitorio azul y naranja.

Al contrario de lo que se ha hablado en el apartado anterior, está la posibilidad de aplicar el azul de forma dominante sobre un espacio. Principalmente, será en las paredes donde pueda tener presencia este color; por tanto, ¿cómo podemos aplicar el naranja?

En este caso puede resultar más fácil establecer el contraste. Ya sea a través del mobiliario o a partir de otros elementos ornamentales, puede generarse un ligero contraste a través de recursos como una lámpara, algún asiento, un mueble, un jarrón, un sofá, etc.

Existen multitud de fórmulas para trabajar la diferenciación cromática. Sin duda alguna, el naranja sobresale por encima del azul de forma directa, convirtiéndose en un punto atractivo y protagonista.

Por otro lado, hay que señalar que no deben utilizarse únicamente estos colores en todo el espacio, ya que se produciría una saturación desmedida en la decoración. Lo más conveniente es que haya otros colores neutros que puedan equilibrar y armonizar.

Busca la diferenciación cromática sin llegar a los excesos.

El azul y el naranja: su aplicación en el dormitorio

Dormitorio infantil naranja y azul.

Dentro de este espacio, pueden trabajarse ambos colores sobre los principales muebles: el armario y la cama. En el primer caso, no cabe duda de que un armario de color naranja puede ser algo inusual. Suele tener presencia en habitaciones infantiles o de adolescentes.

De esta manera, para conseguir un contraste efectivo, puedes colocar una colcha de color azul, pero también puede aparecer el contraste del azul y el naranja en el cabecero de la cama, las paredes o el escritorio.

Finalmente, podemos destacar la libertad de actuación que puede realizarse sobre este espacio. La creatividad lo es todo para poder aplicar ideas nuevas y tratar de establecer ese diálogo entre dos colores que, aparentemente, son antagónicos, pero que pueden encajar a la perfección.

Atkins, Caroline: Colorea tu hogar, Londres, Ceac, 2003.