El equilibrio orgánico de estilo escandinavo

17 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
El estilo escandinavo es sinónimo de armonía, estabilidad, frescura y, sobre todo, equilibrio decorativo.

¿Te gustaría ambientar la casa de una manera más original y que esté en completa armonía con el conjunto decorativo? Es momento de aplicar el equilibrio orgánico de estilo escandinavo, donde se incorporen elementos esenciales para conseguir un aspecto natural.

Para ello, vamos a tener que utilizar ciertos recursos decorativos que, probablemente, no imaginaste que utilizarías para tu casa. En este sentido, emplearemos la madera, las plantas y la combinación cromática para conseguir, así, un aspecto nórdico y fresco.

Hoy en día se tiende a utilizar los mismos recursos decorativos urbanos, aquellos que nos marcan las revistas y los establecimientos comerciales. Sin embargo, existe otra solución que puede interesarte de cara a la relación de los espacios interiores con los exteriores.

¿Qué es el estilo escandinavo?

Colores de una decoración escandinava.

Cuando hablamos de este estilo decorativo, nos recuerda a un espacio fresco, amplio, lleno de luz y de carácter más frío. Se rechaza por completo el dominio de colores cálidos y de cualquier elemento exótico. Eso sí, guarda algunos rasgos parecidos al estilo mediterráneo.

La inspiración viene del norte de Europa, es decir, de los países que están bañados por las aguas del mar Báltico. Estos lugares poseen rasgos comunes en la decoración tradicional, sobre todo aquellas casas que se localizan en las zonas rurales y apartadas de las ciudades.

¿Qué sensaciones percibimos dentro de una atmósfera con decoración escandinava? Principalmente, sentimos cierta frialdad, frescura e higiene. No existe desasosiego ni recargamiento excesivo, sino que se siente una depuración de las formas y la búsqueda de la amplitud.

En el estilo escandinavo sentirás una atmósfera más diáfana.

El suelo que sea de madera

Mobiliario escandinavo.

Para alcanzar el concepto orgánico del estilo escandinavo, debemos tener en cuenta que el suelo será el referente decorativo que aporte naturalidad. Por eso, es imprescindible que se disponga un suelo de madera.

La tonalidad de este puede establecer un contraste con otros tonos, ya sean oscuros o claros. De todos modos, es recomendable establecer mayor tendencia hacia tonalidades más claras. Es la mejor manera de alcanzar ese estilo y, por consiguiente, ofrecer mayor dinamismo.

Se puede dejar la mayor parte al descubierto, pero si decides poner una alfombra, que no sea de gran tamaño, sino más bien de formato medio. En este caso, interesa que sea de tonos neutros, para que no obtenga todo el protagonismo.

La combinación cromática en el estilo escandinavo

Accesorios decorativos escandinavos.

Posiblemente surjan ciertas dudas sobre cuáles son los colores que deben predominar en un ambiente de este tipo. Fundamentalmente, debemos encontrar el equilibrio y la armonía. En caso contrario, no estaremos consiguiendo el objetivo y nos desmarcaremos de la línea escandinava.

  • El suelo, que debe ser de madera, ofrece un color terroso que recuerda a la propia tierra que está en la naturaleza. Va a servir de soporte, como si de él creciesen los muebles, ofreciéndose un carácter orgánico y más naturalista.
  • Para combinar correctamente con la madera del suelo, los colores que establezcamos en los muebles pueden ser los siguientes: blanco, azul oscuro, azul claro, gris, negro o morado. Utilizando estas gamas podemos mantener la misma sintonía en el ambiente.
  • ¿Qué ocurre si introducimos un color cálido? Este debe ser anecdótico; es decir, su presencia debe ser algo simple y básica. Un caso particular podría ser el color salmón: puede aparecer en un asiento (butaca o sofá) o en algún otro elemento, pero que aparezca una única vez.
  • Por supuesto, los colores terrosos son una buena elección. Además, combinan muy bien con cualquier otro tono más oscuro.

Las plantas, un componente fundamental

Naturaleza en el estilo nórdico.

Si realmente queremos conseguir un aspecto orgánico y natural, no pueden faltar las plantas. Van a ser el principal recurso con el que aportar frescura objetiva; es decir, son un producto extraído de la naturaleza y que dan un ambiente depurado y limpio.

No interesa que sean demasiadas, sino más bien algunos casos particulares que hagan acto de presencia. De hecho, combinarán perfectamente con la madera del suelo, las vigas u otros muebles.

¿Cómo alcanzar el equilibrio?

cocina nórdica

Principalmente, hay que tratar de utilizar los muebles básicos y esenciales. No conviene que llenemos las habitaciones de muebles de distintas categorías, formatos y diseños. En realidad, los diseños han de ser sencillos y con formas depuradas.

El objetivo que se debe alcanzar es la plena armonía, que pueda respirarse paz y un ambiente estable. Esta es la manera de obtener, así, un equilibrio decorativo.

  • Gutiérrez Valdemoro, Juan: Decoración y ambientación en habitaciones y zonas comunes en alojamientos, Paraninfo, 2016.