Elimina la tensión ambiental del hogar

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
10 julio, 2019
Una casa bien organizada y equilibrada es sinónimo de confort y bienestar.

Tener una atmósfera apacible en casa resulta algo fundamental. Por eso, elimina la tensión ambiental del hogar a través de diferentes fórmulas con las que favorecer el trasiego de personas y no generar mayor distensión espacial.

Si analizas tu vivienda detenidamente, te darás cuenta de que la mitad de las cosas podrían estar dispuestas de otra manera; es decir, se podría plantear la decoración desde otro punto de vista y conseguir, así, un espacio mucho más confortable. El problema se encuentra en la saturación de elementos que producimos en general.

Por eso, te planteamos algunos consejos que pueden ayudarte a conseguir una sensación de paz y tranquilidad. Poder tener una habitación más oxigenada es sinónimo de descanso personal. Sin embargo, tenerla repleta de objetos y de colores puede producir estrés y disconformidad.

La falta de armonía, un error muy común

Separar ambientes.

Toda casa tiene errores en la disposición y combinación de elementos decorativos, pero, por norma general, la saturación ambiental es algo muy común. Parece que por rellenar todos los huecos la casa va a estar más bonita; cuando, en realidad, esto no es así.

Un error bastante común es la diferencia estética entre los formatos y la desproporción, donde no existen escalas estables ni tampoco un canon en los objetos. En otras palabras, se contempla una clara separación entre todos ellos, un hecho que genera problemas de confortabilidad.

Si tuviésemos que valorar la idea de orden, es posible que con calma y dedicación obtengamos ese contenido decorativo adecuado. Sin embargo, tener orden no significa que el diseño interno del mobiliario y los colores sea el adecuado; debe existir armonía generalizada.

Es fundamental que se plantee el estudio de las formas, los colores y las escalas.

Fórmulas para eliminar la tensión ambiental

Salón con toques naranjas.

Obtener un orden estable de los ambientes es fácil de conseguir. En cambio, alcanzar la apacibilidad en las habitaciones puede ser más complicado. A continuación, te planteamos algunas fórmulas con las que eliminar esa tensión que tienes en casa.

  • Lo primero es tener todo organizado, limpio y ordenado. Sin duda, este es el primer paso antes de alcanzar el objetivo.
  • Si una habitación tiene más muebles de los que realmente se necesitan, es momento de tomar una decisión importante: quita lo que no sea útil. Cuando tenemos muebles que no se van a emplear, entonces estamos generando un principio de saturación.
  • Aplica el concepto de funcionalidad. Todo aquello que tenga utilidad es lo que realmente debe valorarse. No obstante, debe proporcionar a su vez un sentido estético coherente.
  • Trata de que haya colores neutros en las paredes y que el mobiliario no sobresalga de forma exagerada. No importa si se emplean colores cálidos o intensos, básicamente deben estar bien complementados para producir una atmósfera cómoda.

La iluminación, el factor más importante

Iluminar espacios con poca luz.

La luz que tengamos en el hogar se configura como el principio fundamental a partir del cual buscar un ambiente más relajado y sosegado. Por ello, en los espacios comunes donde convive la familia durante la mayor parte del tiempo es importante que tengamos una buena distribución de los puntos de luz.

Por ejemplo: en el salón o en el dormitorio debemos tener un tipo de luz que sea cálida y que transmita templanza. Esto, junto con la decoración bien relacionada entre sí, favorecerá la conjugación de elementos con los que generar armonía en el conjunto.

De todos modos, siempre que podamos aprovechar la luz natural es mejor que emplear continuamente la artificial. La atmósfera se recarga de positividad y desasosiego si tenemos grandes ventanales que permitan la entrada de este tipo de luz.

La luz es el principal foco de confort y sensibilidad.

Busca un equilibrio en la decoración para evitar la tensión ambiental

Ambientes distendidos.

Tal y como hemos dicho antes, decorar un interior no significa que debamos recargar todos los espacios. No pasa nada si queda algún rincón vacío; de hecho, puede ser bueno para que se oxigene en cierta medida la habitación.

Trata de organizar la decoración de forma coherente, repartiendo los artículos sin que haya un desequilibrio en la distribución; es decir, no hay que disponer más elementos en un lado que en otro, sino que haya una repartición bien organizada.

En definitiva, para lograr la armonía en casa es necesario que eliminemos esa tensión de la que hemos tratado en estos consejos y busquemos principalmente la proporción y correcta adecuación del mobiliario y los colores en el espacio.

Kondo, Marie: La magia del orden, Aguilar, 2001. Tabero, Pepa: Manual de la casa limpia y ordenada, La Esfera, 2016