Enseña a tus hijos a no ensuciar la casa

26 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Si quieres que la limpieza y el orden estén presentes en el hogar, tus hijos deben aprender buenos hábitos y participar en las tareas de casa.

La convivencia en el seno familiar puede resultar un tanto complicada. Si tienes hijos, seguramente te habrás encontrado en más de una ocasión en una situación compleja. Por eso, enseña a tus hijos a no ensuciar la casa y a mantenerla ordenada.

Es realmente importante que exista concordia dentro de la vivienda. Los más pequeños de la casa suelen ser los que generan mayor número de problemas, sobre todo a nivel de limpieza. Mantener el control suele ser difícil, especialmente si la familia es numerosa.

Debemos ser conscientes de la necesidad de establecer una educación adecuada desde la infancia. Si a nuestros hijos no les enseñamos buenos modales, hábitos, responsabilidades y buenas conductas, estaremos fomentando la dejadez y la desidia, dos conceptos que perjudican directamente a nuestro hogar.

Enseña a tus hijos a no ensuciar la casa: debemos ser el ejemplo a seguir

Limpiar pelusas.

Los padres han de situarse como un referente ante sus hijos. Estos van a adoptar los modales y los comportamientos que realizan sus progenitores. Por tanto, la educación ha de establecerse en casa; en otras palabras, es el pilar fundamental que permita la formación integral de un niño.

Para evitar conflictos domésticos, es necesario que exista un modelo a seguir. Los padres deben ofrecer buenas maneras de trabajar y de colaborar a diario en las tareas de casa. De hecho, no hay que cometer errores y, a su vez, no dar el brazo a torcer.

Durante su infancia deben vernos como el ejemplo a seguir. Si los padres educan en el esfuerzo y la responsabilidad, conseguirán hacer de ellos personas que sepan lo importante que es cuidar de cosas tan básicas como la limpieza y la higiene del hogar.

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

-Benjamin Franklin-

4 pautas que deben aprender

Involucrar a tus hijos en las tareas domésticas.

Lo primero de todo es que aprendan unas pautas sencillas con las que adquieran una responsabilidad. El principal propósito es que sientan la necesidad diaria de colaborar en hacer las tareas domésticas. Veamos a continuación algunas ideas relativas a este asunto:

  • Todos los días, tras levantarse y haber desayunado, es bueno que realicen una higiene personal y que limpien y organicen su cuarto. Han de sentir la necesidad de mantener el orden para obtener, a partir de ahí, la satisfacción personal.
  • Cada uno de los hijos debe ser responsable de su espacio privado, siempre y cuando tengan edad como para poder hacerlo. Solo de esta manera van a autoconvencerse de la obligación de tener bien cuidada su habitación para obtener, así, el bienestar.
  • Ayúdales a realizar la limpieza para que vean cómo ha de hacerse adecuadamente. Si no tienen un ejemplo a seguir, difícilmente sabrán cómo debe realizarse cada una de las tareas que queremos que aprendan desde pequeños.
  • Sin lugar a dudas, el principio fundamental sobre el que tiene que regirse el ambiente doméstico es el de la colaboración. Ayudar y participar todos en el cuidado de la casa es algo que debe estar intrínseco en la familia. Por eso, involúcrales en el máximo número de tareas.

Enseña a tus hijos a no ensuciar la casa: prevenir la suciedad doméstica

Enseñar la limpieza a tus hijos-

Enseña a tus hijos a no ensuciar la casa si realmente no son conscientes de la suciedad que generan. Muchos días llegan con barro en las zapatillas, se les cae comida al suelo o, simplemente, manchan los muebles sin querer. Esto es algo cotidiano, sobre todo si tienes hijos menores de 12 años.

Para prevenir el ensuciamiento de la casa, es necesario que, además de aprender hábitos de limpieza diarios, coloquemos algunos recursos funcionales que eviten la introducción de suciedad en el interior.

Un caso particular es enseñarles a que utilicen el felpudo antes de entrar en casa y, nada más acceder, deben descalzarse. De la misma manera, deben entender que la comida ha de consumirse en la cocina o mesa del salón, no en otras estancias de la casa.

Por otro lado, es importante que tengan localizable un cubo de ropa sucia. De esta manera, conseguiremos que mantengan mejor el orden y la higiene.

Fomentar la limpieza, un principio básico

Fomentar la limpieza en tus hijos.

La limpieza del hogar es algo necesario, especialmente a diario. Enséñales a limpiar el polvo de la habitación y a pasar el aspirador semanalmente.

Todo proceso de limpieza debe estar interconectado con el orden. Si estos dos conceptos no están unidos, entonces no cumpliremos con los objetivos.

  • Cantón Hernández, José Carlos; Neira Fernández, José Antonio: El hogar familiar y su mantenimiento, Madrid, Editex, 2014.