Frutas deshidratadas para la decoración del hogar

Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
No solamente se pueden adquirir productos de decoración en las tiendas; la propia naturaleza también ofrece múltiples posibilidades, siendo una de ellas la deshidratación de las frutas.
 

Una solución muy interesante con la que aportar color y vitalidad es a través de frutas deshidratadas para la decoración del hogar. Es una manera muy sutil y natural de aplicarle una estética innovadora a cualquier espacio.

En ocasiones, pensamos que es necesario gastar mucho dinero para decorar y ambientar la vivienda. En realidad, hay muchas fórmulas muy económicas de sacar partido a nuestro hogar, sin tener que desembolsar mucho dinero en el interior.

Todos conocemos los beneficios para la salud que supone el consumo frecuente de frutas y verduras; poseen cualidades nutricionales tan saludables como vitaminas, ácido fólico, minerales, etc. Por otro lado, son ricas en antioxidantes que evitan el envejecimiento prematuro; pero también, pueden ayudarnos a decorar la casa.

Una manera muy curiosa de sacar provecho a la fruta

Fruta deshidratada.

En este artículo te mostramos algunos consejos sobre cómo sacarle provecho a la fruta, pero esta vez con una intención decorativa. Nos estamos refiriendo a la fruta deshidratada o desecada, algo completamente innovador para tu hogar.

La gran variedad de frutas y verduras que nos ofrece la naturaleza permite jugar con sus tonalidades, los tamaños, las formas y sus texturas. En el fondo, las posibilidades son infinitas, obteniendo así la categoría de producto decorativo y conseguir un significado estético.

 

Existen varias técnicas de secado de la fruta. Su elección va a depender del resultado que queramos obtener, puesto que no es lo mismo secar pequeños fragmentos de fruta a secar piezas enteras.

Estamos elevando la fruta a condición de arte, decoración y estética.

Secado al sol, el paso crucial

Fruta deshidratada al sol.

Lo primero de todo es lavar bien las piezas escogidas; son ideales los frutos cítricos, como los limones, pero también otros alimentos como la calabaza.

Posteriormente, se deja la fruta secar al sol; eso sí, el tiempo dependerá en función del tipo y tamaño de la fruta, siendo aproximadamente de uno a dos meses la duración. Es mejor no recogerla antes de tiempo, ya que puede no conseguirse el efecto deseado.

Secado al horno, un resultado sorprendente

Fruta deshidratada al horno.

Este método es ideal para la deshidratación de pequeños fragmentos de fruta. Se puede utilizar prácticamente con cualquier fruta u hortaliza y, por si fuera poco, éstas mantienen una esencia de sabor única. Veamos algunos de los pasos a seguir:

  • En primer lugar lo que debemos hacer es lavar bien la fruta y después cortala. El tamaño perfecto es entre 8 y 5 milímetros; de esta manera, si la troceamos en partes más grandes corremos el riesgo de que no se seque adecuadamente. Sin embargo, en el caso de que la cortemos en trozos pequeños, puede que termine quemándose.
  • Una vez que la tenemos cortada, la colocamos en el horno, a la temperatura más baja posible. Cada 20 minutos le damos la vuelta hasta que se hallan secado del todo.
  • Finalmente, la dejamos enfriar y, a continuación, ya está lista para que podamos hacer nuestras composiciones decorativas, tales como centros de mesa u otro tipo de adornos.
 

Un frutero sin fecha de caducidad

Frutero hecho con fruta deshidratada.

Cuando vemos un frutero repleto de piezas de fruta nos transmite frescura y vitalidad. El problema es que la fruta es un organismo vivo que, con el tiempo, acaba estropeándose y se pierde esa esencia natural. Para que esto no ocurra, lo ideal es que realices un frutero solo con fruta deshidratada.

En este caso, el proceso de deshidratación será diferente, puesto que se quiere conservar la pieza de fruta entera; para ello, expondremos las piezas enteras al sol durante uno o dos meses. Así, se consigue un buen resultado y podrá cumplir función decorativa.

Tarros de cristal: originalidad

Fruta deshidratada en un tarro de cristal.

Una idea original para la decoración de tu cocina es el uso de tarros transparentes con frutas deshidratadas. Antiguamente, teníamos la tendencia de esconder los alimentos en la cocina, tanto en los cajones como en las despensas o fresqueras.

Esta tendencia ha ido desapareciendo y cada vez es más común encontrarnos con los alimentos a la vista. En este sentido, si dejamos la fruta a la vista puede llegar a decorar de forma original. Este tipo de decoración aporta un toque alegre y da color a los ambientes.

 

Dale a tu hogar el ambiente natural que ofrecen las frutas.

Normalmente, esta técnica de los tarros de cristal suele usarse con frutas cítricas, como las naranjas, los limones o los pomelos. Son unas especies muy fáciles de deshidratar; además, ofrecen una estética alegre y aportan un aroma agradable.

Frutas deshidratadas: una actividad fácil y divertida

El proceso de elaboración es muy sencillo. Se trata de una actividad perfecta para realizarla en familia. De este modo, verán la fruta como algo saludable y divertido, pero al mismo tiempo pueden explorar otras posibilidades que ofrece la naturaleza y despertar su creatividad.