Interior y exterior de la Casa de Cristal

29 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la historiadora del arte Sofía Sangrador del Río
Conoce todo sobre The Glass House (Casa de Cristal) de Philip Johnson.

Si eres un amante de la arquitectura moderna, tienes que conocer la Casa de Cristal (The Glass House). Dentro de este período, podemos encontrar ejemplos originales y llamativos, como es el caso.

Fue realizada en el año 1949 por el arquitecto estadounidense Philip Johnson (1906-2005). Esta obra, que presentó en su tesis durante sus estudios en Harvard, está considerada como uno de sus mejores proyectos. Se encuentra localizada en Connecticut, Estados Unidos. Sobre todo en sus primeras obras, es patente la influencia de las ideas de la arquitectura racionalista

En ella, se pueden ver claras similitudes con la Casa Farnsworth, de Mies van der Rohe, a la que ya dedicamos un post. Sin duda, podemos decir que ambas presentan una misma tipología constructiva. La estructura básica de la casa de van der Rohe es realmente pura y sencilla: es un rectángulo alargado, con un amplio porche, sostenido por unos pilotes, que elevan toda la estructura del suelo. 

Este tipo de construcciones, en las que destaca la transparencia, la sencillez y pureza, ha tenido gran repercusión en el mundo de la arquitectura. Actualmente, encontramos casas de distintos estilos realizadas con estos mismos materiales.

A continuación, profundizaremos con mayor detalle en la casa de Philip Johnson. Hay que tener en cuenta que la construyó en un terreno que heredó de su familia, en el que, con el paso del tiempo, realizó más construcciones.

¿Qué se ve desde el exterior?

El entorno de la Casa de Cristal.
Entorno Casa de Cristal / wikipedia.org

Desde fuera, llama la atención la sencillez de toda la estructura. La casa cuenta con una estructura metálica tan ligera que no dificulta para nada la visibilidad. Esta estructura metálica sostiene las paredes, todas de vidrio. De este modo, queda claro que la visibilidad es máxima. La planta del edificio parte de un cubo.

Además, cabe destacar el contacto con la naturaleza, de hecho, el arquitecto intentó no alterar (en la medida de lo posible) la naturaleza existente alrededor de la casa. Esto es algo que vemos en más casas de este siglo, como la Casa de la Cascada. Fue realizada unos años antes por el famoso arquitecto Frank Lloyd Wright.

Volviendo a la Casa de Cristal, vemos cómo la naturaleza (los árboles) es la única barrera con la que cuenta la casa. Se encuentra completamente mezclada con el entorno. Las sombras de los árboles, en función de la luz que haya en cada momento del día y de la estación del año, crean curiosos efectos de luces, colores y sombras sobre las paredes de la casa.

El interior de la Casa de Cristal

Interior de la Casa de Cristal.
Interior de la Casa de Cristal / elviajero.elpais.com

Aunque todas las paredes son transparentes, el techo sí es opaco. Por tanto, desde el interior, se tiene la sensación de estar bajo techo, pero para nada la de sentirse encerrado, si no todo lo contrario. Las paredes se encuentran rodeadas por un fino marco negro, que delimita finamente la estructura.

En el interior, destaca un gran cilindro de ladrillo rojo que contiene la chimenea. El baño, además de la chimenea, es la única zona que no es transparente, gozando así de una mayor intimidad.

Los muebles están distribuidos de forma que el espacio no queda para nada recargado. Además, el mismo diseñó gran parte del mobiliario, a excepción de los del salón, realizados por Mies van der Rohe.

Mobiliario de la Casa de Cristal.
Mobiliario / elviajero.elpais.com

Sin duda, vemos cómo se aplica la máxima de «menos es más». El resultado es un espacio sencillo, abierto y elegante. Todos los muebles presentan un mismo tono y textura, contando así, con una apariencia totalmente homogénea.

Los espacios o ambientes de la casa no se separan entre sí, simplemente fueron ubicados en función de la orientación. Por ejemplo: el cuarto de estar está ubicado en la vista más larga y el dormitorio hacia el lado en el que la naturaleza es más frondosa.

Aunque en su día el proyecto fue bastante polémico (algunos no consideraban que fuera lo suficientemente confortable como para ser habitado, por ejemplo) sin duda, a día de hoy, podemos afirmar que se ha convertido en uno de los grandes clásicos de la arquitectura del s. XX, al igual que otras de las casas a las que hemos hecho referencia en otros posts, como la Casa Rietveld Schröder