Conoce cómo se creó la Casa de la Cascada

Yamila Papa · 3 enero, 2019
Se trata de una de las obras más importante de la arquitectura del siglo XX. La Casa de la Cascada, en Estados Unidos, ha sido construida en los años 30 y aún es admirada por arquitectos de todo el mundo.

La Casa de la Cascada, como se conoce popularmente, es una de las obras más importantes de la arquitectura moderna. Creada por Frank Lloyd Wright (el mejor arquitecto estadounidense), esta residencia fue construida en los años 30 y nos sigue sorprendiendo. Entérate de todo sobre ella en el siguiente artículo.

Historia de la Casa de la Cascada

La residencia Kaufmann, conocida como ‘la Casa de la Cascada’ (Fallingwater en inglés), fue diseñada por el famoso arquitecto Frank Lloyd Wright sobre una cascada de agua producida por el río Bear Run, en Pensilvania, Estados Unidos, entre los años 1936 y 1939.

Sin dudas, esta casa ha sido la obra maestra de su creador, además de tratarse de un hito para la arquitectura moderna. Incluso, el American Institute of Architects la ha nombrado como ‘la mejor obra de la arquitectura estadounidense de la historia’.

Se trataba de la casa de campo de la familia Kaufmann, formada por los esposos Edgar y Liliane y el hijo Edgar Jr. Ellos eran dueños de unos grandes almacenes en la localidad de Pittsburgh y los terrenos habían sido usados como campamento de verano de los empleados hasta que la Gran Depresión cambió los planes. La residencia fue usada para el ocio familiar entre 1937 y 1963.

Cuando sus padres murieron, Edgar Jr donó la Casa de la Cascada a la asociación Western Pennsylvania Conservancy. En 1964 fue abierta al público y desde entonces ha recibido a más de cuatro millones de visitantes.

Casa de la Cascada.

Características de la Casa de la Cascada

La familia Kaufmann inicialmente no había elegido esa localización para erigir su casa de campo, sin embargo, tras unos estudios topográficos de sus tierras, se decidieron por la ubicación que la convertiría en la residencia más famosa del país.

El bosque que circunda la Casa de la Cascada se ha mantenido prácticamente virgen desde entonces, ya que para ingresar a la propiedad se utiliza un camino peatonal. El arroyo Bear Run es otro de los protagonistas de la obra.

La Casa de la Cascada es de dos plantas y cuenta con hermosas terrazas. El corazón de la vivienda se localiza en el interior, más concretamente en la chimenea. Además, sus ventanas se extienden de forma vertical entre planta y planta para evitar que se vea el interior desde afuera.

Interior Casa de la Cascada.
Interior / plataformaarquitectura.cl

En la parte contraria a la que ‘vuela’, la casa tiene pérgolas que se conectan con un talud de piedra y los árboles circundantes. A esta zona se la conoce como ‘el bosque de la casa’, y es otro de los sitios donde se muestra el respeto por la naturaleza que tenía el arquitecto.

El interior de la casa cuenta con varias habitaciones de forma, ubicación y distribución originales. Tras pasar el recibidor llegamos a una escalera que da a la planta alta –donde están los dormitorios, los baños y el despacho del Señor Kaufmann–, luego a la sala de estar con su rincón de música y la escalera del agua, cuyos peldaños están colgados de unos cables.

Construcción de la Casa de la Cascada

Según se dice, el arquitecto Wright necesitó solo dos horas para dibujar los planos de esta casa. El propietario quedó realmente asombrado ya que pensaba que la construcción se haría junto a la cascada… ¡No sobre ella!

Para la construcción se usaron materiales naturales de los alrededores, como las rocas para los cimientos y la parte baja del edificio. El resto de la fachada es beige, que contrasta con el entorno marrón o verde según la estación.

Otra de las características destacadas de la Casa de la Cascada es su forma octogonal tanto en sus voladizos como en las paredes. La construcción se ha hecho respetando el ambiente y, si bien gran parte de la vivienda está en voladizo sobre el arroyo, ha podido soportar perfectamente el paso del tiempo.

Entorno de la Casa de Cascada.
Entorno / bbc.com

Merece la pena destacar que los ingenieros de Wright no confiaban en que esto fuese un éxito. Para que la casa fuera aún más fuerte se le añadieron dos placas de metal que sostienen ‘la parte que vuela’. Esto le permitió seguir en pie tras un feroz tornado que afectó a la región poco más tarde.

Sin dudas, la Casa de la Cascada es uno de los lugares que ningún amante de la arquitectura –ni de la naturaleza– puede dejar de visitar. Sigue intacta 80 años después de su construcción y tiene unas vistas impresionantes.

  • Weisberg, R. W. (2011). Frank Lloyd Wright’s Fallingwater: A Case Study in Inside-the-Box Creativity. CREATIVITY RESEARCH JOURNAL. https://doi.org/10.1080/10400419.2011.621814