La decoración al estilo clásico moderno

5 julio, 2018
Lograr una decoración estilo clásico moderno es utilizar y aplicar las innovaciones actuales, incorporando detalles modernos y de otros estilos, siempre buscando un carácter homogéneo, equilibrado.

Si te gusta la sofisticación, elegancia o el refinamiento, usa la decoración estilo clásico moderno en tu casa. Para ello, simplemente tendrás que seguir los presupuestos de la decoración clásica, pero combinándolos con detalles más modernos, incluso de otros estilos.

Obviamente, las ideas que te vamos a presentar se pueden aplicar tanto a casas totalmente nuevas o más antiguas, en las que probablemente haya más facilidades a la hora de adoptar este estilo, ya sea por el tipo de espacios o de mobiliario existente.

Como verás en los siguientes apartados, para lograrlo con éxito debes conocer las pautas del estilo clásico, para poder combinarlas a la perfección con las novedades de la actualidad, normalmente de diferentes estilos.

Realmente, es un estilo que no se ha perdido, independientemente del paso de los años, lo que no quita que no haya sufrido algunos cambios y adaptaciones. Por eso, en la época actual, resulta tan sencillo poder recrearlo.

Un consejo: toma ideas de la decoración francesa, eso te ayudará a inspirarte. También básate en los interiores barrocos, neoclásicos e incluso rococó.

Estilo decimonónico para el salón

Características del estilo clásico

Por tanto, antes de pasar a explicar cómo es la decoración estilo clásico moderno, veremos los rasgos de la decoración clásica en su origen, la decoración clásica “a secas”, por decirlo de alguna manera.

Ante todo, destacan las ideas de equilibrio y calidez, algo común en todos los espacios. Dichos espacios destacarán por ser amplios, a la vez que por ser muy luminosos. Por otro lado, es muy importante la simetría. Por eso, muchas veces los objetos se encuentran en parejas. Así, aumentará la  sensación de equilibrio, proporción.

Otros rasgos importantes:

  • Gama cromática: Predominio de colores crema, incluyéndose verdes grisáceos, amarillo claro, obviamente beiges… En definitiva, colores neutros.
  • Mobiliario: Suelen tener patas torneadas. Uso recurrente de sillones orejeros, de mesitas, galanes de noche, butacas…
  • Techos y paredes: Efecto de grandiosidad, potenciado por la gran altura de los techos. En algunas paredes es posible ver papeles pintados, a veces con motivos florales. Es frecuente ver motivos en escayola, cenefas, molduras y remates.
  • Vegetación: Enorme presencia de las plantas, también como motivos decorativos (arabescos), en objetos, cortinas, alfombras y tapizados.
  • Objetos decorativos: Enormes lámparas de araña, espejos con marcos elegantes, cuadros, candelabros, lámparas, esculturas…

 

  • Destaca la idea de simetría, por lo que muchas veces encontraremos estos objetos dispuestos de manera paralela, como si uno fuera el reflejo del otro.
  • Materiales: Sobre todo vemos un uso de la madera (caoba, roble…) y porcelana. Aún así, no olvidemos el cristal, sobre todo en los objetos decorativos.
  • Cortinas: Realizadas con telas muy largas y pesadas. Algunas de las telas más utilizadas son los terciopelos y los brocados: ambas, entre otras, también pueden ser vistas en las tapicerías de los muebles o en las alfombras.

Esto no solo se aplica a salones o dormitorios (quizá son los espacios donde más vemos este estilo), sino en cocinas o cuartos de baño. Pequeños objetos como grifos, picaportes y cerraduras, dan información sobre los tipos de estilo escogidos.

Siguiendo todas estas pautas, lograrás una atmósfera muy rica y lujosa.

Decoración estilo clásico moderno

A continuación, veremos la combinación de los presupuestos anteriores con aquellos más modernos. En la actualidad, es usual que este estilo se vea mezclado con algunos diseños más contemporáneos. Esto no significa que deba perder su auténtica esencia.

Para lograr una decoración estilo clásico moderno (o clasicismo renovado), debemos tener en cuenta las siguientes ideas, en general más novedosas:

  • Gama cromática: Ahora las paredes serán blancas. Se juega con la bicromía entre blanco-azul o blanco-negro, jugando con los contrastes entre muebles y para las paredes. Además, comenzarán a usarse colores algo metalizados.
  • Mobiliario: Se aboga cada vez más por líneas sencillas. Introduciremos algunos más modernos, ya sea por su forma o diseño o por el tipo de material con el que están realizados. Apuesta por los cabeceras de forja.
  • Paredes y techos: En este caso, se seguirán manteniendo las molduras, rodapiés, cenefas, paneles pintados con texturas… Si cuentas con ello, aprovecha las vigas, columnas y molduras preexistentes.
  • Nuevos materiales: Ahora, se verá un “aligeramiento” en esas maderas utilizadas, caracterizadas principalmente por su pesadez. Cobrarán más importancia los materiales brillantes o el acero inoxidable.
  • Telas: Encontramos dos principales opciones, o bien son telas lisas, o tienen estampados sencillos que no llaman ni desvían demasiado nuestra atención. Una excepción son los estampados de animales.

Una idea más: presta atención a la continuidad visual. Es decir: decora de manera acorde también aquellos lugares de paso, como escaleras, vestíbulos, pasillos e incluso jardines.

Conclusiones

Si siges estos consejos, lograrás alejarte un poco de todo aquellos considerado como “tradicional”, ya que puedes mezclar lo clásico con ideas de otros estilos, como puede ser el industrial o el nórdico. De esta manera, el resultado, a pesar de seguir teniendo un carácter clásico, tendrá un toque más innovados y, por tanto, moderno. Hazlo aunque no sea a grandes rasgos, sino con pequeñas pinceladas y detalles.

Además, no olvides que siempre puedes reutilizar y restaurar objetos y muebles antiguos, a los que no estés dando ningún tipo de uso. El resultado puede ser muy original.

Ejemplo de salón con estilo clásico moderno

 

Para todo ello, hay que buscar una combinación perfecta entre el pasado y el presente. Así, no olvidaremos este estilo, hasta ahora atemporal.

Te puede gustar