La reforma perfecta existe y se hace así

Mónica Heras Berigüete · 28 febrero, 2019
Si tienes ganas de cambio, nosotros queremos ayudarte con algunos tips para que no se convierta en un dolor de cabeza. Porque la reforma perfecta existe.

Admitámoslo, muchas veces nos encantaría darle un aire nuevo a nuestras casas o a alguna de sus estancias, pero solo de pensar en todo lo que se nos viene encima, se nos ponen los pelos de punta y decidimos tirar la toalla mucho antes de empezar. La reforma perfecta no es un mito y, aunque siempre hay cosas que se pueden salir de control, siguiendo un orden y alguno de los consejos que vamos a proponerte, te aseguramos que lo vas a conseguir.

Lo cierto es que el tamaño de la reforma poco tiene que ver con el posible caos que pueda originarse. Puedes cambiar los suelos de la casa entera, tirar un par de tabiques y que todo marche sobre ruedas, mientras que un lavabo nuevo podría suponerte un verdadero dolor de cabeza.

Entonces ¿dónde está la clave para conseguir la reforma perfecta? Que cumpla con tus necesidades, que se ajuste al presupuesto y que cumpla con los tiempos. ¡Allá vamos!

La reforma perfecta en 7 pasos

1. Una planificación exhaustiva

Plano de construcción de una casa

Planificarlo todo al milímetro es el primer consejo para poder hacerle frente a una reforma perfecta. Primero analiza tu casa, mírala e intenta ver qué es lo que te gustaría hacerle, qué necesidades quieres satisfacer, qué muros quieres tirar, qué te gusta y qué no te gusta. Todo es importante.

2. Confía en un profesional

Planos de una casa para reformar el baño y cambiarlo de sitio.

La función de un interiorista es básica y si puedes, no te lo pienses. Ellos te pueden orientar mejor en cuanto a posibilidades, tiempos, ideas que jamás se te hubieran ocurrido y hasta con la decoración de la casa.

A la hora de ponerte manos a la obra, estas figuras también suelen tener gente que sabe cómo trabajan y que pueden recomendarte, para que los plazos y presupuestos se cumplan mejor. Te evitarás muchos problemas.

3. Piensa a largo plazo

Planos de una casa.

Ten en cuenta que cada cosa que vayas a hacer te cause un ahorro a la hora de usarlo. En este sentido, instala inodoros de descarga múltiple, grifos con aireadores, ventanas con doble acristalamiento, opciones que se traduzcan en beneficios.

También piensa en que la reforma que hagas no solo se limite a cubrir tus necesidades actuales. Planifica armarios grandes para que quepa todo, piensa si vas a querer aumentar la familia, etc. La reforma perfecta consiste en no tener que volver a meterse en faena en muchos años.

4. Ojito con las leyes

Plano de jardín.

Existe una normativa para hacer reformas según el país en el que vivas, y es mejor que la tengas en cuenta si no quieres que te caiga una multa. En España, por ejemplo, debes informar al ayuntamiento de tu ciudad de cualquier obra que vayas a realizar en tu casa. Además, conlleva un pago de tasas en base al presupuesto más un impuesto de contribución.

5. Nos ponemos en acción

Empresa constructora.

Como comentábamos antes, una cosa es el interiorista que va a planificar el proyecto y otra bien distinta son las personas que la van a llevar a cabo. Necesitas una empresa constructora, y para ello puedes dejarte aconsejar y buscar información a través de internet. Mira bien qué opinión tienen de ellos otros clientes, y para esto las redes sociales son maravillosas.

Ojo con los presupuestos. Pide que venga desglosado, aclara si son con o sin material, y que esté todo lo más detallado posible. De esta forma te evitarás muchas sorpresas de última hora.

6. Puntualidad inglesa

Calendario.

Para conseguir que todo marche sobre ruedas, calendariza todo y tenlo a la vista. Ponte alarmas que te avisen de los plazos, mantén una comunicación constante para ir presionando al encargado si hay algún retraso, y establece qué porcentaje de la obra dejarás pendiente de pago hasta que esta finalice. Es tu arma más eficaz para conseguir que terminen a tiempo.

7. Los materiales importan

Materiales y herramientas de construcción.

La calidad es importante, y aunque elegir materiales de alta calidad puede elevar el presupuesto, a la larga siempre supone un ahorro por la durabilidad. Ten un gesto con el medio ambiente y ejerce un consumo responsable eligiendo maderas con el sello ecológico FSC, pinturas libres de tóxicos, y otro tipo de opciones respetuosas con el medio ambiente y, por lo tanto, con tu salud.

Estás listo para ponerte manos a la obra y conseguir esa reforma perfecta que te dé la casa de tus sueños.