Materiales empleados para el diseño de una casa de campo

Yamila Papa · 6 febrero, 2019
Si estás interesado en construir una casa de campo, es importante que además del terreno, sepas cuáles son los materiales que más se usan en este tipo de viviendas, así como también sus principales características.

Si uno de tus sueños es tener un casa de campo para poder descansar en vacaciones, lo primero que debes saber es cómo se construye. Por eso, en el siguiente artículo te contamos cuáles son los materiales que se emplean en los diseños de una vivienda campestre o rural.

Los materiales de una casa de campo

Luces de una casa de campo.

Una casa de campo o rural ha vuelto a tomar el protagonismo que se merece en los últimos tiempos. Mucha gente opta por construir o comprar una vivienda fuera de las ciudades para tener su refugio donde ir de vacaciones, de escapada de fin de semana o incluso después de la jubilación.

Por supuesto que todo es diferente a lo que sucedía hace unos siglos atrás. Hoy es posible acceder a pueblos remotos por buenas carreteras, hay luz, internet, agua potable y todas las comodidades que podamos imaginar.

La gran diferencia con la ciudad es el ecosistema que rodea a la casa de campo (que además suele ser de mayores dimensiones que un piso de ciudad). Antes de elegir o construir una casa de campo, debes tener en cuenta el lugar donde está asentada y las vistas que ofrece: a una montaña, un lago, un campo sembrado, etc. Algo que tampoco puede faltar es la conexión con el exterior, es decir, con la naturaleza.

Una terraza, una galería o un balcón sirven como transición y contacto con lo natural.

¿Qué materiales se usan para construir una casa de campo?

El estilo del hogar puede partir de una arquitectura moderna –minimalista, contemporánea- o también antigua, según los materiales y el diseño. No es necesario que sea una vivienda demasiado ostentosa, la sencillez es una de las principales características de una casa de campo.

En la actualidad se pueden construir con todo tipo de materiales, sin embargo, los más adecuados para una vivienda rural son los siguientes.

1. Piedra

Casa de campo de piedra.

Este diseño se puede encontrar sobre todo en Galicia, Asturias, Cantabria, Cataluña, Valencia, Extremadura y todo el litoral mediterráneo español. La piedra es un material rústico, y si bien algunos consideran que se trata de una construcción ‘fría’, lo cierto es que cuenta con un encanto especial.

Pueden ser antiguas o con diseño moderno, usarse piedras de río o mármol… Las casas de campo que usan este material tienen mucho carácter, son pintorescas y funcionales. Entre las principales ventajas de la piedra podemos indicar que es sustentable, resistente, aislante acústico, sólida y de bajo coste.

Una vez que construimos la casa de piedra la podemos decorar como queramos. Los muros de piedra se complementan con una buena iluminación, algunas repisas de madera y una chimenea o estufa que tome protagonismo en la sala.

2. Madera

Casa de campo de madera.

Es más frecuente en el País Vasco, aunque en este caso se realiza la técnica del entramado entre diferentes especies de árboles. Entre las claves para tener una bonita casa de campo de madera debemos tener en cuenta el material que emplearemos y su procedencia.

Cumple con las siguientes condiciones: es versátil, renovable, porosa para regular la humedad, seca para montarse rápidamente y antisísmica.

Puedes hacer tu casa de campo solo de madera, o bien combinar con otros materiales, como por ejemplo la piedra. En cualquier caso es fundamental el aislamiento, la impermeabilización y la protección especial contra insectos y roedores; tanto para las maderas que están a la intemperie, como para las internas. Incluso existe un tratamiento para evitar que se incendie.

3. Barro

Casa de campo de barro.

¿Te imaginas construyendo tu casa rural con barro, como hacían nuestros antepasados? Este tipo de construcción era frecuente en la zona del Valle del Duero, Palencia, El Ebro y Andalucía. Pueden ser de una o dos plantas y tiene la característica de ser muy resistente si se ha construido correctamente.

Si no te animas a construir tú mismo una casa con barro, puedes pedir ayuda a un profesional. Será todo un desafío, pero merecerá la pena… ¡Estará en concordancia con el paisaje que rodea a la vivienda!

Una casa de campo puede ser todo lo moderna o lo tradicional que queramos, pero sin duda, su principal virtud es que se adapte al terreno donde está construida.

Silva, L. (2007). A procura do turismo em espaço rural. Etnografica. https://doi.org/10.4000/etnografica.1896