Utilización de la mampostería en la construcción

18 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
A nivel decorativo, la mampostería se configura como unas de las técnicas constructivas que ofrece una estética rústica y tradicional.

A la hora de hablar de técnicas contructivas para el hogar, existen múltiples posibilidades y fórmulas. Algunas de ellas tienen una larga trayectoria histórica pero hay que hacer mención especial a una de las más relevantes: la utilización de la mampostería en la construcción.

Esta técnica se configura como una de las más resistentes al paso del tiempo. Su solidez y firmeza suscita un gran interés dentro del gremio de arquitectos y aparejadores, ya que ayuda a solventar numerosos inconvenientes constructivos.

Desde el punto de vista decorativo, también tiene mucho que decir. Estéticamente es un muro de gran consistencia que, por su apariencia, puede aplicarse en diferentes diseños de interiores y exterior, especialmente en el jardín.

¿Cómo se trabaja la mampostería en la construcción?

Mampostería en la construcción

Este tipo de muro se vincula a los sistemas constructivos tradicionales. Tal y como se ha dicho anteriormente, ha sido utilizado a lo largo de la historia por ser fácil de trabajar, además emplea materiales baratos y ofrece una gran resistencia.

El procedimiento de construcción se realiza manualmente; es lo que se denomina como el mampuesto. Se configura, por tanto, de piedras y paramento. Se trata de levantar, así, un muro que tenga una anchura considerable como para mantenerse en pie y poder sostener y elevar en altura lo que sea necesario.

La piedra es tosca, es decir, que no se encuentra labrada, ofreciendo una apariencia irregular y un tanto más pobre en comparación con los sillares. Para conseguir la unión efectiva de los materiales, se necesita argamasa, cal y arena. Puede tener una adición de cemento de albañilería.

Una vez que se seca toda esta unión de recursos, se consigue un gran muro apto para la construcción, el cual puede protegernos de las inclemencias meteorológicas: no sufre con la humedad y resiste muy bien el aire y la lluvia.

Si la mampostería la han usado numerosas civilizaciones, es por su eficacia y severidad.

¿Cómo se utiliza?

Detalles de piedra

Este recurso arquitectónico puede tener presencia en diferentes partes de la casa, tanto en el interior como en el exterior. No cabe duda de que puede ofrecernos una apariencia original y rústica; por eso, su uso no tiene límites. Veamos 5 maneras de emplear la mampostería:

  1. Al conformarse por materiales resistentes y fuertes, puede ser utilizado en los muros del jardín. Es una manera de transmitir un sentido más rural e improvisado, semejante a las paredes de los prados que se encuentran en el campo.
  2. Las bodegas suelen tener muros de mampostería ya que la piedra y el propio cemento ayudan a generar un clima fresco durante todo el año, protegiendo de las heladas del invierno y del fuerte calor estival, de la misma manera que lo consigue hacer el adobe y los bloques de cáñamo.
  3. Las casas de campo poseen este sistema constructivo, al igual que las granjas o corrales. Es bastante habitual encontrarlo en los pueblos; incluso, para las paredes de los interiores de las viviendas. En el fondo, nos ayuda a abaratar costes.
  4. La manera de trabajar la mampostería puede hacerse no solamente a través de la aplicación de argamasa, sino también en seco; es decir, a través de la colocación de piedras sin ningún tipo de añadido entre medias. Por ejemplo, para cerrar el recinto externo de la casa.
  5. Para ofrecer un sentido mucho más anticuado puede aplicarse el aparejo mudéjar, en el que se combina la mampostería con hiladas de ladrillo. En el fondo, queda muy bien en los muros de las casas. Así se puede encontrar en ciudades como Toledo.

Interiorismo y la mampostería en la construcción

Casa de piedra

No todos los estilos decorativos son apropiados para tener este tipo de muros en los interiores. Algunos como el clásico, el futurista y el minimalista se encuentran en otra dirección. Sin embargo, hay otros con los que funciona perfectamente.

El mampuesto queda muy bien con los estilos rústicos y tradicionales. Todo lo que tenga que ver con el mundo rural va a estar en sintonía con esta técnica constructiva. En este sentido, las casas rurales son los lugares más adecuados para trabajar con este tipo de materiales.

Por tanto, podríamos decir que el uso de la mampostería se encuentra completamente relacionada con el interiorismo tradicionalista. Nos ofrece un significado histórico, natural y espontáneo. Se considera una recuperación del pasado para  conseguir una ornamentación agreste.

  • Miller, Judith: El estilo rural: desde interiores elegantes y sencillos hasta casas rústicas, Blume, 2007.