5 formas de ocultar los cables de tus electrodomésticos

Sofía Sangrador 20 agosto, 2018
Si dejamos los cables de los electrodomésticos a la vista, puede haber sensación de desorden y jaleo. Por eso, te vendrá bien conocer algunas maneras de ocultar los cables.

Si dejas los cables de tus electrodomésticos a la vista, habrá bastante sensación de desorden. También te será más incómodo limpiar la cocina, perderás un poco más de tiempo.

Por eso, es importante saber disimular su presencia, para que no interfieran nada en el día a día. Piensa que cada vez más cocinas modernas cuentan con muchos electrodomésticos y accesorios eléctricos, así que debemos lograr ocultar todos los cables.

Para ello, te damos 5 soluciones posibles a este problema estético. Algunas de ellas son ideales si eres seguidor de la tendencia DIY, también conocida como “hazlo tú mismo”. No necesitarás muchos materiales, así que te resultará bastante sencillo hacerlo.

1. Usa organizadores de cables o canaletas

Las canaletas son una especie de pequeñas tuberías dispuestas sobre las paredes en las que podemos ocultar nuestros cables. Al ser adhesivas, son muy fáciles de colocar.

Este tipo de conductos eléctricos puede estar hecho de distintos materiales, como el metal, el plástico o la fibra, entre otros. Además, pueden ser rectas, en esquina, semicirculares, etc. A la hora de escogerlas, es muy importante tener en cuenta la cantidad de cables que queremos cubrir, así como las dimensiones de la canaleta que queremos adquirir.

Lo más normal es que tengan una tapa abisagrada, para que sea más sencillo su uso. Las podemos encontrar de varios colores, sobre todo blanco o madera (puede ser imitación), tanto clara como oscura. En tiendas como Leroy Merlin, por ejemplo, son bastante económicas.

2. Escóndelos detrás del rodapié o de los zócalos

El rodapié, además de quedar muy bien de modo decorativo, es muy útil para proteger de manchas la parte más baja de las paredes. Los podemos encontrar integrados en la pared o superpuestos a ella, esta última opción es la que más nos conviene para este tipo de casos.

Lo mismo ocurre con los zócalos, situados a media altura de la pared. Tanto en el caso del rodapié como en el de los zócalos, es importante que tengan el mismo acabado que las baldosas del suelo o de la pared, para que el resultado sea más homogéneo.

Para distribuir los cables de la mejor manera posible, debemos tener en cuenta a qué altura se va a encontrar cada electrodoméstico. Así, sobresaldrán lo menos posible.

3. Ocúltalos tras paneles decorativos

Aunque puedes adquirirlos en algunas tiendas, también puedes hacerlos tú mismo. Simplemente debes intentar cubrir todo el espacio libre entre el enchufe y el electrodoméstico.

Si la cocina tiene un aire natural, puedes escoger paneles de madera, o que imiten su acabado. Eso sí, en la cocina es fácil que las paredes se manchen, por lo que debemos escoger el material del panel en función de ello.

También podemos optar por un panel con revestimiento de pizarra, para poder darle así dos usos. Además, quedará muy bien para decorar.

4. Guárdalos en cajas decorativas

En ellas introduciremos directamente las regletas; esto también hará que sea más fácil diferenciar cada uno de los cables entre sí. Para poder diferenciarlos, haz tantos orificios (pequeñitos) como cables haya. Y para que quede mejor estéticamente, coloca una arandela metálica sobre cada orificio.

Una variante de este procedimiento sería colocar la caja o cesta bajo la mesa o en el interior de un cajón. De esta forma, quedaría totalmente oculta y, además, no nos quitará ningún espacio.

Y si no, puedes colocar un soporte en uno de los laterales de la encimera de la cocina. Solo necesitarás un poco de tela y dos enganches metálicos. También puedes colocarlas sobre un estante.

Caja para guardar los cables.
Caja para cables / ikea.com

5. Integra los cables de tus electrodomésticos en la decoración

Sin duda, esta es la opción menos usual en nuestras casas (también en nuestras cocinas), sin embargo, es la posibilidad más llamativa y original.

Para ello, debemos tener en cuenta a qué altura están los electrodomésticos (y, por lo tanto, los cables) y el espacio disponible alrededor. En función de ello, colocaremos los cables formando figuras sobre la pared, valiéndonos de pequeños ganchos o ventosas colocadas sobre la pared.

Puedes, por ejemplo, imitar la silueta de una ciudad, o utilizar los cables como si fueran guirnaldas decorativas (aunque sin luces), añadiendo objetos para decorarla, como hojas secas, mariposas de papel, flores…

Como ves, hay muchas opciones para ocultar en la medida de lo posible los cables de tus electrodomésticos. Para ello, recuerda tener en cuenta a qué altura está cada electrodoméstico y qué distancia hay hasta los enchufes o tomas de corriente. Al ocultar los cables, habrá más sensación de orden y será más fácil tener la cocina impecable.

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