La importancia de las fundas nórdicas en el ambiente del dormitorio

Teresa Montes 6 julio, 2018
El gran complemento estético que no debe faltar en tu dormitorio

Los accesorios tienen una gran protagonismo en la decoración de una casa. La combinación de los colores, paredes, muebles e iluminación, pueden hacer cambiar cualquier espacio, creando ambientes totalmente diferentes.

En el dormitorio, los complementos se vuelven más importantes aún. Todo tiene que tener una coherencia estética. Las alfombras, colchas, mantas, sábanas y cortinas deberán combinar entre sí y aportar calidez, color y comodidad mediante diferentes texturas y estampados.

En el post de hoy, te contaremos todo sobre las fundas nórdicas. Uno de los complementos imprescindibles en una habitación. Aportan estilo y personalidad al dormitorio, de ahí que acaparen gran protagonismo visual.

Las fundas nórdicas en el dormitorio

El origen de las fundas nórdicas se encuentra en los países del norte de Europa. Las condiciones meteorológicas hacían necesitar algún elemento que conservara el calor en las camas. Esto, y la preocupación del ser humano por mantenerse caliente durante la noche, dieron pie a lo que hoy utilizan la mayoría de personas como ropa de cama.

Este tipo de fundas son piezas textiles que tienen forma rectangular. Uno de sus lados se queda sin coser para poder meter el relleno. El peso de esta, dependerá del tipo de relleno que se utilice.

Actualmente, no solo cumplen la función de abrigo invernal, sino que se las añade como elemento decorativo en la habitación.

Tipos de rellenos

Podemos encontrar diferentes tipo de fundas nórdicas con distintas calidades. Se diferencian por el tipo de material con el que se fabrican. A continuación, te mostramos los mejores rellenos para estas fundas, y te contamos sus pros y sus contras.

Relleno de fibra

En el mercado podemos encontrar muchos tipos de fibra. Es el relleno más económico de todos, por lo que es ideal para aquellas personas que no quieran hacer una inversión demasiado grande en la ropa de cama. No obstante, proporcionan menos calor que el relleno de plumón debido a las micro burbujas de aire que se forman entre la guata.

Dentro de las fundas de fibra, encontramos de varios tipos. La siliconada recubre con una ligera capa las fibras haciéndola más esponjosa y la que presenta el tacto de pluma imitando el relleno de plumón.

Este tipo de rellenos nórdicos poseen la ventaja de su fácil lavado, ya que permite meterlas en la lavadora.

Es una buena opción en lugares donde no hace mucho frío, bien por tener calefacciones centrales o por tener climas suaves.

Relleno de pluma

Una de las principales ventajas de este tipo de nórdico es su poder calorífico. Se sitúa entre medias del plumón y la fibra y, además, es bastante asequible.

Para diferenciarlo valdrá con tocarlo, ya que notarás la pluma como si fueran palitos pequeños. Eso advertirá que es relleno de pluma en vez de plumón.

Eso si, su limpieza es más complicada que las de fibra. Se suele recomendar el lavado en seco, para evitar la lavadora, y que no se apelmacen las plumas. Un truco es meterlo a la lavadora con pelotas de tenis para que la pluma se reparta uniformemente por la funda

Uno de las grandes desventajas de este tipo de nórdico es que con el tiempo y los lavados puede llegar a sobresalir las puntas de la pluma y terminar por estropearse.

Relleno de plumón

Es el relleno nórdico que más se utiliza. Esto es debido a su ligereza y confort. Además, su precio ha disminuido con respecto hace unos años. No obstante, es el más caro de los tres, pero si lo cuidamos bien nos puede durar toda la vida.

Una de sus grandes ventajas es el poder que tiene para absorber la humedad, haciéndonos dormir más secos. A mayor tamaño será mejor su capacidad para evaporar la humedad y su capacidad de disipar el calor. Por eso, es aconsejable airearlo cada mañana, ya que si no podrá coger olores.

Un inconveniente que tiene es su lavado. Se aconseja su lavado en seco, para no estropear la pluma.

Funda nórdica como elemento decorativo

Las fundas son otro complemento decorativo más en un dormitorio. De hecho, en muchos de ellos se combinan con las cortinas, sábanas y alfombras para conseguir un ambiente armónico y visualmente bonito.

Todo esto se consigue debido a la variedad de estilos y texturas que podemos encontrar en el mercado. El tamaño que tengan las sábanas, colchas, fundas y edredones también influye, aportando una apariencia u otra.

No obstante, hay que tener cuidado con las piezas que se quedan cortas ya que deslucen y provocan un efecto poco natural. Por el contrario, las que son más grandes de la cuenta producen sensación de descuido.

Ten en cuenta siempre la caída de la funda. Será importante para dar una sensación confortable.

Esta claro que, en un dormitorio, la cama acapara todo el protagonismo. Por eso, siempre se debe romper esa monotonía visual añadiendo mantas, plaids o cojines con diferentes texturas que aporten movimiento a la composición.

Diseños en tendencia

Rayas

Las rayas son un recurso decorativo que proporciona mucho movimiento en el ambiente. Si son verticales crean una sensación de altura. Es útil para dormitorios que tienen techos bajos.

Por el contrario, las rayas horizontales dan sensación de amplitud. Si tienes un cuarto de dimensiones reducidas irá genial.

Blanco nuclear

El blanco va bien en cualquier tipo de espacio. Aporta luz y calidez, por lo que es muy útil si no tienes mucha luz en el dormitorio.

Una buena idea también, es utilizar blancos con estampados. En las tiendas podrás encontrar de todo tipo dependiendo de la decoración de tu cuarto.

Destellos marinos

El azul es un color que no puede estar más en tendencia. Suele relacionarse con la estabilidad y la profundidad. Por tanto, es idóneo para ubicarlo en el dormitorio.

Geométricas

Los motivos geométricos son una apuesta segura para la decoración de un dormitorio. En ambientes con una decoración minimalista van geniales, ya que aportan equilibrio, profundidad y dinamismo.

¿Te atreves con alguno de estos estampados de moda?

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