5 ideas para decorar con un estilo gótico clásico

Para muchos, el estilo gótico clásico es lúgubre y aburrido... Pero para otros es perfecto para una biblioteca, oficina o sala. Si así opinas, deberás tener en cuenta cómo crear el ambiente perfecto.

El estilo gótico clásico no es solo para los museos, iglesias y castillos… ¡También podemos usarlo en casa o en la oficina! En este artículo te contamos cómo decorar con una de las expresiones artísticas más antiguas que existen, pero que sin duda sigue en vigencia.

Características del estilo gótico clásico

Como primero y principal punto debes saber cómo está compuesto este estilo antes de intentar decorar tu casa. Son muchos los elementos que se incluyen y que pueden servir para crear el ambiente deseado.

El estilo gótico clásico es fabuloso y se puede elegir tanto para interiores como para exteriores. Los arcos, la madera oscura y los ambientes ‘cargados’ y con poca iluminación son sus principales características.

Decoración gótica clásica.

Tradicionalmente se puede ver en casas antiguas, bibliotecas, oficinas, templos, castillos o palacios. Pero cada vez son más las personas que deciden decorar con estilo gótico clásico sus hogares.

Esta corriente artística surgió en Europa Occidental a fines de la Edad Media y se mantuvo hasta el Renacimiento. Destacó por la construcción de grandes catedrales totalmente opuestas al estilo románico y por las pinturas donde el eje principal era la proximidad con personajes religiosos desde el punto de vista humano (no divino).

Ideas para decorar con estilo gótico clásico

¿Es posible crear un ambiente gótico en pleno siglo XXI? ¡Por supuesto que sí! Solo es cuestión de prestar atención a ciertas claves. De esta manera, podrás disfrutar de una decoración antigua y destacada en la historia europea.

1. Elige bien los colores

Ten en cuenta que en el estilo gótico clásico los tonos oscuros son los dominantes. Pero no solo el negro (aunque sea el más usado), sino que también podemos optar por el morado, el marrón, el gris o el verde oliva.

2. Escoge los accesorios

Una estancia gótica es totalmente opuesta a una minimalista en varios sentidos. No solo por el color de las paredes y los muebles, sino también por la cantidad de objetos y accesorios. En un ambiente antiguo, podemos usar desde candelabros a jarrones con flores secas, cuadros en todas las paredes (mejor si son retratos) y mucho más.

Accesorios decorativos góticos.

3. Atención con los muebles

Como ya te has podido dar cuenta, la cantidad y la oscuridad son las dos características principales del estilo gótico clásico. ¡Pero también la elegancia y la sobriedad! Y eso lo podemos aplicar a los muebles que elijamos para nuestro ambiente.

Los materiales por excelencia son la madera ‘dura’ como el cedro, el metal y el hierro forjado. Pero aún hay más porque los mobiliarios incluyen una decoración muy trabajada en cada centímetro disponible. Puedes ir a una casa de antigüedades o pedir a tus padres y abuelos que te den algún mueble que cumpla con estas características.

4. Añade un poco de iluminación

Debes situarte en el tiempo donde el estilo gótico surgió para pensar en la decoración de un ambiente bajo esta corriente artística. ¿Cómo hacían para iluminar las estancias si todo era tan oscuro?

Iluminación mediante candelabros.

Tienes dos opciones: colocar lámparas que simulen candelabros o velas (en esa época aún no había electricidad) o bien instalar vitrales en las ventanas. Para esto último no necesitas hacer reformas muy costosas en casa: basta con pegar vinilos decorativos semitransparentes en los cristales. Si te animas puedes cambiar los vidrios y poner otros de colores más oscuros como marrón, verde o amarillo.

5. Agrega cortinas, telas y alfombras

Otra forma de cumplir con el estilo gótico clásico ‘con todas las letras’ es usar ciertos elementos textiles. Por ejemplo, que las cortinas sean de un material más bien grueso y pesado (por ejemplo terciopelo), que el sofá o la cama tenga varios cojines de raso o seda y que las alfombras sean de lana.

En la Edad Media, este estilo no solo se usaba en las salas o espacios comunitarios. También se empleaba en las habitaciones y los jardines. ¡Y en la actualidad lo podemos expandir a la cocina y al baño!

Solo es cuestión de seguir las directrices generales de color, muebles e iluminación… Por supuesto deja volar tu imaginación. Puedes recurrir a imágenes de esa época, visitar algún edificio o iglesia de tu ciudad que sigan esta corriente artística e investigar más sobre ella.

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