Claves para hacer una decoración otoñal

13 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Nuestro hogar puede vestirse de otoño a través de una serie de recursos que pueden generar una temática apacible, sosegada y campestre.

¿Alguna vez te has planteado cambiar la estética del hogar según la estación del año? En el fondo, es una manera de poder alternar e innovar. Si es así y quieres dinamizar el aspecto de tu hogar cada ciertos meses, te mostramos algunas claves para hacer una decoración otoñal.

Hacer que tu casa cambie a lo largo de un año en varias ocasiones puede ayudar a eliminar la monotonía y mejorar las condiciones de vida. ¿Esto a qué se debe? Básicamente, a que nuestra mente necesita nuevos retos y sensaciones, tratando de buscar el bienestar.

El simple hecho de llegar a casa y sentir que has cambiado de posición algunos muebles, que has incorporado nuevos recursos y que has aplicado una nueva distribución entre los elementos que conforman la estética de los espacios, hará que tu personalidad se recargue de energía positiva.

Oportunidades que ofrece el otoño

Colores otoñales.

El otoño es una estación que ofrece múltiples posibilidades. Quizá, es la estación del año a la que menos valor se le atribuye, ya que en seguida llega la Navidad y, con ella, el invierno; después la primavera que ayuda a llenar de color los hogares y, posteriormente, el verano, que aporta luz y alegría.

Sin embargo, el otoño suele ser menos atractivo socialmente. No obstante, tiene mucho que decir. A nivel cromático, los tonos terrosos juegan un papel muy importante, ya que generan un ambiente cálido y sosegado, todo generado a partir de los propios colores.

Por otro lado, los recursos vegetales secos y la madera pueden ser piezas fundamentales para conseguir un objetivo estético, al igual que otros elementos naturales que ayudan a producir esa ambientación relajada y recogida que proporciona esta estación del año.

El otoño es un tiempo de calma, tranquilidad y calidez hogareña.

5 claves para hacer una decoración otoñal

Dormitorio otoñal.

Anteriormente, hemos mencionado algunas bases sobre las que podemos sostener el concepto de decoración otoñal. Sin embargo, a partir de ahora comentaremos claves fundamentales que no pueden faltar para alcanzar nuestro objetivo:

  1. El uso de plantas de campo puede ayudar en la decoración, tales como la lavanda, las prímulas o los pensamientos; sobre todo si tienen una tonalidad púrpura. En realidad, tienen cierta conexión con los tonos que predominan en el campo.
  2. Una posibilidad muy interesante sería eluso de hongos, frutas y hortalizas secas. Por ejemplo: las manzanas y las calabazas se han asociado a esta época del año; por tanto, no resulta singular que podamos utilizar ambos recursos para la decoración.
  3. En el caso de que no se quiera tener ningún ser vivo en la decoración, está la opción de utilizar plantas secas, pétalos, hojas o ramas que denoten cierta estética campestre. Resulta primordial que ofrezcamos una idea próxima a los colores que hay en la naturaleza en otoño.
  4. Tanto la madera como el mimbre son materiales básicos que no deben faltar. Además de aportar tonos terrosos, ambos favorecen el ambiente, produciendo cierta calidez. Pueden estar presentes en mesas, asientos, estanterías y ventanales.
  5. Las velas y las luces tenues empiezan a jugar un papel importante. Quizá no alcanzan el grado de iluminación que adquieren en invierno, ya que esta época es mucho más oscura que el otoño. Sin embargo, las velas pueden resaltar los colores y generan un ambiente más sosegado.

El color lo es todo en el hogar

Colores otoñales para el dormitorio.

Sin lugar a dudas, el color es el componente indispensable para alcanzar la armonía en la decoración. Solo con él se puede alcanzar una temática concreta. En este sentido, el otoño se conforma por los siguientes colores: terrosos, granates, verdes y grises.

Evidentemente, pueden incorporarse otros tonos, pero la gama que caracteriza a esta estación del año se conforma por la combinación de aquellos que son apagados y cálidos oscuros. Así es el otoño, una época donde el frío, la humedad y la caída de las hojas empiezan a ser protagonistas.

Los terrosos pueden estar presentes en los muebles de madera, cojines del sofá, las alfombras y en los vegetales secos. El granate también podríamos aplicarlo de la misma manera.

En cambio, conviene complementar el conjunto con otros tonos grises que puedan tener una presencia anecdótica, al igual que ocurre con el verde: debe ser oscuro y que resalte poco. Interesa que estos colores se sitúen en puntos concretos: muros, cojines, manteles o cortinas.

  • Lava Oliva, Rocío: Interiorismo, Vértice, 2008.