La armonía cromática en el hogar

1 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
No hay nada mejor como entrar en nuestro hogar y sentirnos en un espacio acogedor y apacible, donde exista armonía cromática.

Poder alcanzar la armonía cromática en el hogar debe considerarse un objetivo particular. Si queremos proporcionar un estado de bienestar y confort, esto no se va a lograr únicamente con muebles cómodos, también se consigue percibiéndolo por la vista.

En cualquier interior, todo el conjunto decorativo debe estar en concordancia; es decir, no solamente debe perseguirse este concepto de armonía del que hablamos, también debe aplicarse una proporción de los recursos, una escala equilibrada y una correcta distribución de los elementos.

No obstante, la cromaticidad del diseño interno ha de ser una prioridad, tanto por las sensaciones que proporciona como por la ambientación que genera. Además, es la mejor formulación para tratar de reflejar nuestra personalidad.

¿Qué es el concepto de armonía cromática?

Armonía y contraste en una paleta cromática.

En este caso, la armonía cromática se centra principalmente en el correcto diálogo y sintonía entre los colores. Es importante señalar la importancia de tener una estética bien establecida en cualquier vivienda, ya que este hecho nos agradará en el día a día.

Sin duda alguna, el color es un componente interesante para la adecuación de los contenidos interiores. Aunque esto pueda sonar un tanto abstracto, debemos valorar la idea de que el color es el componente primordial para conseguir un significado.

La decoración debe nutrirse de una gama cromática particular; en otras palabras, las diversas tonalidades que se encuentren en el espacio han de estar en perfecta relación y no generar tensión. De esta manera se puede alcanzar el concepto de armonía.

Los colores proporcionan vida y alegría.

¿Qué necesitamos para conseguir la armonía decorativa?

Decoración monocromática.

En el fondo, la armonía no se consigue de forma simple y aleatoria. El proceso se lleva a cabo de forma concienzuda y estudiando paso a paso dónde disponer cada tonalidad. Por tanto, hay que valorar la idea de cromaticidad como el principal medio para conseguir nuestros propósitos personales.

  • Si quieres dirigir la decoración hacia un objetivo concreto, debes tener presente que los colores han de corresponderse adecuadamente. Esto no quiere decir que se utilicen únicamente cálidos o de una gama concreta, puede haber variedad.
  • Si se busca una línea de tonalidades que domine, puede ser un procedimiento factible. Eso sí, no se recomienda el recargamiento absoluto de uno o dos colores, lo que interesa es que haya cierta variedad sin tampoco llegar a excedernos en el número de ellos.
  • Los colores opuestos se atraen, de tal manera que la combinación que se haga debería estar correctamente organizada, sabiendo que unos recursos tendrán una tonalidad en concreto mientras que otros pueden contrastarse de forma sutil y meditada.
  • A nivel estético, conseguiremos un espacio correctamente armonizado, siempre y cuando seamos conscientes de la relación cromática. Cada elemento es crucial en la decoración, y por eso es tan importante armonizar.

Las tonalidades que mejor se relacionan

Decorar cocina monocromática.

Por supuesto, la armonía no se consigue si generamos tensión y distanciamiento estético. Lo fundamental de todo esto es que se persiga el objetivo de la coherencia y la conciliación entre los colores.

Un caso particular sería la utilización de tonos terrosos. Esta familia es muy amplia, pero cabe destacar que, a través de ellos, se produce una armonía interna en la que la templanza y la calidez serán los conceptos dominantes. De todos modos, siempre viene bien emplear otros colores neutros para tratar de contrarrestar.

En el caso de que se tienda a utilizar los fríos, estos no pueden ser lo únicos que predominen. También existen otras posibilidades, como el uso del blanco o del gris. En este sentido, se puede conseguir un contenido en el que los colores están complementados.

Armonizar es un concepto que debe estar presente en todas las artes.

¿Qué debemos evitar para conseguir armonía cromática?f

Salón blanco.

Lo más importante de todo es que no caigamos en errores tan comunes como por ejemplo, el uso de un solo color. En los espacios donde no existe contraste cromático se puede llegar al punto de cierto agobio estético; lo que denominamos como recargamiento exagerado.

Es necesario que tratemos de oxigenar las habitaciones a través de una diferenciación cromática, compaginando los tonos claros con los oscuros. No obstante, siempre queda la opción de recurrir a los neutros para no arriesgar demasiado.

En definitiva, a la hora de elegir los colores, recuerda que la armonía cromática debe ser el principal objetivo a conseguir.

  • Egon Schuler, Josef: Color y decoración en el hogar, Gustavo Gili, 1968.