Descubre si eres un maniático del orden y la limpieza

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Francisco Jiménez
27 enero, 2019
Está bien que se realicen correctamente las tareas del hogar a diario, pero muchas veces le dedicamos demasiadas horas. ¿Consideras que eres una persona maniática dentro de tu casa?

Todos tenemos nuestras manías, pero dentro de casa cada persona es un mundo. A algunos les gusta tener todo en perfecto estado y a otros no les importa si se mueven las cosas. Lee este artículo y descubre si eres un maniático del orden y la limpieza.

Lo primero que debes tener en cuenta es tu ritmo de vida. Muchas veces, condicionamos nuestra manera de ser a la actividad diaria. Por eso, si pasamos mucho tiempo fuera de casa, o te faltan horas, puedes descuidar más la casa.

Que exista desorden no es algo negativo, a no ser que hagas de tu vivienda una auténtica pocilga. Como seguramente no sea el caso, posiblemente, sí tengas cierta pretensión de que haya orden en casa, pero ¿lo realizas de forma compulsiva o de manera equilibrada?

El orden está ligado a la tranquilidad personal.

Analiza tu vida diaria para saber si eres un maniático del orden y la limpieza

Obsesión por limpiar.

Si realmente quieres saber si tienes ciertas manías en cuanto al orden, es conveniente que hagas un análisis de tu día a día: las cosas que realizas, cuáles son tus horarios de trabajo y qué haces todos los días cuando sales y entras en casa.

De las 24 horas que dura una jornada, probablemente dediques 8 horas a dormir y otras 10 a estar fuera de casa, ya sea por motivos de trabajo, ocio o personales. Pongamos que las otras 6 horas se pasan en casa, ¿qué haces en ese tiempo?

En el caso de que le dediques varias horas a actividades de limpieza y orden, entonces es posible que no estés enfocando correctamente las cosas y no llegues a disfrutar de las múltiples posibilidades que te ofrece la vivienda.

¿Qué sueles hacer en casa?

Platos limpios.

Tal y como hemos dicho, dedicarle a las tareas del hogar varias horas diarias puede ser excesivo. La casa no se ensucia ni se descoloca tan fácilmente. Haz un análisis personal y pregúntate: ¿qué suelo hacer en casa?

  • Normalmente, solemos dejar las tareas hechas antes de ir al trabajo por las mañanas. Hasta aquí todo bien, es algo normal; incluso, puede que pongamos el despertador antes para que nos dé el suficiente tiempo para apañarlo todo.
  • El problema recae cuando al llegar a casa seguimos haciendo labores de limpieza y mantenimiento del orden. En realidad, las mañanas son más productivas, ya sea en casa como en el trabajo, pero las tardes son para descansar y disfrutar.
  • Si tu mente está pensando que tienes que mantener el orden continuo de las cosas, entonces estás convirtiéndote en una persona con ciertos rasgos compulsivos. Debes tratar de relajarte y tomarte la vida con tranquilidad.

La búsqueda de la perfección, un gran problema

Limpieza de tu casa a diario.

A veces, queremos hacer las cosas perfectamente y ser los mejores, pero en realidad esto no es algo positivo; de hecho, supone un sobreesfuerzo continuo que resulta agotador. Esta idea muchas veces la aplicamos en casa.

  • Destinarle demasiado tiempo a las tareas del hogar, solo por encontrarla todos los días perfecta, llega a ser algo completamente irrisorio. Si tienes varias horas de descanso, y las dedicas a tener todo perfecto en el hogar, entonces estás empezando a ser un maniático del orden y la limpieza.
  • En general, si tratas de tener todas las habitaciones perfectamente, esto te supondrá una dedicación diaria, especialmente si tienes hijos, ya que pueden desordenarte más las habitaciones.
  • Es posible que hayas llegado al punto de no usar ciertas partes de la casa con tal de no manchar o ensuciar, o incluso para que no se descoloque nada. Esto es un error que se suele cometer. La casa está para disfrutarla lo máximo posible.

Deshazte de ciertas manías

Familia limpiando.

Busca otras actividades para hacer en casa: ver películas, usar internet, pasar tiempo con la familia, etc. Puede resultarte difícil ver que no haces las tareas diarias, pero no pasa nada, porque en el fondo la casa no va a estar peor.

La labor de orden y limpieza puede hacerse en una hora diaria; lo más conveniente es que sea por la mañana a primera hora. Además, interesa que participen otros miembros de la familia.

Finalmente, debes comprender que estar continuamente ordenando la decoración del hogar no va a hacer que la casa esté mejor. Hay que disfrutar más de lo que tienes y no convertirte en un maniático del orden y la limpieza.

Kondo, Marie: La magia del orden, Aguilar, 2001.

Tabero, Pepa: Manual de la casa limpia y ordenada, La Esfera, 2016.