Dile no a los zapatos dentro de casa

Mónica Heras Berigüete · 13 noviembre, 2018
Después de leer este artículo no volverás a andar con zapatos dentro de casa. ¿Estás preparado?

En la mayoría de las culturas lo de quitarse los zapatos dentro de casa continúa siendo una rareza típica de los maniáticos del orden y la limpieza. Sin embargo, para otras muchas, resulta impensable entrar a casa con los mismos zapatos que has llevado en la calle, y si lo piensas bien, tiene mucho más sentido, ¿no crees?

Hechos científicos

Lo más interesante de todo es que la ciencia avala el hecho de que deberíamos prohibir los zapatos dentro de casa. Charles Gerba, profesor de microbiología de la Universidad de Arizona, realizó un estudio con el que demostró que en el exterior de unos zapatos viven más de 420.000 bacterias, ¿sabías que en un inodoro encontramos solo 1.000?

De todas estas bacterias que el equipo de Gerba halló en los zapatos, un 27% eran de e.coli, presentes en las heces (como lo lees) de animales y personas. ¿Empiezas a replantearte lo de estar con tus zapatos dentro de casa? No nos extraña.

Bacteria e.coli.

La Dra. Janna Tuck, portavoz del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología, nos habla de que llevamos el polvo de la calle en nuestros zapatos y en la ropa, introduciéndolo en las casas y esta es una de las tantas causas de alergias que existen hoy en día.

“Pisas muchas cosas diferentes a lo largo del día, ya sea césped o en la calle”, dice el Dr. Tuck. “Y a menudo eso termina yendo directamente de sus zapatos a la alfombra”.

Una cuestión social

Tal vez muchos estéis de acuerdo en quitaros los zapatos nada más entrar en vuestra casa. Más allá de una medida de higiene, resulta muy apetecible relajarse y quitarse de encima todo lo que hemos estado cargando durante el día (material y emocionalmente hablando). Pero el problema surge cuando recibes invitados; ¿cómo decirles que tienen que dejar los zapatos en la entrada?

La gracia radica en encontrar el equilibrio entre: “esta es mi casa y aquí mando yo” y ponérselo fácil y hasta bonito. Para ello te sugerimos que decores el recibidor con algún banco, un perchero y que tengas varias zapatillas para ofrecerles; mientras más divertidas, mejor.

No te cortes, en tu casa tú pones las normas y siempre puedes explicarles lo que acabas de leer e incluso enviarles el artículo. Si no se convencen así, los daremos por perdidos.

Otra cosa que debes tener en cuenta es que ahora sí que puedes darles todo el mimo que tus suelos merecen, tus pies lo agradecerán. Pon alfombras, algún kilim y si puedes opta por suelos cálidos como la madera.

Zapatero a la entrada de casa.

Un poco de historia

Como decíamos, hay países para los que resulta impensable ir con los zapatos dentro de casa y buena muestra de ello son los japoneses o los escandinavos.

En Japón hacen mucha vida en el suelo, desde comer, dormir o sentarse en familia. De ahí que tengan todo impecable y que, por supuesto, no permitan que la suciedad de los zapatos lo ensucie todo. También es una muestra de respeto y lo aplican incluso en las escuelas y en algunos restaurantes tradicionales.

En países nórdicos el clima hace un sinsentido meter los zapatos dentro de casa. Llueve muchos días al año y la nieve suele ser abundante también, por ello, tienen una zona en la entrada llamada mudroom, en la que dejan los abrigos mojados y los zapatos llenos de nieve para cambiarlos por unas acogedoras y calentitas zapatillas.

Un plus para tu salud

Caminar descalzo en casa.

Si las razones de higiene y comodidad que te hemos dado no te parecen suficientes, tienes que saber que caminar descalzo supone un montón de beneficios para la salud.

  • En nuestros pies, encontramos muchas terminaciones nerviosas que solo activamos cuando andamos descalzos.
  • Nos ayuda a descargar emociones contenidas.
  • Mejora nuestra estructura anatómica.
  • Ayuda a que tengamos una buena circulación sanguínea.
  • Al apoyar totalmente nuestros pies al suelo, los fortalecemos.
  • Corregimos algunas sobrecargas a las que sometemos a nuestro cuerpo con el uso de zapatos.
  • Propicia la transpiración, gracias a la cual nuestros pies estarán más frescos y evitaremos posibles hongos.

¿Te animas a dejar los zapatos en la puerta de casa?